Saturday, November 10, 2007

El nacionalismo catalán no quiere que el rey hable



El nacionalismo catalán no quiere que el rey hable

Artur Mas, un político peligroso que hace méritos para superar en insensatez nacionalista al mismo Carod Rovira, ha advertido que “El rey no debe pronunciarse sobre Cataluña”, cortando así el único riesgo que el nacionalismo catalán vislumbra en el horizonte: el del descrédito de un Estatuto poco prudente y capaz de dinamitar los valores sustanciales del moderno Estado Nación: la igualdad, la libertad y la fraternidad.

Pero el monarca ha hablado velozmente y ha dicho lo que debe decir, en el lugar donde debía decirlo. Ayer, el Rey recordó que la Constitución “está fundamentada en la concordia, en el consenso y en la indisoluble unión de la nación española” ante una audiencia integrada por militares, que son, según la Constitución, la garantía de esa unidad del Estado.

En las corrientes de disgregación procedentes de Cataluña que afectan a la atormentada sociedad española, en los altos círculos del poder y en ámbitos académicos se estaba desarrollando un profundo debate sobre si conviene o no que el rey intervenga. Unos afirmaban que debe mantenerse al margen y que el protagonismo corresponde al gobierno, pero otros creían que tiene el deber de actuar como garante de la Constitución.

El debate ya tiene respuesta porque el rey ha hablado y lo ha hecho, precisamente, para reforzar el valor de la Cosntitución.


Domingo 02 Octubre 2005
Lecturas: 7026


Inicio Inicio    Enviar a un amigo Enviar a un amigo    Versión para imprimir Versión para imprimir

Comentarios:


1. Publicado por Clandestino el 02/10/2005 18:48
Realmente el protagonismo debe ser del gobierno, evitando la intervención del Rey, en el cumplimiento de su deber, dentro de sus competencias reconocidas en la constitución. Es decir como Rey de la Nación, como Jefe del Estado, como Jefe de las Fuerzas Armadas y como garante de la Carta Magna y de la unidad territorial de la nación.

Pero ocurre que el gobierno es el protagonista, pero no de las soluciones sino de la creación de los problemas. Problemas que cada vez son más truculentos, maquiavélicos y de difícil solución. Los renegados se aferran a la palabra del ZP, durante sus elecciones autonómicas. Cuando solo era jefe de la oposición. Ahora de presidente, en lugar de cumplir sus deberes con España, la traiciona dejándose secuestrar por sus enemigos, que la están mangoneando dada la escasa enjundia y aptitud del incapacitado y apoltronado ocupa, para la destrucción de lo que juró servir y defender. Miente, defrauda, o no cumple con la mayor parte de sus propuestas y promesas pero se niega a hacerlo con los que le extorsionan. Rehén de su codicia y actitud antinacional se echa en brazos de la codicia insolidaria, ruín y mezquina que pretende el fin de una España sacrificada en pos del bienestar de Cataluña y Vascongadas.

A estas alturas la única solución que podría dar el gobierno es la disolución de Las Cortes y convocar elecciones generales, si quiere salir con bien del atolladero en el que se/nos ha metido. Naturalmente eso requiere una carga ética y una talla moral y una dignidad de las que, hasta ahora, es harto demostrado que carece. De no ser así se habría limitado a servir a España y a sus simpatizantes por igual, que es lo único que debe hacer un gobierno. Lavarán la cara a la Constitución de la Nación Catalana y usarán nuestros medios para vendérnosla como estatuto totalmente constitucional de la misma forma que vendió, miserablemente, el bodrio europeo de Giscard.

Esta situación era previsible y todos la esperábamos. Cuando se gobierna con simpatía y talante solo para simpatizantes, dando el trasero a todo lo demás, no se puede esperar mas que el aprovechamiento y menosprecio hacia un Estado en manos de un gobierno que cae tan bajo. Tanto como para frivolizar con la carroña, renegados y terroristas, mientras se acosa y se ensaña con las víctimas, la decencia y los valores éticos y morales de los NO simpatizantes, solo por no serlos.

Siempre dije que habría que expulsarlos. De no ocurrir el milagro, el Rey tendrá que intervenir, incluso movilizar al ejército, y aplicar el artículo 155-1, suspendiendo de forma cautelar y por tiempo indefinido, la autonomía catalana, hasta queden bien sentadas las bases que garanticen la lealtad a la Constitución, al Estado y a la Nación, revisando a la baja el estatuto actualmente en vigor. Naturalmente el TBO que le han regalado a ZP, ni leerlo. Con leer el articulo primero del preámbulo donde dice que Cataluña es una nación, ya se pueden ahorrar leer el resto.

Previamente El Rey tendrá que suspender al gobierno, por incapacidad manifiesta, y nombrar un Jefe del Ejecutivo para que forme un gobierno provisional, hasta que se convoquen elecciones generales.

Triste y frustrante. Después de la falta de democracia, de justicia, de transparencia y de gobierno, tenemos que apechugar nuevamente con los efectos de las catástrofes provocadas por la combinación de intereses, ineptitud, traidores y carroñeros.

Que alguien pare esto de una maldita vez. Como sea.


2. Publicado por Pacino el 03/10/2005 03:13
y vuelta a las armas, no, clandestino? lo q tiene q hacer el rey y toda su corte de sofis, letis y demás es largarse de una p… vez. decir q catalunya, galiza y euskadi no son naciones (1 lengua 1 literatura 1 historia 1 espacio geográfico…), solo se atreven los nacionalistas radicales españolistas; cuya solución, como la tuya, es la opresión. ya le preguntaste a algun alemán, francés, inglés … cómo definen una nación? sabes como le llaman los alemanes a sus comunidades?? pero más alucinaran los europeos con la medidas del pp y tuyas. medidas de opresión. vuestro lema es: leña al mono (catalán), hasta que hable español.
no pasareis!

3. Publicado por Homer el 03/10/2005 04:48
Este comentario de Pacino resume perfectamente lo que es un nacionalismo hoy día en España: violencia (mucha), agresión contra todo lo que tenga que ver con España, hipocresía a la hora de utilizar los términos tolerancia (como el fascismo ese de la normalización lingüística), respeto (como el no decir “España” sino “Estado español” pero exigiendo respeto a lo que ellos dictan), y un largo etc…

Gracias, Pacino. Por si faltaba un ejemplo de lo que significa el nacionalismo desbocado en este país, has venido tú para ilustrarnos. Gracias :)


4. Publicado por Homer el 03/10/2005 04:52
Ah, y se me olvidaba: Cataluña, Galicia y el País Vasco no han sido NUNCA una nación. El catalanismo, desde siempre, sólo fue una expresión cultural. Mal que te pese. Mal que os pese. Su vertiente política es muy reciente. Los elementos que dices: 1 lengua 1 literatura 1 historia 1 espacio geográfico… no son suficientes. Según ese criterio, Mallorca, Valencia y ciertas regiones de Asturias (o Asturias entera, da igual) son también naciones. Y Torrelodones, ya puestos…

5. Publicado por Pacino el 03/10/2005 12:55
homer (nick, ni qué pintado!), pinta a los nacionalismos periféricos como violentos, fascistas …
pero homer, piensas que los demás nos chupamos el dedo?? aki sólo hubo una dictadura fascista, y esa fue españolista y de derecha, por más q quieras manipular la historia. tremendo lo del ‘fascismo ese de la normalización linguistica’, eso es la mentira hitleriana, homer, durante 40 años en españa estaba prohibido utilizar el galego, euskera o catalán; y ahora vienes tú, y quieres manipular la verdad? o sencillamente eres un neo fascista o no viviste el franquismo (ojalá sea esto último: demasiado jovenzuelo, y no haber vivido una dictadura).
grita con la cara al sol que galiza nunca fue nación … homer, un pokillo de historia: igual q españa ahora es reino (sí, sí, mira el pasaporte), también lo fue galiza!
indentificar catalunya con ’sólo fue una expresión cultural, es tan vanal, tan simple, tan fascista, q no merece grandes cometario, si acaso un símil (tan cutre como tu afirmación): españa es sólo un estado opresor.

6. Publicado por Clandestino el 03/10/2005 14:14
Lo siento Pacino, pero no comparto tus afirmaciones.

Dentro de los territorios que componen la Nación española, no se encuentra ni uno solo que sea o haya sido nunca una nación. Sí hay varios que fueron reinos. Entre ellos no se encuentran ni País Vasco, ni Cataluña, quedando el corto reinado Suevo de Galicia en una anecdota dado su corto espacio de tiempo (mediados del s. V a mediados del VI) del que hay poca información y al sucumbir, como el resto de la península, a los visigodos en el siglo VI.

El Rey tiene asignados, por ley, unos privilegios y unas obligaciones. Podremos protestar e intentar derogar esa ley. Hasta entonces solo podemos cumplirla y respetarla. Hasta entonces el Rey está obligado a cumplir con sus deberes.

Lo que tu llamas medidas de opresión es el cumplimiento de las obligaciones legales que manan de la Constitución española a la que se debe toda la ciudadanía. Nación o no nación, nadie está por encima de la ley ni del Estado. Disponer de leyes es civilización. Cumplirlas es cultura y obligación. Ante el delito de su incumplimiento, es deber del Estado activar los mecanismo legales para erradicar y exterminar dicho delito. Digan lo que digan los alemanes, ingleses o los franceses, los que supongo conoceras sus enfrentamientos con resultado de auténticas carnicerías con los rebeldes corsos, los unos o los grupos neonazis los otros o las masacres iraquíes los de más allá. Mala comparación Pacino.

El idioma, la literatura, la historia y el espacio geográfico de todas las autonomías españolas estan sobradamente recogidas el la constitución y reconocidas y asumidas por el conjunto de la ciudadanía Española. La única nación posible es la española ya que no puede existir una nación dentro de una nación.

Una cosa es el reconocimiento del hecho diferencial y otra colar el de una imposición preferencial. Me niego rotundamente a que dentro de la misma Nación haya ciudadanías con mas derechos legales o sociales que otras. No me creo que los ciudadanos catalanes, gallegos, vascos, ni otros, pretendan eso ni lo deseen. Es el techo de la mezquindad y ruindad más extrema que solo es posible darse en las mentes enfermas y de muy baja catadura moral, típica de las ratas que cohabitan con el entramdo político más bajo e indigno.

Si alguien sugiere que le den leña al catalán, al vasco, al gallego, al asturiano, al aragonés, al valenciano, al mallorquín, al aranés, al maragato, o a otros, por hablar su idioma, es seguro que coincidiremos en el lugar de la mas rotunda protesta. Con la misma rotundidad que me niego a aceptar los impedimentos y obstáculos con los que se encuentran los castellano-parlantes en algunas de estas comunidades.

Saludos.


7. Publicado por Pacino el 03/10/2005 16:17
lo mismo siento clandestino,

“quedando el corto reinado Suevo de Galicia en una anecdota dado su corto espacio de tiempo”
dime, los 12 años del III Reich, los 40 años de dictadura franquista, el cuarto de siglo de democracia española … son entonces, digamos, “chistecillos históricos” para ti?? q forma más partidaria de interpretar la historia, clandestino! se decía en comentarios que galiza nunca fue nación, y yo lo contrasté con la historia, que dice que fue reino como lo es (y fue) ahora españa; sabrás de certeza, que portugal pertencía a dicho reino y luego se independizó… asi que moco de pavo no fue…

“Disponer de leyes es civilización. Cumplirlas es cultura y obligación”
y renovarlas q es? delictivo, según tú, clandestino? no me digas q no somos capaces de mejorarla … recuerda q la constitución fue entre otros realizada x fraga, ministro franquista. asi q yo creo, q los politicos de hoy, bien pueden mejorarla.

“o los grupos neonazis” que tienen q ver éstos en este debate? me refiero a los länder (trad.: pais, estado) alemanes.

“No me creo que los ciudadanos catalanes, gallegos, vascos, ni otros, pretendan eso ni lo deseen.”
clandestino, otra vez, “cocinas” la historia a tu gusto. los ciudadanos catalanes y vascos ya hablaron en la urnas, y eligieron a unos representantes políticos, y estos presentaron dos estatutos. es decir, ambos están avalados democráticamente por los ciudadanos.esa es la verdad objetiva, clandestino; no tus deseos subjetivos.

“me niego a aceptar los impedimentos y obstáculos con los que se encuentran los castellano-parlantes en algunas de estas comunidades.”
tema ya muy discutido y demagógico. vamos a ver: cómo lenguas (galego, euskera y catalán) prohibidas desde mediados de la edad media hasta comienzos del s. xix, y luego otra vez durante 40 años en el s.xx van a poder ser opresivas justo con la lengua (el español) q fue impuesta en sus territorios? clandestino, con toda la seriedad, sabes q la lenga galega está en peligro de extinción? lo sabías? Nunca en mi vida, he visto/oido a un catalán, vasco, o galego hablar en madrid, x poner un ej., en su respectiva lengua, siempre de forma educada y coherente lo ha hecho en español. pero cuantas veces he visto, clandestino, a españoles exigir q se les hablara en español en catalunya, euskadi o galicia (y estos x no entrar en discusión, se expresaron en español). no te puedes imaginar la cantidad de funcionarios españoles, clandestino, que a pesar de llevar décadas en g., c. y e., se expresan unicate en español. te imaginas a un funcionario g., c. o e. en madrid, después de llevar décadas y décadas en madrid, no querer expresarse en español … lo dicho, en este punto tu discurso es demagógico.

salud2 y buenas tardes


8. Publicado por Rubén el 03/10/2005 16:45
Os recomiendo el artículo que se publica hoy, 3 de octubre, en Portada de Voto en Blanco, titulado “El Estatuto catalán ya ha cambiado el concepto de España”. Es una respuesta adecuada a Pacino y a otros que con tan buen nivel practicais el debate en este blog. Yo no me considero a la altura, pero veo que Cataluña se ha pasado y empieza a ser consciente de ello. El problema de las Españas es que lo peor de nuestra sociedad se ha dedicado a la política y por eso padecemos una pandemia de mal gobierno. Estoy seguro de que los catalanes no quieren llegar tan lejos como ese personajillo mequetrefe de Carod, hábil en generar vómitos y todo un castigo para este país. Hoy he visto al ministro Montilla recogiendo velas en la tele. Mas también pide que “España no nos de la espalda ahora”. Creo que deberían haberselo pensado antes porque, como afirma Franky en el artículo que antes he citado, el daño ya está hecho y el comportamiento de muchos va a cambiar. El mío, por supuesto. No se puede avasallar y herir y despues, sin más, pedir disculpas. Hay que tener más “seny”, amigos.

9. Publicado por Pacino el 03/10/2005 17:32
escudarse en la opinión de otro es bastante ambiguo, rubén. me puedes explicar que consecuencias para catalunya se imagina franky? quizás una prohibición de su lengua? quizás de sus productos? quizá extremadura ya no le exportara más pata negra (qué bueno q está!)? quizás el ejercito tome barna? quizá quiera retirar la autonomía a catalunya? … mal vamos cuando insultamos a quien muestra una españa moderna por allá fuera, como lo es catalunya.
eso de q los politicos catalanes avasallan, son insolidarios … es más viejo… es como si dijesemos q extremadura no para de chupar impuestos para no hacer na (per), q andalucía tiene todas sus autovías gratuitas y sin embargo en galicia, euskadi y cat. las autopistas son de pago … entrar en cruzes de ese tipo es estéril para una discusión.
q se sienten en el parlamento nuestros politicos y q renueven de una vez la constitución! o q pasa, tienen miedo de currar? ya estuvieron 25 años sin estudiarla! toca ahíncar el codo y crear un nueva españa moderna, no anclada a fantasmas españolistas!

10. Publicado por Homer el 04/10/2005 14:28
Pacino, tooooooodas tus descalificaciones te ponen en tu lugar. Cuando se abandonan los argumentos para entrar en ataques personales, por algo será…

Por lo que se llama “amplitud de miras”, yo nunca entro en ese tipo de juego. Tú puedes seguir, si eso te desahoga. Solamente apuntar como anecdótico el hecho de que te rías del nick de “Homer”, cuando Homer es ni más ni menos que Homero… en catalán. Curioso.

Se ve la violencia de los nacionalismos en la forma que tenéis de expresaros (fíjate en ti mismo), la agresión a España con esas expresiones de “volad solos”, “fantasmas españolistas” y demás, etc…

La normalización lingüística sí que es grave. No se puede ocultar ese error de intentar borrar el castellano del mapa (como el ridículo en la Feria de Libros esa, creo que era de Franckfurt) alegando que con Franco era al revés. ¡Por supuesto sabemos todos que lo que se hizo en aquella época era deleznable! Pero eso no es excusa para pretender ahora lo mismo pero al revés. Porque además debo haber viajado más que tú (normal, no soy un “jovenzuelo” como dices), porque sí he visto catalanes hablando en catalán desde Madrid hasta las Canarias. Y a mí, en una tienda de Barcelona una dependienta se negó a hablarme porque yo no sabía catalán. Muy sonriente con los clientes que despachó en catalán, pero conmigo con señas y sin mirarme a los ojos. ¿Eso es lo desable según tú?

También puedes, como todos los que piensan como tú, tachar de fascistas a todos los que pongan un “pero” a vuestras pretensiones. Ya me dirás tú qué tiene de fascista decir que el fenómeno catalán ha sido de siempre algo esencialmente cultural y que su vertiente política es muy reciente. Quien dice eso no sabe lo que es fascismo.

Dices que es legítimo reformar las leyes. Correcto. No sólo estoy de acuerdo, sino que lo apoyo y lo aplaudo. ¿Pero por qué queréis dar a entender que sólo es legítima vuestra postura? ¿Acaso la nuestra no? ¿Por qué vosotros (me refiero a los nacionalistas) podéis exigir una reforma de las leyes y nosotros (los no nacionalistas, y no me refiero a los “fantasmas españolistas” como tú dices) no? ¿Por qué cuestras pretensiones son legítimas y las nuestras no? ¿Por qué cada vez que abrimos la boca se nos tacha de fascistas (a ti no se te cae de la boca, macho) y de “Estado opresor”?

Y sobre todo: ¿POR QUÉ CREÉIS QUE TENÉIS LA EXCLUSIVA PARA HABLAR Y DISPONER DE VUESTRO TERRITORIO Y NOSOTROS NO? PORQUE YO TENGO EL MISMO DERECHO A OPINAR Y DECIDIR SOBRE MI TERRITORIO, QUE ES ESPAÑA, QUE UN CATALÁN SOBRE EL SUYO, QUE ES CATALUÑA.

Las leyes se estudian y debaten entre todos. Y en este caso, NO HAY APOYO POPULAR. No basta, para una cuestión de este calibre, con que digas que viene de un Parlamento elegido por el pueblo. Las encuestas dejaban bien claro el enorrrrrrme interés del pueblo catalán en este Estatuto. Este Estatuto es una simple rueda de molino con la que nos quieren hacer comulgar los políticos.

Bueno, iba a decir más pero ya me he cansado. Hale, hale, ponte a insultarme a gusto. Mil duros si eres capaz de escribir un mensaje sin utilizar el término “fascista”.

Y otros mil más si descubres en este mensaje una descalificación personal contra ti.

Que lo disfrutes.


11. Publicado por Pacino el 04/10/2005 17:11
homer, resulta que tu nick es catalán, y te identificas con homero y no con el personaje de los simpson. disculpa por un error de ese calibre! q además te tomas como una descalificación! pues q quieres q te diga, a mi me encanta la serie … no obstante, disculpa.

en cuanto lo q dices sobre la normalización linguística, si quieres contrastarla con mi opinion, lee mi debate con clandestino en “el estatuto catalán ya ha cambiado …”, no quiero repetir lo mismo dos veces.

en cuanto a tus gritos:
quienes sois “nosotros”? a mi me metes en el “vosotros” con los nacionalistas; entonces el psc, o el pse, o psg o iu tb son nacionalistas periféricos??? entonces por hacer divisiones tan generales, yo diria que tu “nosotros”, sois los del pp, donde encontraremos desde la centroderecha hasta los fascistas.
y aunque te duela: muchos de tus argumentos defendiendo (y a a la vez gritando) en nombre de todos los españoles a la patria española de los peligros catalanes, vascos y gallegos eran los de los azules.
no te bases en este tema en encuestas, no hace falta, básate en lo objetivo, lo real: los votos de la gente. fíjate cómo le va al pp (con muchos argumentos como los tuyos) en cataluña, euskadi y galiza. por q no reflexiona(is)?
homer, españa es una gran nación de naciones, y tiene q avanzar, como ya lo hizo, no oprimir, como tb ya lo hizo (y esto parece que quieren hacer los acebesianos p.ej.). no ofendas lo q nos diferencia del resto del mundo: un pequeño estado, pero con cuatro naciones, cuatro lenguas, cuatro … que estado, nación tiene eso? muy pocas (si acaso la india, pero en dimensiones geograficas, mucho mayor)!!!
yo cuando viajo, siempre presumo de ello!! no lo descalifico ni lo oculto como hicieron los franquistas.
espero q t haga reflexionar, no enfadar.

buenas tardes


12. Publicado por Franky el 04/10/2005 17:20
Clandestino, Pacino, Homer, Rubén: disfruto como un enano con viestro magnífico debate. Ya me gustaría poder seguiros el ritmo. Desde luego, reconozco públicamente que teneros como lectores, al margen de los acuerdos y desacuerdos, es un verdadero privilegio.

Franky


13. Publicado por Raul el 05/10/2005 13:41
Curioso:

No ha vuelto a decir fascistas pero no ha podido evitar decir “azules” y “franquistas”.

A mi no me valen sus argumentos, Pacino.


14. Publicado por Pacino el 06/10/2005 00:06
raul,

lee bien.

no leas algo, para ver si pone esa palabra o no; no escribo aqui posts para ver quien falla o gana; más claro: no escribo aqui para ver “quien la tiene más grande”.
lee para ver reflexionar sobre lo q digo (o quiero decir o no digo …), no me leas deseando de antemano q diga o deje de decir algo.

buenas noches raul


15. Publicado por blanch el 22/10/2005 15:52
Suerte que este sitio se llama Voto en Blanco… y suerte que de momento siguen existiendo las Cortes y elecciones, ya que si tubieramos que estar en manos de gente como CLANDESTINO iríamos “apañaos”. Invocando a que el Rey disuelga las Cortes, y cree un estado de Excepcion anulado la Autonomia y el Gobierno de Catalnya…”tela marinera” y después nos amenaza a todos con el ejercito… hay Clandestino quitate este nombre porfavor que me manchas a mi querido Manu Chao, no por ti sino por tus comentarios ya que seguramente un verdadero Clandestino no opinaria esto ya que seria persona de mundo y con gran entendimiento.
Cierto es que la Constitución lo establece todo lo que comentas (no me hagas clases de Derecho constitucional que ya las hice en la Universidad) pero cierto es que está prebisto solament para casos excepcionales y que irian seguidos de un estado de excepcion. El Rey, que es el Jefe de Estado lo puede hacer, pero todos sabemos que no debe hacerlo, ya que no es un verdadero Jefe de Estado como un Francia o Italia, sino más bien un falso jefe de estado que a la hora de la verdad poco actua en la vida política, y que tenemos aqui y que el verdadero Jefe de Estado es el Presidente del Gobierno elegido en las urnas.

Que hables del Ejercito es lamentable, ¿que me insinuas que en caso de que se apruebe el Estatut enviarías al Ejercito a Catalunya? ¿que quieres una guerra civil solo por aprobar un Texto que define a Catalunya como Nacion dentro del Estado Español y que quiere reorganizar las forma de recaudación de impuestos??? ¿te has leido el Estatut? no dice nada que sea monstruoso o que suponga el fin del Estado Español. Sepas que si envias el Ejercito por esto, tendrás servida una guerra civil… es patetico que amenaces con el ejercito… cierto es que la constitución lo dice, pero también dice otras cosas como que todo ciudadano español tiene derecho a una techo y trabajo, y cuantos sin techo hay???

Homer, tu actitud no me parece tan atacante y puedo incluso entender tu postura, si que tienes razon en que tu puedes opinar acerca de España igual que yo opino sobre catalunya, pero debes de entender que el problema reside en que cuando tu quieres opinar sobre Epaña lo estás haciendo sobre mi territorio y sobre nuestro país. Cada pueblo es soberano de si mismo y debes de entender que solamente los catalanes han de decidir el futuro de Catalunya, no es lógico que un madrileño o un andaluz decida como se debe de ordenar politicament Catalunya….

Espero que os tranquiliceis un poquito… :-)

saludos


16. Publicado por anónimo el 27/10/2005 11:54
Pacino, soy alemán. Dices que pregunten a un alemán como se llaman ellos sus provincias: Respuesta: Bundesländer… y en Alemania solamente existe UNA NACIÓN, la de Alemania. Se habla UN Idioma oficial: El Alemán, los demás son dialectos que puede hablar quién quiera! NO EXISTE NINGUNA DICTADURA LINGÜISTICA ni en Alemania, ni en Inglaterra ni en Francia…. Todes estos países tienen algo en común. Su lengua Oficial es una lengua SUPERIOR, que se usa para poder comunicar con el máximo número de ciudadanos posibles, al igual que el idiomo ESPAÑOL. Por mucho que se empeñen los Catalanes y nos quieren OBLIGAR a hablar su dialecto, lo único que consiguen es aislarse a sí mismo del resto del mundo. Ya hay niños en Cataluña que no saben hablar Español…. Yo mismo los conocí… Estos niños, mañana, harán una política PRO-Español, para evitar a sus hijos el sufrimiento y la limitación que les impusieron sus padres.

17. Publicado por tiberio el 27/10/2005 13:26
Si uno lee novelas de Agatha Cristie aprende que los crimenes los realiza quien se va a beneficiar más, me da en la nariz que tanto revuelo nacionalista tiene como fin último y oculto que los politicos se beneficien, por tanto siguen levantando polvo y humareda. Hay un caso muy similar con los personajes que salen ahora en la television para discutir, cuanto más escandalosos son, más veces salen y más dinero ganan. Y todo el mundo quiere arrimar el ascua a su sardina ¿no?

18. Publicado por anónimo el 27/10/2005 14:51
Tiberio: Estoy totalmente de acuerdo contigo. Lástima que los Medios Catalanes ya están intervenidos por el Goviern y ya no son inparciales. Están sistemáticamente formando la opinión pública.. (creo que también se llama eso: “lavar la cabeza” ó “comer el coco”)… No solamente esto, sino también sirven ahora cada X intervalo el anuncio de la Generalitat en favor del Estatut…. (y lo prohiben al PP - hay que ver…). Todo esto tiene su repercusión en los ciudadanos. Hablando con los compañeros de trabajo parece, que de repente todos se han vuelto nacionalistas….

Este fenómeno ya se conce de la historia (véase Joventút de Hitler etc pp). Es fácil manipular la opinión pública a través de los Medios y cuandó ésta se despierte, el daño ya estará hecho y los políticos se habrán llenado los bolsillos particulares…..

Ya entendéis porqué utilizo el “Nick” de Anónimo…. Vivo en Cataluña y cuando haya conseguido que nuestra Multinacional se traslade a otro territorio español, me trasladaré gustosamente. Solamente siento lástima por los compañeros catalanes que se quedarán y se registrarán al paro… Pero, quizá una Compañía Catalana los querrá contratar….


19. Publicado por Holandés el 28/10/2005 12:20
Estoy completamente de acuedo con el Sr. Alemán y con Homer. Llevo más de 15 años en España (un país con ciudadanos Españoles, pero nadie se siente Español porque es demasiado normalito). He vivido en Canarias (gente muy maja), en Madrid (pueblo fantástico) y en Baleares ( pueblo nacionalista, catalinistas chiflados, antipáticos, anti Español, racistas y sobre todo muy reaccionarios). Sin embargo los tiempos modernos han sido muy favorables para Baleares y CataluÑa … túrismo prosperidad, no entiendo por qué esta atitud reaccionara.. Solo hay enseñanzsa en catalán en los colegios públicos… Niños americanos, franceses, holandeses, alemanes, ingleses son indoctrinados con el veneno catalán… Ridículo porque ellos hablan un idioma de verdad..
Extranjeros como yo no entienden ni quieren saber nada de nacionalismo.. el nacionalismo es un cancer que hay que quitar lo antes posible, aparantemente los cirujanos en Madrid no son capaces de pararlo ya, y eso es una muy mala señal para España. Una guerra nunca empieza por si solo, aunque hayan conflictos entre pueblos, pero empieza cuando hay desequilibrios de los poderes entre pueblos, cuando cambian las fronteras políticas, cuando indoctrinan un pueblo y obligan de seguir sús ideas e ideología, y por eso señores hay que pedir la opinion de TODOS losEspañoles, sobre todo de ellos que tienen que aguantar esa ideologïa absurda cada día, ellos que vivien en el infierno de CataluÑa, Baleares y Valencia. Mira lo que pasó en Alemania en los años ‘30, en España, Yugoslavia, Irlanda… nacionalismo NO es bueno… nuestra meta es la PAZ ..LA CONCORDIA.. Es tan dificil de comprender que tantos Españoles prefieren UN País, un pueblo UNIDO, UN IDIOMA. Habeís olvidado la leccion más cara que habeís tenido en 1936?? Y como dijo el Sr. Alemán todo lo demás son dialectos que deberán respetar pero calificar como dialectos, logícamente hay varios culturos diversos en una nación y deberán respetarlo, pero no es razón para empezar a dividir una nación. En otros paises “normales” también hay culturas regionales distintas y dialectos diferentes sin embargo esos regiones nunca se han proclamado nación dentro de un estado. Ahora si eso es posible gracias a la Constitución de los cojones hay que cambiar la constitución NO el país.. Si la constitución hace posible conflictos entre los ciudadanos del mismo país hay que cambiarla, porque una constitución así no sirve. Si no eso se convertirá en un culebrón que nunca terminará (de una manera pacífica). ¿ Como último alguien se ha preguntado una vez cuanto cuestan tantos gobiernos autónomos, tantas señalización cambiadas inecesariamente, tantas traducciones de documentos absurdas, películas dobladas para partirse de risa (estoy acostumbrado de toda la vida de ver las películas en su versión original), pero sobre todo cuantos muertos y victimas de terrorismo por falta de un gobierno con cojones una constitución de verdad que defiende los intereses EN GENERAL de un pueblo ?? Porque nunca se puede satisfacer a todo el mundo… de una manera particular,

20. Publicado por Holandés el 28/10/2005 12:38
Estoy completamente de acuerdo con el Sr. Alemán y con Homer. Llevo más de 15 años en España (un país con ciudadanos Españoles, pero nadie se siente Español porque es demasiado normalito). He vivido en Canarias (gente muy maja), en Madrid (pueblo fantástico) y en Baleares ( pueblo nacionalista, catalanistas chiflados, antipáticos, anti Español, racistas y sobre todo muy reaccionarios). Sin embargo los tiempos modernos han sido muy favorables para Baleares y CataluÑa … turismo prosperidad, no entiendo por qué esta actitud reaccionara.. Solo hay enseñanza en catalán en los colegios públicos… Niños americanos, franceses, holandeses, alemanes, ingleses son indoctrinados con el veneno catalán… Ridículo porque ellos hablan un idioma de verdad..
Extranjeros como yo no entienden ni quieren saber nada de nacionalismo.. El nacionalismo es un cáncer que hay que quitar lo antes posible, aparentemente los cirujanos en Madrid no son capaces de pararlo ya, y eso es una muy mala señal para España. Una guerra nunca empieza por si solo, aunque hayan conflictos entre pueblos, pero empieza cuando hay desequilibrios de los poderes entre pueblos, cuando cambian las fronteras políticas, cuando indoctrinan un pueblo y obligan de seguir sús ideas e ideología, y por eso señores hay que pedir la opinion de TODOS los Españoles, sobre todo de ellos que tienen que aguantar esa ideología absurda cada día, ellos que viven en el infierno de CataluÑa, Baleares y Valencia. Mira lo que pasó en Alemania en los años ‘30, en España, Yugoslavia, Irlanda… nacionalismo NO es bueno… nuestra meta es la PAZ ..LA CONCORDIA.. Es tan difícil de comprender que tantos Españoles prefieren UN País, un pueblo UNIDO, UN IDIOMA. Habéis olvidado la lección más cara que habéis tenido en 1936?? Y como dijo el Sr. Alemán todo lo demás son dialectos que deberán respetar pero calificar como dialectos, lógicamente hay varios culturas diversas en una nación y deberán ser respetadas, pero no es razón para empezar a dividir una nación. En otros países “normales” también hay culturas regionales distintas y dialectos diferentes sin embargo esas regiones nunca se han proclamado nación dentro de un estado. Ahora si eso es posible gracias a la Constitución de los cojones hay que cambiar la constitución NO el país. Si la constitución hace posible conflictos entre los ciudadanos del mismo país hay que cambiarla, porque una constitución así no sirve. Si no eso se convertirá en un culebrón que nunca terminará (de una manera pacífica). ¿Como último alguien se ha preguntado una vez cuanto cuestan tantos gobiernos autónomos, tantas señalización cambiadas innecesariamente, tantas traducciones de documentos absurdas, películas dobladas para partirse de risa (estoy acostumbrado de toda la vida de ver las películas en su versión original), pero sobre todo cuantos muertos y victimas de terrorismo por falta de un gobierno con cojones y una constitución de verdad que defiende los intereses EN GENERAL de un pueblo?? Porque nunca se puede satisfacer a todo el mundo… de una manera particular,

21. Publicado por Clandestino el 28/10/2005 12:57
Hombre Sr. Blanch.

Cuanto honor encontrarle por estos pagos. Y como en otros, en plan didáctico y publicitando sus estudios universitarios y su empleo de jurídico. Aquí no habla de su, mas lúdico, hobby literario. Tal vez, modestamente, no haya querido impresionar.

Ya sé que es de mala educación corregir faltas de ortografía en un medio público, pero en un ilustre erudito como Vd. “canta” mucho “comerse” la mayoría de los acentos y otros garrafales como “prebisto” o “Tubiera”. Seguro que no es su culpa. Debe ser que en la universidad catalana la gramática la dan al final de la carrera y aún no ha llegado a su turno. Solo se lo hago ver por hacerle un favor y lo tenga en cuenta cada vez que pregone sus estudios universitarios. Ya sabe, esas faltas quedan para los no formados como yo o los españoles de nivel “inferior” al demostradamente “superior” nacionalista o terrorista. Tanto es así que las malas leguas comentan que, a algunos, hasta le dan el título ahorrándoles pasar por el “pequeño trámite” de estudiar su carrera.

Por supuesto que iríais “apañaos” si yo fuese el presidente del gobierno español. Sufriríais el rigor de la libre y leal competencia en igualdad con el resto de españoles. Se acabarían los favoritismos y tratos especiales. Convertiría en inútiles los lloriqueos y rasgaduras de vestidos. Se os acabaría el cuento y la extorsión. Tendríais que vivir de lo que os ganaseis con vuestro único y exclusivo esfuerzo. Se acabaría vivir del sudor del de enfrente. Se acabarían los mimos y tratos especiales.

Sí. He leído eso que llamas estatuto, hasta donde mi “urticaria” me lo permitió.

Siempre fue Cataluña llorona y especialista en eso de barrer para adentro. Egoísta , insolidaria y no integrada. Algo patética con sus ridículos aires triunfalistas de acomodado paleto provinciano con el nombre del “malvado” y envidiado cosmopolitismo universal de Madrid, pegado al trasero. Envidiosa hasta corroerse el alma cada vez que en algún sitio de España se hiciera una infrasestructura. Desde su habitual convencimiento de que todo lo paga Cataluña y que ellos necesitan, y constantemente piden, más. Pobres infelices especialistas en autoridiculizarse y culpar a Madrid y exigiendo al estado la solución a sus propios desagravios. Siempre acusando a España de lo que son y se hacen ellos. Siempre huyendo, presa del pánico, ante el panorama cada vez más acuciante de que los españoles alcancen su mismo nivel de vida haciendo inútil sus centenarios rastrerismos e intrigas para ser los “mejores”. Aún no se han percatado de que el resto de españoles llevamos décadas mirando a Cataluña desde arriba. Desde la perplejidad de ver a un pueblo que se perpetúa en la ansiedad de sus complejos que les corta la vida y se hunde en la amargura después de tenerlo todo.

Esa es la imagen que proyecta el nacionalismo, a España y al mundo. Tal vez no le vendría mal que dejara de mirarse el ombligo permanentemente para verse entero en un espejo. Tal vez la vergüenza le hiciera un poco más sensato, humano e inteligente.

Ahora saca pecho con un estatuto producto de la codicia y miserias nacionalistas y de la traición, a la Nación española y a su ciudadanía, de un gobierno débil, parcial, sectario e inepto, en manos de unos renegados de España y alguno hasta de su propio nombre y orígenes. Un estatuto que concede a Cataluña total soberanía y consagra a España como gestor de sus relaciones intracomunitarias y como mercado exclusivo, protegido y gratuito. Infinitamente mas oneroso, a los intereses de España, que la soberanía. Se pasa por su trasero la constitución y la condición de española en una afrenta sin par.

Cuando alguien invoca la aplicación de la LEY sobre los que la infringen con premeditación y alevosía, siempre sale algún cenutrio fantoche nacionalista, rasgándose las vestiduras y acusándolo, o amenazándolo, de la “gravedad” del cumplimiento de la legalidad vigente. Creen que porque siempre les salió bien lo de coaccionar al gobierno de turno, ahora nos van a prohibir puentearlo y defender nuestro intereses y los de España, por encima de los traidores.

Se puede ser más ignorante pero no más ridículo. Catalana, nacionalista, universitaria, jurídica y literalmente ridículo. Portador de tal ignorancia, voluntariamente supina, que apesta.


22. Publicado por anónimo el 28/10/2005 18:34
He vuelto a vuestro blog, trás participar un rato en \\\\\\\”e-noticiés\\\\\\\” (los comentarios de un tal \\\\\\\”d\\\\\\\” de murcia son mios)…. Increíble. Participo allí porque he leído en una entrevista a Carod, que es su periódico on-line favorito y no podía resistir hacer mis comentarios… creís que es capaz de cambiar????


23. Publicado por MGJ el 08/11/2005 01:02
Para qué necesita España a Catalunya? Por qué, cuando ya hartos de ser insultados, marginados y dejados de lado, los catalanes deciden poner tierra de por medio y España no les deja? porqué el dinero es goloso, porqué no os importa ni lo que piensen ni lo que sientan, os da igual que estén, la gran mayoría, a favor de la república, y tengan que pagar muchísimos impuestos, entre ellos, las famosas autopistas y sus peajes, que los españolitos no tenéis que afrontar para moveros todos los días al trabajo, y todo esto, para hacer frente a los gastos EXCESIVOS de la realeza, (que no aprobamos), al gobierno central y a las comunidades autónomas que sufren carencias, (compuestas por ciudadanos que ven una matrícula de Barcelona y empiezan a insultar). NO NO NO!!!
http://www.yahoo.es

24. Publicado por MGJ el 08/11/2005 01:02
Para qué necesita España a Catalunya? Por qué, cuando ya hartos de ser insultados, marginados y dejados de lado, los catalanes deciden poner tierra de por medio y España no les deja? porqué el dinero es goloso, porqué no os importa ni lo que piensen ni lo que sientan, os da igual que estén, la gran mayoría, a favor de la república, y tengan que pagar muchísimos impuestos, entre ellos, las famosas autopistas y sus peajes, que los españolitos no tenéis que afrontar para moveros todos los días al trabajo, y todo esto, para hacer frente a los gastos EXCESIVOS de la realeza, (que no aprobamos), al gobierno central y a las comunidades autónomas que sufren carencias, (compuestas por ciudadanos que ven una matrícula de Barcelona y empiezan a insultar). NO NO NO!!!
http://www.yahoo.es

25. Publicado por Sanchez el 29/05/2006 22:45
VIVA EL REY. Deberia de ser el el que anulara el estatuto ese de mierda.

26. Publicado por viqueira el 01/12/2006 15:53
Galego, euskaro y catalá dialectos…. lo que hai que escuchar. Por favor…nada de sandeces.

27. Publicado por visca catalunya el 20/02/2007 12:31
Pandilla de fascistas, soy catalan y lo siento, no!!!!!! me siento para nada español aunque reconzco que es muy enrriquecedor comvivir con dos culturas.

Si quereis respeto, empezar a respetar.

Santiago CalatravaComo apostatarJody WilliansShirin EbadiRihannaPamela AndersonPolicia BenicassimMero PanchoBofeton a tiempoKim Dae JungJohn HumeGrandes pintoresOrhan PamukMartin EvansMartires del siglo XXCatedral de LeonFernando AlonsoCatedral de OviedoCueva de Altamira

Posted by isisdiosa99 at 21:28:35 | Permalink | No Comments »

Hacia el posnacionalismo


MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN


El País, 17 / 2 / 2000


Dije, y no digo Diego, que si el franquismo pudo reprimir y ocultar las reivindicaciones nacionalistas y proponer un único nacionalismo español como unidad de destino en lo universal, la democracia española del futuro tendrá su salud y naturaleza pendientes de cómo resuelve los pleitos de los nacionalismos interiores y las dos opciones de fondo con todas sus variantes: separatismo o confederación. El problema no es sólo español. La crisis de la identificación del Estado nación con capitalismo nacional, arrollada por la economía multinacional, favorece la deconstrucción del Estádo nación convencional y la alternativa de nuevas comunidades articuladas no sólo por intereses materiales compartidos, sino también por hechos de conciencia más o menos justificados por coartadas culturales o morales, entendiendo morales como la fijación de hábitos de conducta supuestamente peculiares a una comunidad, hábitos diferenciales como los que Ferrater Mora supuso en Formas de vida catalana. Aquellos paradigmas racionalizados por el filósofo catalán a partir de una Cataluña prefranquista, si eran dudosos como referentes hipotéticos, mucho más dudosos lo son en la Cataluña resultante del paso del franquismo y la transición. Estamos en una nueva nación real de los ciudadanos según el concepto de Habermas, sostenedor de que a partir de la conciencia de los derechos del hombre y del ciudadano aparece “… una nueva sensibilidad entre los propios miembros de una sociedad que se volvieron conscientes de la prioridad del tema de la realización de los derechos fundamentales, de la prioridad de la nación real de los ciudadanos, sobre la imaginaria nación de los miembros de una comunidad histórica y étnica”.

    Si el Estado español tiene un problema de redifinición y reestructuración, los nacionalismos periféricos han de concertarse con la nación real, la formada por la ciudadanía realmente existente y no por un imaginario de ciudadanía a la medida de una nación ideal dictada por la Historia y por una voluntad esencialista. Durante la primera parte de la Transición, la izquierda catalana, fundamentalmente el PSUC, salió de la resistencia proponiendo una nueva Cataluña, asumidora del nuevo tejido social resultante de los movimientos migratorios, concepto aproximado al de la nación real de los ciudadanos. Los análisis del PSUC fueron superando progresivamente el mecanicismo interpretativo con el que el marxismo convencional había descalificado toda reivindicación nacional y contemplaba el asalto al franquismo, y un paso más allá de una política transformadora, como el resultado de la alianza del socialismo con el catalanismo popular. Pero el nacionalismo al uso reaccionó con la sospecha de que aceptar esa nueva Cataluña sólo conducía a desvirtuar la Cataluña de siempre sobre la que tenían derecho de propiedad los supuestos catalanes de siempre, supongo que herederos directos de lo preibérico, o los que abjurasen de cualquier veleidad españolista, sea la de sentirse paisanos de los ciudadanos de España, superando el punto de vista de que eran ciudadanos adosados, fuera la de alegrarse cuando Perico Delgado ganaba la Vuelta a Francia. Durante veinte años, el nacionalpujolismo ha gobernado la comunidad autónoma de Cataluña y ha marcado las pautas identificadoras de la catalanidad, explícita e implícitamente, con la colaboración de fuerzas políticas y sociales no nacionalistas, pero conscientes del déficit de catalanidad consecuencia de cuarenta años de centralismo neoimperial franquista. La palabra normalización, aunque se empleara exclusivamente a propósito de la reinstalación lingüística, representaba el conjunto de un proyecto cultural y político: asumir como normal, propia, natural la hegemonía de la catalanidad y promulgar las normas que garantizaran esa hegemonía. Era obvio que el tejido social de la Cataluña de final del siglo XX no era el de la Cataluña anterior a la guerra civil y precisaba políticas de consenso para lo que estoy llamando reinstalación de la catalanidad y un comportamiento prudente por parte de la formación política nacionalista dominante. Consciente de la virtualidad de esa nueva Cataluña, el nacionalpujolismo ha gobernado evitando un conflicto abierto, sin crear una grave quiebra social, pero sin la menor capacidad de dar un sentido nuevo a la palabra integración. Es como si hubiera confiado en el factor tiempo como un aliado para que la nación real fuera a parar a la nación pujolista. La política de hechos consumados y hechos consensuados ha aplazado el protagonismo de la nación real de los ciudadanos, sin que el pujolismo haya explicitado suficientemente de qué imaginario de la catalanidad parte, paralizado a medio camino entre el tradicionalismo nacionalclerical y la Europa de las regiones de Edgar Faure, y a veces obligado a huidas hacia adelante para compensar a su hasta ahora disciplinada clientela independentista.

    El pujolismo ha aparecido como un neonacionalismo interclasista capaz de asumir el catalanismo popular y el posibilista u oportunista de otros sectores y estamentos sociales, incluidos amplios sectores del franquismo sociológico catalán reciclado. Pero a cambio de no autoclarificarse nunca, y no planteo esa autoclarificación según los términos que suele usar la derecha española: fijar los límites de la reivindicación nacionalista. El pujolismo actúa consciente de esa nación real, pero sin querer connotarla, no fuera a poner en cuestión postulados y métodos esencialistas que no han conseguido ocultar sin estafa la imposibilidad de un nacionalismo interclasista hasta la metafísica. Aparentemente, el neonacionalismo pujolista sigue demasiado pendiente de un discurso postromántico y en buena medida, como todos los neonacionalismos en ejercicio, debe su éxito finisecular a la quiebra de las grandes cosmogonías sociales cuestionadas por la forma y el fondo de la derrota del socialismo real en la Guerra Fría. Todavía el neonacionalismo que puede afectar en Europa a Estados tan estructurados como el francés, el español o el italiano, no ha sufrido un enfrentamiento directo con los señores de la globalización y su batalla ha sido de estar por casa, frente al enemigo tradicional e identificador, el Estado jacobino o centralista autoritario como el español. Cabe valorar la ayuda que ha prestado al nacionalpujolismo y a su equivalente vasco la inhibición o la impotencia de la izquierda para ofrecer una alternativa de proyecto, cuando no la complicidad social de los aparatos dominantes en la izquierda política, aliviados en Cataluña porque cuestión tan espinosa, pero venturosamente desarmada, como el nacionalismo catalán, quedaba en manos de nacionalistas pactistas. La activación crítica de la izquierda en los dos últimos años se debe al evidente desgaste biohistórico del nacionalpujolismo en Cataluña y del PNV en Euskadi y a los riesgos de descontrol que pudieran derivarse. Ante la posibilidad de despiece de la túnica sagrada, la nación real de los ciudadanos debería optar a elaborar una túnica laica y no reclamar una parte de la reliquia, y por su parte, la nación real de los ciudadanos de España debería superar la acomplejada alarma ante Cataluña o Euskadi, por el procedimiento de considerar como propios sus patrimonios culturales y lingüísticos, pedagogía que debería asumir en primera instancia el Senado como Cámara territorial, donde pudiera hablarse en catalán, gallego y euskera como paso previo para que estas lenguas y los hechos diferenciales que representan formaran parte de la educación general básica de la nación real de los ciudadanos de España, por encima del riesgo de construir un Estado de ciudadanías adosadas.

Posted by isisdiosa99 at 21:23:46 | Permalink | No Comments »

EL NACIONALISMO CATALÁN Y LA HISTORIA
Publicado el Martes, 19 diciembre a las 16:53:00

Noticias y actualidad

Recientemente hemos tenido la desgracia de conocer un nuevo capítulo de la  manipulación de la historia a la que nos tiene acostumbrados el nacionalismo catalán. La Institució Cultural de la Franja de Ponent, con motivo de la celebración en Calaceite (Matarraña, Teruel) de su “VII Nit de la Cultura” conmemoró lo que ellos han venido a denominar “Los 300 años de la caída de la Franja de Ponent”. El objetivo de esta conmemoración fue -según sus propias palabras- recordar que “…hace 300 años las tropas borbónicas arrasaron la Franja de Ponent. Incendiaron Calaceite decretando una semana de sangre y fuego… fue el inicio de los diferentes ataques sangrientos de los invasores castellanos… la villa catalana de Calaceite fue incendiada… Calaceite lucha contra las tropas castellanas y en la defensa de nuestras libertades murieron 150 caleceitanos. La conmemoración quiere hacer especial memoria de los 300 años de ataques a nuestra identidad, cultura y lengua, unos ataques que todavía continúan, ahora en manos de los gobiernos español y aragonés” Quien tenga interés lo puede leer –si entiende el catalán- en su página www.franjadeponent.cat

He buscado alguna referencia histórica, aunque fuera una simple anécdota, que permita afirmar que Calaceite, hace 300 años, fuera una villa catalana. Y no he encontrado ninguna. La villa de Calaceite siempre, y desde hace mucho más de 300 años, ha pertenecido a Aragón, nunca a Cataluña. Eso me lleva a la misma conclusión de siempre: que el nacionalismo catalán escribe la historia a la medida de sus intereses lingüísticos.


El segundo aspecto es la lectura parcial e interesada de un hecho histórico. La batalla en Calaceite pudo ser horrible y cruel, pero la perversión está en utilizar esa batalla en provecho propio. Porque, al igual que Calaceite, la villa de Ejea de los Caballeros sufrió gravísimos daños por ataques de las tropas de Felipe V, lo que pasa es que Calaceite está dentro de lo que el nacionalismo catalán denomina La Franja de Ponent y Ejea de los Caballeros no. Lo que pasa es que según el nacionalismo catalán en Calaceite se habla catalán y en Ejea de los Caballeros no. Así de simple. Lo que al nacionalismo catalán no le importa es que al acabar la guerra de sucesión (1700-1715) el número de casas en ruinas en todo Aragón se evaluó en un 10% y que un porcentaje similar se aplica a población desaparecida o emigrada. A ellos solo les importa lo que sucedió en la villa catalana de Calaceite y la caída de la Franja de Ponent.


Pero hay un hecho de esa guerra que premeditadamente calla y olvida el nacionalismo catalán y que es la fidelidad de Fraga a los invasores castellanos. Fidelidad por la que ostenta en su escudo la flor de lis borbónica y los títulos de vencedora y fidelísima. Fraga, ese municipio aragonés de Huesca en donde, según ellos, también se habla catalán y que también forma parte de esa Franja. Fraga, punto cardinal de los Países Catalanes. Pero claro, esa es una circunstancia que es mejor silenciar porque no puede ser utilizada en provecho propio.


A estos nacionalistas tan expertos en la falacia, a estos desenterradores del fuego y la sangre les recordaré un capitulo de la historia aragonesa que también parecen haber olvidado: La guerra de secesión catalana (1640-1652) en la que Cataluña se levantó contra la Corona. Durante esta guerra la invasión de los catalanes y sus aliados franceses iba a producir la devastación de las zonas fronterizas con Aragón, ocasionando en estas tierras serios daños económicos, materiales y humanos. Considerándose que esta larga y terrible guerra tuvo consecuencias desastrosas para el reino de Aragón y que se considera como uno de los peores males sufridos por los aragoneses a lo largo de la modernidad.


Durante esta guerra las tropas franco-catalanas realizaron incursiones en la Ribagorza, la Litera y el Matarraña. Pero dispuestos a hablar de sangre y fuego habría que recordar el año 1642 en el que, tras saquear Tamarite de Litera y un elevado número de lugares de las riberas del Cinca, tomaron Monzón tras un duro y sangriento asedio, y además se ocupaba Estadilla y Benabarre.


 La historia tiene estas enseñanzas. Para el nacionalismo catalán unos hechos existen otros no, según le convenga a sus intereses. La sangre de unos aragoneses muertos hace 300 años vale para ser manipulada a su conveniencia. La muerte de aquellos 150 aragoneses de Calaceite tiene valor porque 300 años después el nacionalismo catalán los ha convertido en mártires que murieron en defensa de sus libertades. Sin embargo, la sangre, la emigración forzosa, la ruina que trajo la guerra al resto de Aragón no vale nada. La Franja de Ponent, esa tierra aragonesa donde según ellos se habla catalán, bien vale una mentira.


            Luis Borrás Dolz
            Asociació Cultural Lliterana “Lo Timó”
            La Llitera (Huesca)

Santiago CalatravaComo apostatarJody WilliansShirin EbadiRihannaPamela AndersonPolicia BenicassimMero PanchoBofeton a tiempoKim Dae JungJohn HumeGrandes pintoresOrhan PamukMartin EvansMartires del siglo XXCatedral de LeonFernando AlonsoCatedral de OviedoCueva de Altamira

Posted by isisdiosa99 at 21:21:58 | Permalink | No Comments »

Pero, ¿qué es el nacionalismo?

Carlos Caballero Jurado

En el paupérrimo panorama político-ideológico español no abundan los debates de altura. La política ha echado por la borda toda preocupación ideológica. Habiendo quedado reducido el debate político al cruce de acusaciones de corrupción, tan sólo queda un tema que dé pie a alguna reflexión teórica: el nacionalismo. Se habla del tema debido al creciente peso de los nacionalismos periféricos en la arena política. Pero un análisis del nacionalismo debe trascender la problemática concreta española de hoy en día.
Y creo que ha llegado la hora de realizar una crítica seria sobre el nacionalismo, tratando de establecer hasta qué punto esa ideología puede ser la base sobre la que construir un nuevo paradigma. No se me escapa el que, desde hace tiempo, criticar el nacionalismo se ha convertido en una auténtica moda intelectual. Presentado como un fenómeno absolutamente anti-progresista, tachado de fascista, se le echa la culpa de casi todo, desde los asesinatos de ETA —única amenaza que le resta a nuestra democracia, según parece— hasta las presentes guerras balcánicas, con su secuela de horrores. Por tanto, la critica puede parecer una capitulación ante las modas intelectuales, aún más, una capitulación ante el avance del mundialismo. En este caso, un artículo como el que sigue sería incoherente en las páginas de Hespérides, que apuestan claramente por el derecho a la diversidad cultural y luchan contra el avance del “pensamiento único”. Espero que la lectura de las líneas que siguen convenzan a mis críticos (que ojalá sean muchos) de que no me he sumado a las modas impuestas en los cenáculos intelectuales.



El siglo del nacionalismo

El nacionalismo ha sido, desde mediados del siglo XIX, una de las ideologías claves, y sin conocerla es imposible entender los fenómenos históricos contemporáneos. Desde las Revoluciones de 1830 y 1848 (“la primavera de los pueblos”), pasando por las dos guerras mundiales, por el imperialismo y la descolonización, hasta el reciente derrumbe del “imperio soviético”, pocos hechos históricos modernos son explicables sin tener en cuenta el gran fenómeno ideológico que es el nacionalismo. El nacionalismo y el socialismo serán, sin duda, fenómenos de masas mucho más importantes que el liberalismo. Y el socialismo marxista ha sobrevivido más de lo que hubiera sido lógico esperar gracias a que se ha enfundado el traje del nacionalismo [1].
El nacionalismo no debe ser confundido jamás con la existencia de una “conciencia nacional”. La Historia nos enseña que, ya en la Edad Media, era habitual la existencia de esa “conciencia nacional”, sobre todo en aquellas circunstancias en las que coincidían en el mismo espacio o momento personas de diversas nacionalidades. Aunque en ese período histórico la mayor parte de las personas morían sin haber salido jamás de su aldea, había casos en que personas de diversos orígenes debían convivir; por ejemplo, los caballeros de las Ordenes Militares o los estudiantes de las Universidades; en estos casos era normal que se agruparan por “naciones”. Así, en las Universidades medievales, aunque los estudiantes recibían las clases conjuntamente, en una lengua transnacional como era el latín, después era frecuente que residieran en Colegios Mayores con carácter nacional. Pero el criterio de “nacionalidad” no era en absoluto determinante. A nadie le sorprendía la presencia de estudiantes irlandeses en Salamanca ni la de castellanos en Bolonia, y caballeros ingleses o húngaros eran aceptados sin ningún problema en la Orden Teutónica, pese a que el mismo nombre de ésta subrayara un carácter alemán. Los reyes podían y solían tener vasallos de varias nacionalidades; las universidades o los monasterios, es decir, los centros culturales de la época, eran “internacionales” y nada de extraño había en la presencia de un monje castellano en un monasterio en Italia, ya que las Ordenes Religiosas (grupos sociales de la mayor importancia entonces) eran absolutamente transnacionales. Los límites de las distintas monarquías no coincidían con fronteras étnicas, por otra parte bastante confusas. Los derechos dinásticos y/o de conquista eran los que delimitaban la extensión de los Estados, y dentro de ellos, las relaciones de vasallaje no se establecían sobre una base de identidad nacional entre señores y vasallos.
Sólo con la aparición de las monarquías autoritarias en Europa occidental, se empieza a pretender, vagamente, dar a los Estados una base nacional más o menos uniforme. La monarquía española de los Reyes Católicos fue quizás uno de los mejores ejemplos de esta evolución, aunque una afirmación de este tipo debería ser muy matizada [2]. Sin embargo, vale la pena recordar que el sucesor de esos Reyes, el emperador Carlos V, fue soberano simultáneamente no ya de castellanos y catalanes, sino también de italianos y de alemanes, de flamencos y de indios americanos, y jamás pretendió acabar con las diferencias nacionales entre sus súbditos. En sus Ejércitos, entre sus funcionarios, entre sus cortesanos, los había de las más dispares nacionalidades. Y a pesar de que Carlos V peleó toda su vida contra Francia, entre sus más destacados generales no faltó algún francés, como el Condestable de Borbón. Dicho de otra manera, bien entrada la Edad Moderna vemos que los Estados siguen sin pretender legitimarse sobre una base nacional: la legitimación teocrática y dinástica seguía siendo la base del ordenamiento político.
La llegada del despotismo ilustrado tampoco supuso un cambio definitivo. Repasemos por ejemplo la historia de algunos monarcas ilustrados. El célebre Federico III de Prusia jamás escribió ni una sola línea en alemán, sólo usaba el francés. Y Pedro el Grande germanizó hasta tal punto su Corte que para su capital eligió un nombre alemán, San Petersburgo, en vez de un nombre ruso. Sin embargo, el despotismo ilustrado, con su afán de centralismo y uniformización, mantuvo actitudes protonacionalistas significativas. Centrándonos en el caso de España cabe recordar, por ejemplo, que Felipe II vetó el proyecto de evangelizar a los indios americanos sólo en castellano, defendiendo el que se usaran sus lenguas; o que Felipe IV tradujo al castellano la “Historia de Italia” de Guiccardini para mostrar a sus súbditos italianos el amor por esa lengua; en el prólogo a su traducción el monarca decía entender las lenguas de la mayor parte de sus súbditos y se lamentaba expresamente de no haber sido capaz de aprender el vascuence ni las lenguas de sus súbditos americanos. En cambio, el ilustrado Carlos III dió órdenes expresas de que en adelante la evangelización de los indios americanos sólo se realizara en castellano, mientras que su padre Felipe V ya había abolido el catalán como lengua administrativa en el Principado…
Por tanto, ¿de la mano de que fenómenos históricos se produjo el triunfo del nacionalismo tal y como hoy lo conocemos?

El nacionalismo y las revoluciones burguesas

Con las Revoluciones norteamericana y francesa entra en crisis definitivamente la idea de la legitimidad dinástica y teocrática y se afirma una idea absolutamente revolucionaria: la de soberanía nacional. Únicamente la idea de “nación” demostró tener el suficiente atractivo para desbancar, como fuente de soberanía y legitimidad, a la idea de que el poder descansaba sobre los derechos dinásticos otorgados por Dios, idea ésta que gozaba de todo el prestigio que le otorgaban la Religión y la Tradición. La fidelidad a los reyes empieza a ser sustituida por la idea de fidelidad a la nación.
Además, la idea de “nación” representaba la idea del bien común por encima de los privilegios corporativos (los de los gremios), estamentales (los de nobleza y clero) y también de los de algunas regiones que gozaban, en las antiguas monarquías, de ventajas tales como privilegios fiscales, exención de reclutamiento, etc. Todo este sistema de privilegios, típico del Antiguo Régimen, que los revolucionarios aspiraban a destruir, solo podía ser demolido poniendo en el centro del discurso la idea de “nación”.
Las potencialidades del nacionalismo como motor de las masas se vieron pronto: cuando las monarquías europeas se coaligaron para acabar con el experimento revolucionario francés, los jacobinos, que estaban sumiendo al país en una orgía de sangre, difícilmente hubieran movilizado a los ciudadanos apelando a la defensa de la guillotina, ni tan siquiera a la defensa de sus ideas radical-ilustradas (que en realidad eran incomprensibles para la inmensa mayoría de los franceses de esa época). Para conseguir que todo el pueblo francés se les uniera apelaron, con éxito, a la idea de nación.
Durante la Revolución francesa, los jacobinos establecieron por vez primera la ecuación: un Pueblo = una Nación = un Estado.
La idea de que era la “nación francesa” (y no la Revolución) la que estaba “amenazada de muerte” por los “extranjeros”, sería la utilizada por los jacobinos para galvanizar a las masas, hacer que se unieran en torno a su gobierno y engrosaran en masa el nuevo ejército revolucionario (la “levée en masse”): la “nación en armas”. Surge así un patriotismo nacional y revolucionario contra los extranjeros “contrarrevolucionarios”.
Después, Napoleón tratará de superar la gran ruptura histórica que suponía la Revolución francesa, uniendo en una misma línea de continuidad histórica a las grandes dinastías francesas con el más inmediato pasado revolucionario. El Gran Corso, al restaurar la monarquía en su persona, no dudó en presentarse como la encarnación de toda la historia francesa, desde los Capetos y los Merovingios hasta los jacobinos. Esto sólo podía lograrlo poniendo en el centro de su discurso una idea sacralizada de la nación, la exaltación de la “grandeza de Francia”, que daba una supuesta continuidad histórica a Carlomagno, Luis XIV y Robespierre.
El nacionalismo como fenómeno de masas y fuente de legitimación del poder será, en definitiva, el gran hijo de la Revolución francesa. Hay que insistir una y mil veces en ésto, ya que lo corriente hoy en día, en las criticas que se dirigen al nacionalismo, es presentarlo como una ideología que es un vestigio, no ya del Antiguo Régimen, sino del pasado tribal de la Humanidad. Por el contrario, el nacionalismo es una consecuencia de la Ilustración y de la Revolución burguesa, concretamente de la Revolución francesa.
Durante ella se producen tres fenómenos de gran trascendencia:
1) Se rompe con la idea de Soberanía Real y se afirma la de Soberanía Nacional. Vale la pena subrayar que esto exigirá hacer coincidir los límites del Estado con los de la nación, con lo que se inicia la práctica, hoy habitual, del “etnocidio”, es decir la eliminación —por absorción o por métodos más drásticos— de las culturas nacionales minoritarias dentro de un Estado. En el caso de Francia, al estallar la Revolución Francesa, ni siquiera un 50% de los “franceses” (súbditos del Reino de Francia) hablaban francés; el alemán (en Alsacia y Lorena), el corso, el italiano (en Saboya), el bretón, el catalán, el vasco o el neerlandés (en Flandes) eran otras tantas lenguas habladas por los habitantes de esa monarquía. Ahora, al convertirlos en “ciudadanos” de Francia, se les impondrá la obligación de aprender y utilizar sólo y únicamente la lengua francesa.
2) La idea nacional es utilizada por vez primera de forma sistemática y consciente como elemento de movilización de las masas. En episodios históricos anteriores, como la rebelión de los Países Bajos contra la monarquía española, el sentimiento nacional neerlandés de los rebeldes holandeses pudo jugar un papel importante, pero no menos importante eran otros como el religioso (calvinismo contra catolicismo) o la defensa de privilegios territoriales frente al centralismo creciente de las monarquías. Es decir, este tipo de fenómenos no son puramente nacionalistas. En el caso de la rebelión holandesa vemos claramente cómo los neerlandófonos septentrionales (los actuales holandeses) que se enfrentan al rey de España eran calvinistas, mientras que siguen fieles a ese mismo rey los neerlandófonos meridionales (los actuales flamencos de Bélgica). Ahora bien, los revolucionarios jacobinos franceses, con la “levée en masse”, descubren que sólo apelando a la idea de la nación en peligro es posible hacer que vibren y se exalten las masas, sacándolas de su apatía y movilizándolas al servicio de los proyectos del gobierno.
3) La idea de nación es utilizada para superar la ruptura traumática que suponen los procesos revolucionarios, afirmando la existencia de una continuidad histórica subyacente, que legitima de esta manera al nuevo poder constituido.
Pese a su tremenda importancia histórica, pocos se dieron cuenta en su momento de que un nuevo fenómeno, el nacionalismo, había hecho irrupción en la historia. El primero en cometer ese error fue Napoleón.
Sus Ejércitos difundieron por Europa los ideales de la Revolución Francesa, entre los que estaba precisamente el de soberanía nacional. Pero, a la vez, Napoleón y sus soldados se esforzaban por crear un Gran Imperio francés que sometiera a otras naciones. Esta contradicción se revelaría cuando, en toda Europa, fuerzas sociales y políticas que eran favorables a los ideales de la Revolución francesa, lucharían sin embargo contra la presencia de los soldados napoleónicos en sus países. El mejor ejemplo serían las Cortes de Cádiz españolas, compuestas por ilustrados favorables a las ideas de la Revolución francesa, pero opuestos a la presencia francesa [3]. Otro gran ejemplo sería el del filósofo alemán Fichte, uno de los filósofos del Idealismo alemán y gran pensador ilustrado, considerado con justicia como creador del nacionalismo alemán por su obra Discursos a la Nación Alemana, escrita en respuesta a la ocupación de Alemania por las tropas napoleónicas. No menos conocido es el hecho de que Ludwig van Beethoven, otro entusiasta de la Revolución francesa y de Napoleón, a quien dedicó dos de sus mejores obras (la Sinfonía “Heróica” y el Concierto “Emperador”), acabó odiándolo. Si lo aplaudió como encarnación del triunfo de los ideales ilustrados y revolucionarios (el “Zeitgeist a caballo” del que habló Hegel), sin embargo no dudo en arrancar las páginas de dedicatoria a Napoleón en la “Heróica” y el “Emperador” al ver a sus tropas entrar en Viena. En nombre del principio de soberanía nacional se resistiría, en toda Europa, a las tropas francesas, que habían conquistado toda Europa, violando el derecho de otros pueblos a su soberanía.
Tampoco comprendieron el alcance y el significado del nacionalismo los monarcas europeos reunidos en Viena tras la caída de Napoleón. Quisieron restablecer un mapa donde las fronteras de los Estados no tenían ninguna (o tenían muy poca) correspondencia con las fronteras nacionales. Las oleadas revolucionarias de 1830 y sobre todo de 1848, vinieron a demostrar la inviabilidad del intento de estos monarcas. El nacionalismo tenía ya demasiada fuerza y no dejaría de intentar subvertir fronteras establecidas o restablecidas solo en función de los derechos dinásticos de los monarcas sobre ciertos territorios. ¿Cómo pudo adquirir tanta fuerza el nacionalismo como fenómeno histórico, si era un recién llegado? Creo que la explicación es obvia: el nacionalismo era la forma de vehicular los ideales ilustrados, que en su formulación intelectual pura eran algo difícilmente comprensible para las masas. Entre éstas existía, sin embargo, la percepción bastante clara de que los privilegios estamentales del Antiguo Régimen eran ya algo caduco. En cuanto al otro elemento, las élites ilustradas, pronto fueron conscientes de que padecían en sus planteamientos de una grave contradicción: hablaban hasta la saciedad del individuo, sin haber sido capaces de integrar en su discurso un hecho decisivo: ningún individuo vive aislado, todo ser humano llega a serlo porque vive en un grupo. El recurso al nacionalismo parecía ser la forma de superar ese problema.



¿Qué es una nación?

Conviene, llegados a este punto, que nos preguntemos: ¿qué es una nación? En su acepción actual (la palabra tenía otro sentido en el mundo medieval) una nación es una comunidad política que presenta los siguientes rasgos:
A) Un pasado histórico común, a ser posible formando un Estado independiente (al menos en algún momento del pasado). Si ese pasado histórico común reúne las características de antigüedad en el tiempo y continuidad histórica, así como momentos de grandeza (aunque ésta sea más o menos mítica…), mejor aún.
B) Una lengua propia, cuanto más diferenciada de las vecinas, mejor.
C) Un territorio más o menos definido y con características de continuidad geográfica.
En determinados contextos históricos, otros dos factores pueden tener gran importancia. Me refiero a los siguientes:
D) Raza. Sólo resulta decisivo cuando la diferencia racial es evidente (caso de los negros surafricanos frente a los “afrikaners” descendientes de los colonos blancos; o de los hindúes colonizados frente a los imperialistas británicos).
E) Religión. Sólo es importante cuando las diferencias entre dos grupos nacionales no son visibles en tanto que diferencias fisiológicas y los tres factores citados en primer lugar dan poco juego (sería el caso de los irlandeses católicos frente a los británicos protestantes; o el de los católicos polacos, frente a los rusos ortodoxos y los prusianos protestantes).
En mayores o menores proporciones, todo movimiento nacionalista integra estos cinco factores. En el caso del factor E (Religión), nos encontramos, por ejemplo, con que los belgas flamencos son católicos, como los belgas valones; y los catalanes y los vascos son católicos, como los demás españoles. Pero aún así es muy revelador el gran papel que el clero católico ha tenido en la génesis y desarrollo de los nacionalismos flamenco, catalán y vasco.
Repasemos ahora los factores A, B, C, D, y E.
A) El pasado histórico de unidad, independencia y/o grandeza existe o no en función de cómo se escriba la historia. Ese “pasado histórico” es, en gran medida, fruto del trabajo de selección, ordenamiento y valoración de los datos históricos que realizan los historiadores. Por ejemplo, la historia del Principado de Cataluña puede ser interpretada como un período histórico felizmente superado, un puro accidente de la historia (caso de la historia nacionalista española) o como el período de mayor esplendor de los catalanes, como modelo ideal al que se debería volver, lo que exige el logro de la independencia. En este punto se llegan a dar casos patéticos, como lo que ocurre en algunos países hispanoamericanos: dado que con la conquista española desaparecieron en su fase de esplendor e independencia, las “naciones” de Hispanoamérica se ven obligadas a recurrir al pasado indígena hasta encontrar el esplendor (por ejemplo, en el caso de Méjico, hay que volver hasta el Imperio azteca). Sin embargo, en esas naciones surgidas de la lucha contra la monarquía hispana, en la realidad ya no quedan indígenas o, si aún quedan, ocupan los estratos más inferiores de la sociedad. De manera que quienes nos ensalzan el pasado azteca o maya nos muestran, con tan sólo echarles una ojeada, que son descendientes de asturianos o gallegos.
B) Las lenguas actuales, escritas y codificadas, son en gran medida creaciones artificiales. En los tiempos premodernos, donde muy poca gente estaba alfabetizada, la lengua apenas tenía alguna uniformidad y se hablaban fundamentalmente dialectos. Los lingüistas construyeron a partir de esos dialectos lenguas uniformes, que después los Estados impusieron a través de los sistemas públicos de enseñanza. Estas lenguas “oficiales” suelen, además, ser convenientemente depuradas de cualquier influencia extranjera: el alemán ha suprimido centenares de palabras de evidente raíz latina, el catalán las palabras de origen castellano, etc.
La utilización de la lengua con fines de definición política es un hecho muy reciente. Sólo en el Congreso Estadístico de 1873 se recomendó que, a partir de entonces, en los censos que elaboraban los Estados se preguntara a los censados qué lengua utilizaban.
La lengua es quizá el más importante de los criterios utilizados por los nacionalismos, ya que la lengua es el vehículo de la cultura y en realidad sólo la cultura se constituye en diferencia específica entre un pueblo y otro. En la visión de Herder o Rousseau (ver más adelante) las distintas lenguas eran la expresión genuina y profunda del alma de una nación. Cabe preguntarse: si lo habitual antes de la alfabetización masiva impulsada por los Estados modernos era que se hablaran dialectos, ¿eso significa que el alma de una nación está dividida? Y en el caso de que una lengua sea utilizada por más de un pueblo, ¿se debe suponer que ese alma nacional está dividida en dos o más Estados?
C) El territorio actual de las naciones suele ser heredero directo del territorio que ocuparon distintas monarquías (caso de Francia, España, Gran Bretaña, etc.), que sin embargo no tenían, en ningún caso, una base nacional. Aún más patético es el caso de los Estados del Tercer Mundo, cuyas fronteras fueron establecidas por las potencias imperialistas y que sin embargo se han trasformado (o al menos eso han pretendido) en Estados nacionales tratando de imitar a Occidente.
D) La raza, definible como el conjunto de caracteres físicos hereditarios (color de pelo, de ojos, de piel, altura, forma de la cabeza, etc.) aún es un factor menos fiable, ya que con absoluta exactitud, se puede afirmar que no existe ningún grupo humano en el mundo definible como una raza pura. Muchas naciones tienen la misma base racial (en la medida en que aún sea posible utilizar el concepto de raza, algo bastante problemático) y se consideran incluso naciones enemigas. El caso de los serbios, croatas y bosnios sería paradigmático al respecto.
E) En cuanto a la religión, la utilización de este elemento como definidor de la nacionalidad no puede ser más curiosa, ya que con excepción del judaísmo, todas las demás grandes religiones del mundo se presentan como universalistas y proselitistas.
Sorprende que, pese a la endeblez y a veces falsedad de los criterios utilizados para legitimar el nacionalismo, éste se haya desarrollado hasta tal punto como fenómeno de masas y elemento clave en la historia contemporánea. ¿Que factores pueden explicárnoslo?



Factores culturales e ideológicos

• Nuevas teorías ilustradas. Un pensador ilustrado alemán, Herder editó entre 1784 y 1791 (poco antes del estallido de la Revolución francesa) una obra clave para explicar la génesis del nacionalismo: Ideas sobre la Filosofía de la Historia de la Humanidad. Herder, que fue discípulo de Kant, amigo de Diderot y D’Alembert y es considerado iniciador del Romanticismo, desarrolla en ese libro la idea de que cada nación tiene un alma propia (“Volkgeist”, alma de la nación), que le da su propia personalidad, que permanecerá inalterable en el curso de la historia. Manifestaciones de ese “Volkgeist” serán las distintas lenguas nacionales, el folklore, etc.
Las ideas de Herder han sido a menudo relacionadas con las de Rousseau (la “voluntad general”). Herder admite y defiende que el “Volkgeist” es incomprensible racionalmente y que se capta fundamentalmente por los sentimientos. A partir de él, una pléyade de “folkloristas” se pondrán a recopilar tradiciones orales, viejas canciones populares, etc., tratando de descubrir cada uno el alma de su pueblo.
Debe subrayarse que Herder era un autor plenamente ilustrado, cuyas teorías sólo pueden entenderse en el contexto de la pasión de los ilustrados por descubrir mediante la razón las leyes que regían el mundo y su historia. En la senda abierta por Newton y su teoría de la Gravitación Universal, Smith trataría de descubrir las leyes económicas, Darwin las que regían la evolución de la vida, Von Clausewitz las que explicaban los conflictos bélicos, etc. Si Herder es el padre del nacionalismo, debe subrayarse que es un padre perteneciente a la familia de los ilustrados.
• El papel de la “intelligentsia”. La Ilustración criticaba los privilegios derivados de la sangre y en su lugar estableció, como única jerarquía admisible, la del saber y la posesión de conocimientos. La intelectualidad será el grupo sociológico que más haga para acabar con el Antiguo Régimen. Y la intelectualidad será uno de los grupos sociales punteros en la difusión del nacionalismo. Los músicos tratarán de inspirarse en la música popular para crear una música nacional (Sibelius en Finlandia, Dvorak entre los checos, etc.) Los historiadores dejarán de escribir la historia de los grandes Estados, de las grandes monarquías y los grandes príncipes, para rastrear en el pasado las huellas de la nación serbia, de la nación ucraniana, de la nación flamenca, etc. Los literatos escribirán grandes obras donde el pasado nacional será el tema. Los lingüistas “crearán” las lenguas oficiales. En muchos casos, estos intelectuales (abogados, profesores, médicos, etc.), si se encuentran en la situación de que son súbditos de Estados multinacionales (Imperio austríaco, Imperio ruso, Imperio turco, etc.) apoyan ardientemente el nacionalismo si no pertenecen a la nacionalidad dominante por una simple razón: al no tener como lengua materna la del Imperio (alemán, ruso o turco, por seguir con los tres ejemplos), se encuentran en inferioridad de condiciones frente a los súbditos de esos Imperios que sí tienen las lenguas oficiales por lengua materna.
• El Romanticismo. Es la primera gran corriente estética-artística del mundo burgués y post-revolucionario. No es cuestión aquí de abordar en profundidad este tema, pero sí debe subrayarse que el énfasis romántico en la exaltación de los sentimientos y en el cultivo de la voluntad individual crearon un caldo de cultivo apropiado para el nacionalismo, que es una doctrina que llama más a la sensibilidad que a la razón. Es un hecho histórico fácilmente identificable el gran papel que tuvieron algunos autores románticos en la difusión y triunfo de movimientos nacionalistas. En resumen: la exaltación de lo peculiar, la búsqueda de lo singular y específico, elementos típicos del Romanticismo, contribuirán a revitalizar culturas nacionales a través de un retorno a tradiciones más o menos idealizadas.

Factores sociológicos

• El papel de la burguesía. La burguesía era el grupo social emergente en este período y en algunos casos el hegemónico. Una de las exigencias de las industrias que los burgueses crean y establecen es la de contar con mercados más amplios que los comarcales o locales, típicos del mundo premoderno. Es decir, la burguesía aspira a que se cree y consolide el “mercado nacional”. Esto exige la unificación de pesos, medidas, usos jurídicos, etc. El caso más significativo es el de Alemania. Atomizada en numerosos Estados independientes, dotados de sus fronteras y barreras arancelarias correspondientes, la nación alemana no formaba un mercado único, sino muy compartimentado. Eso encarecía costes y dificultaba la distribución. Por esa razón la burguesía alemana apoyó entusiásticamente la idea de la creación de un gran mercado alemán mediante la supresión de fronteras económicas entre los Estados alemanes (el Zollverein o Unión Aduanera alemana) y, posteriormente, la instauración de una Alemania unificada por Bismarck.
• El papel de las masas. Uno de los rasgos que definen la modernidad es la aparición de las masas como sujeto activo de la Historia. En el mundo pre-moderno, sólo las élites (si se prefiere, las oligarquías) tenían un papel activo en política. Por otra parte, el individuo estaba fuertemente enraizado en una serie de comunidades (su familia, su gremio, su parroquia, etc.) En la actualidad, por el contrario, domina la figura del hombre atomizado, desvinculado, aunque se agrupe en grandes conjuntos humanos (las grandes ciudades, por ejemplo). Los sociólogos hablan a menudo del hombre actual como del hombre-masa. Pues bien, a estas masas sólo se les pueden dirigir mensajes simples hasta el maniqueísmo y emotivos hasta la visceralidad. Y éstas suelen ser las características de la propaganda nacionalista.
En algún caso, es fácil apreciar cómo el nacionalismo se ha convertido en el elemento “religioso” de las sociedades modernas. En función de la nación (en vez de por servicio a Dios) se nos exigen sacrificios, incluso la vida. De la nación debe esperarse el consuelo y la ayuda. El culto a la nación es lo que nos une a los demás ciudadanos. El culto a la nación se celebra con grandes rituales (fiesta nacional, desfiles, etc.) El símbolo de la nación (la bandera) ocupa el lugar que antes ocupaban los crucifijos en oficinas, escuelas, etc. Y así sucesivamente. No es desde luego aventurado afirmar que el “nacionalismo” es la religión laica de los Estados modernos.


Factores políticos

• El papel del Estado. Rousseau ya observó: “Son las instituciones las que forman el genio propio de los pueblos, el carácter y los gustos y las costumbres de una nación, las que inspiran al pueblo un ardiente patriotismo”. D’Azeglio, uno de los líderes del nacionalismo italiano, una vez consumada la unificación de Italia, escribió: “Hemos hecho a Italia, ahora tenemos que hacer a los italianos”. Y el mariscal Pilsudski, que reinstauró la existencia del Estado polaco tras siglos de desaparición, diría aún más claramente: “Es el Estado el que hace a la nación y no la nación al Estado”. Estas dos frases lapidarias definen con precisión el papel que desempeñará el Estado en la creación de las modernas naciones.
Desde el principio de la Edad Moderna, las monarquías autoritarias y después las llamadas monarquías absolutas y el despotismo ilustrado nos muestran un progresivo fortalecimiento de la autoridad central del Estado. Ahora que la soberanía del rey ya no sirve para exigir a la sociedad que realice más sacrificios o la cesión de su autonomía, el Estado va echar mano del nacionalismo. No olvidemos que lo que llamamos modernización es un proceso que se ha realizado sobre dos vectores: el Estado y el mercado.
Los Estados post-Ilustración perseguirán, dentro de su ámbito territorial, homogeneizar a la población (para hacer más fácil y menos costosa la administración), mediante un intervencionismo y centralización niveladores: mediante el nacionalismo. Como dice al respecto Carlota Solé, “Se trata de aplicar los más recientes métodos y las técnicas modernas a los problemas de gobierno”.
Es el Estado el que, en definitiva, tiene autoridad para imponer una visión de la Historia que, a través de la enseñanza, nos convenza de que somos de tal o cual nación. Es el Estado, en definitiva, quien crea el mercado nacional mediante la construcción de carreteras y la unificación de pesos, medidas, leyes. Es el Estado, en definitiva, quien aplasta con su policía o su Ejército cualquier “disidencia” que se oponga a la centralización y uniformización.
Pero debemos tener muy presente que es el Estado moderno, el de la sociedad industrial, el que se ve obligado a actuar así. La “industrialización”, la “modernización” exigía un marco político donde lo fundamental sea la existencia de una ideología que una, que identifique, simbólicamente, al Individuo con el Estado. Sólo con esa ideología elevada al más alto nivel, será posible imponer a los ciudadanos que sufran sin rechistar los grandes sacrificios, los grandes traumas, que supone la “modernización”. Para los que vivimos en sociedades ya modernizadas puede resultar difícil comprender que el proceso de cambio que supone pasar del mundo tradicional al mundo moderno es una realidad altamente traumática, generadora de tensiones de una envergadura inimaginable [4].
Es el Estado, el moderno modelo de Estado-nación, el que ha logrado que aceptemos estos principios:
1) La Humanidad se halla dividida de forma natural en naciones.
2) Cada nación tiene un carácter peculiar.
3) El origen de todo poder político es la Nación, la colectividad total.
4) Para su libertad y autorrealización, los hombres deben identificarse con una nación.
5) Las naciones sólo pueden realizarse en sus propios Estados.
6) La lealtad debida al Estado-nación es anterior y superior a las demás lealtades.
7) La condición primaria de la libertad y la armonía globales es el fortalecimiento de la figura político-jurídica del Estado-nación

Nacionalismo y modernización

A estas alturas ya debe haber quedado bastante claro que el nacionalismo es una ideología típicamente “moderna”. A.D. Smith ha escrito sobre él: “El nacionalismo forma parte de los movimientos sociopolíticos cuya matriz es la desintegración de las estructuras de la sociedad tradicional (…). La modernización es la transición, más o menos penosa, del tipo ‘tradicional’ de sociedad, al ‘moderno’”.
La misma apreciación, más matizada, es formulada por Davis: “Con el mundo organizado tal como está, el nacionalismo es una condición ‘sine qua non’ de la industrialización, porque proporciona al pueblo una motivación arrolladora, fácil de entender y laica, para llevar a cabo cambios dolorosos. La fuerza o el prestigio nacionales se convierten en el fin supremo, la industrialización en el medio principal. Las costes, inconvenientes, sacrificios, que impone la industrialización, y la pérdida de los valores tradicionales pueden justificarse en términos de esta ambición colectiva trascendente. La nueva entidad colectiva, el Estado-nación, que patrocina esta aspiración y se desarrolla a partir de ella, se debe a las exigencias de la complejidad industrial. Atrae directamente la fidelidad de cada ciudadano, organizando a la población como una sola comunidad. Controla el paso de personas, bienes y noticias a través de sus fronteras. Regula con detalle la vida económica y social. En la medida en que la industrialización y la modernización se enfrenten con mayores obstáculos, el nacionalismo y el Estado deben ser tanto más intensos para vencerlos”.
Por su parte, Eisenstadt subraya que el nacionalismo es el elemento que permite el ensamblaje de las tradiciones pre-modernas de las comunidades con el proceso de modernización: “Las ideologías como el nacionalismo pueden contribuir a salvar el abismo que existe entre la concepción tradicional de la sociedad (holista, organicista. N.d.A.) y la concepción moderna (individualista, contractual. N.d.A.) y por tanto basada en el calculo del interés propio del Individuo”.
El nacionalismo, que establece en cada Estado-nación existente (o en los que se desean establecer: caso de los nacionalismos “separatistas” o “anticolonialistas”) un estado colectivo de valores y creencias de gran fuerza integradora, arropado por rituales unificadores y emocionalmente enfervorizadores, fue —en resumen— la ideología que hizo posible la transición a la modernidad. Paradójicamente, conforme la modernidad se asienta, se estabiliza y se desarrolla, el nacionalismo como fenómeno de masas pierde fuerza. Dicho de otra manera, el éxito del nacionalismo en el proceso de modernización genera su propio ocaso. La modernidad implica secularización plena (y el nacionalismo tiene un fuerte componente de tipo religioso), implica individualismo (y el nacionalismo mantiene rasgos de holismo), implica preeminencia absoluta de lo económico (y el nacionalismo es un fenómeno político)…


Evolución y tipologías del nacionalismo

El nacionalismo surgió unido a las reivindicaciones liberales durante la Revolución francesa. Durante algunas décadas se mantendrá esta alianza estrecha: liberalismo + nacionalismo. Incluso, el nacionalismo se unirá a la evolución “izquierdista” del liberalismo, el democratismo, como apreciamos en el intervalo histórico existente entre las Revoluciones de l830 y l848. Sin embargo, a partir de ese momento, el molde que es el nacionalismo se va llenando con un contenido conservador. La explicación no es otra que el fracaso de los intentos de unificación y/o independencia nacionales asociados a la Revolución de 1848. Valga el ejemplo de Alemania: los liberales y demócratas de la Asamblea de Francfort, encarnación máxima de la Revolución de 1848 en Alemania, fracasaron en su empeño de conseguir la unificación nacional alemana. Esta será finalmente lograda por un aristócrata prusiano, un junker, Otto von Bismarck, ministro del muy conservador Reino de Prusia. Desde entonces se extiende la idea de que el logro de la unificación y/o independencia nacionales no debe basarse necesariamente en espontáneas sublevaciones nacionales (como había sido el caso de Grecia en 1830), sino que muy bien puede conseguirse mediante la acción de algún elemento que sirva de vanguardia (Prusia, el Piamonte, etc.), aunque ese elemento encarne una ideología muy conservadora.
Por otra parte, los conservadores empiezan a comprender que el nacionalismo es una ideología moderna, pero también aprovechable para sus fines. Si las naciones deben ser soberanas y tener una personalidad, ¿no pueden utilizarse ambos argumentos para rechazar las ideas liberales, las ideas democráticas y —más tarde— las ideas socialistas, “llegadas del extranjero”, “antinacionales”? Si las naciones tienen una identidad, ésta debe haberse manifestado en las tradiciones del pasado, entre las cuales se puede incluir, si es el caso, la hegemonía de la corona y la preeminencia de la Iglesia; esto es lo que vienen a argumentar los nacionalistas conservadores.
Finalmente, cuando el socialismo marxista se transforme en un fenómeno de masas, de fuerte contenido revolucionario en lo social, los conservadores recurrirán a la única ideología que, como el socialismo, puede arraigar firmemente entre las masas: el nacionalismo. Y dado que el marxismo se definió como “internacionalista”, el uso del nacionalismo por las fuerzas conservadoras era casi una consecuencia inevitable.
Como vemos, existirán dos corrientes nacionalistas opuestas: los nacionalismos revolucionarios, en los que el “molde” nacionalista se llena con contenidos liberales, democráticos y (después de Lenin) también socialistas; y los nacionalismos conservadores, defensores de la tradición como freno a todas las ideologías revolucionarias. El francés Charles Maurras será el principal teorizador de esta versión del nacionalismo. El nacionalismo se convertirá también en un componente básico de las ideologías fascistas. El fascismo verá en la nación, en su exaltación, la única manera para superar las divisiones generadas en cada país por las luchas de partidos (instaurada con el liberalismo) o la lucha de clases (defendida por el socialismo), por un lado. Pero, por otro lado, el nacionalismo fascista es también revolucionario, y esto en un doble sentido: si aspira a realizar en el interior de cada país una revolución contra el sistema vigente, también aspira a subvertir el orden internacional imperante.
La división entre nacionalismos conservadores y nacionalismos revolucionarios de izquierda (y nacionalismos fascistas, en el período de entreguerras) no es la única posible. También podemos anotar otras clasificaciones posibles:
• Centrípetos y Centrífugos. Podríamos llamarlos también centralistas y separatistas. Los nacionalismos centralistas tienden a convertir en Estado-nación a los Estados preexistentes. Eso supone eliminar las peculiaridades, las minorías nacionales que pudieran existir en ese Estado pre-nacional. Sería el caso, sin ir más lejos, del nacionalismo español, que trata de eliminar la pervivencia del hecho nacional catalán o vasco.
Los nacionalismos centrífugos o separatistas son la respuesta lógica a los primeros: tratan de asegurar la pervivencia de una nacionalidad, segregándola del Estado al que pertenece. Estos aparecen cuando el Estado que ha tratado de convertirse en Estado nacional, por las razones que sean, es incapaz de conseguir que las minorías se avengan a asumir el modelo nacional propuesto y esas minorías nacionales hacen valer su derecho a la autodeterminación [5].
• Asimilacionistas y exclusivistas. Para los primeros, el hecho objetivo que define la nacionalidad de una persona es la voluntad expresa y manifiesta de ésta de pertenecer a esa nacionalidad. Es un nacionalismo de tradición francesa: si uno quería ser francés, aprendía el francés, se acomodaba a la forma de vida francesa, se integraba plenamente y podía dejársele que fuera francés (todo esto, claro está, en teoría, ya que los franceses no ponen demasiadas pegas en que un polaco o un español acaben por integrarse en la nacionalidad francesa, pero si el postulante es magrebí o negro las cosas no son tan fáciles…).
Al nacionalismo exclusivista se le suele calificar como de tradición alemana, y hacerlo derivar de Herder. Según esta versión, pertenecemos a una Nación por herencia, genéticamente. No basta querer ser alemán para serlo: uno debe tener antepasados alemanes, sangre alemana, etc.
• Imperialistas e independentistas. El nacionalismo se convierte fácilmente en imperialismo. Si mi nación es lo único importante, si sólo su futuro me interesa, es fácil llegar a la conclusión de que tiene derecho a sojuzgar a otras naciones, sobre todo a las que estén más “atrasadas” y no hayan llegado a “civilizarse”. Por otra parte, es un hecho indiscutible que las naciones que dominan imperialmente a otras tienen más conciencia de su propia identidad, ya que son reconocidas específicamente por los pueblos dominados como “Nación”. Es el caso de España en América: en España unos se sienten gallegos, otros catalanes, otros castellanos, pero para los indios americanos todos eran pura y llanamente españoles. Lo mismo cabe decir de Gran Bretaña: en su país eran galeses, ingleses o escoceses, pero en la India o en África sólo eran percibidos como británicos. Es decir, la aventura imperialista refuerza el sentimiento nacional en el pueblo que a ella se lanza.
Curiosamente, el imperialismo sirvió para llevar a otros rincones del mundo una ideología tan específicamente occidental y moderna como el nacionalismo. De la misma manera que las tropas de Napoleón difundieron el nacionalismo por Europa, los ejércitos occidentales han difundido el nacionalismo por el mundo: los hindúes tomaron conciencia de su existencia como nación sólo después de ser sometidos por los británicos, y así sucesivamente. Esto daría lugar a la aparición, por todo el mundo, de una vasta serie de movimientos nacionalistas anticolonialistas, independentistas, que combaten a la potencia ocupante con la misma ideología con la que ésta justifica su dominación: el nacionalismo.
• Nacionalismos estatalistas y pan-nacionalismos. En muchos casos, los nacionalismos sólo se plantean la pervivencia de los Estados ya existentes. En otros, crear nuevos Estados de mayor entidad, a partir de distintos Estados o territorios unidos por determinada afinidad.
Existe, por ejemplo, un nacionalismo egipcio y un nacionalismo sirio, pero también existe un pan-nacionalismo árabe. Muchas veces estos pan-nacionalismos aspiran a unir en torno a una gran nación a otros pueblos afines por raza, religión o cultura, aún cuando éstos ya tengan sus propios Estados. Sería el caso del paneslavismo. En otros casos, este pan-nacionalismo sirve para que un determinado Estado-Nación reivindique el derecho a unificar en su seno a distintas minorías nacionales de su pueblo que los azares de la historia han puesto fuera de sus fronteras: sería el caso del pangermanismo. Pero de la misma manera que un nacionalista sirio se opone a un pan-nacionalista árabe, un nacionalista polaco rechaza el paneslavismo y el nacionalista austríaco o suizo rechaza el pangermanismo.

Nacionalismo y patriotismo

Los grandes equívocos que se producen con el nacionalismo se deben a su ambigüedad. El nacionalismo suele ser presentado como amor a la nación, y ¿cómo no tener en la mayor estima a la propia patria? Lo contrario sería de mal nacidos e ingratos. Pero eso no es ser nacionalista. Ser nacionalista es desear hacer coincidir la frontera nacional con los límites de un Estado. Que etnicidad y ciudadanía sean una y la misma cosa. Y eso conduce a aberraciones como tratar de abolir las diferencias nacionales dentro de un Estado (uniformización cultural) o al absurdo no menor de pretender que cada nación, por minúscula que sea, tenga su propio Estado.
La lealtad para con un grupo es uno de los rasgos esenciales de la naturaleza humana (algo que los individualistas se niegan a entender). A lo largo de la Historia los hombres han sido leales a su familia, a su clan y tribu, a su ciudad o región, a su confesión religiosa… Pero la lealtad al Estado, concebido como Estado-nación, es algo históricamente muy reciente y absolutamente característico de Occidente. No veo la razón por la que un hecho como éste, sin profundas raíces históricas, deba ser sacralizado.
El nacionalismo es una idea que, personalmente, estimo que es absurda, aberrante y criminal. Es responsable de muchas de las desgracias que se han abatido sobre el mundo en la Historia contemporánea. Sin embargo, esto no significa que los pueblos, las naciones, no tengan pleno derecho a hacer valer, a defender, sus peculiaridades nacionales. Éstas suponen diversidad cultural y por tanto son enriquecedoras para el conjunto de la Humanidad. Pero de ahí a hacer de las naciones algo sacrosanto, a oponer a nación contra nación, por principio y como método, hay una abismal diferencia. La defensa de la diferencia nacional es algo positivo, éticamente justificable, pero el nacionalismo, verdadero “individualismo de los pueblos”, es algo trágico.
Cada día es mayor la concienciación a favor de la defensa de la bio-diversidad. De la misma manera, un gran proyecto para el futuro es la defensa de la etno-diversidad. Pero no creo en el cosmopolitismo, porque éste no es sino una justificación del mundialismo. El cosmopolitismo es nivelador, uniformizador, y no pretende crear una cultura universal que sea válida para todos los seres humanos, sino imponer una determinada cultura al resto de la humanidad. Actualmente, claro está, se trata del american way of life. El cosmopolitismo es la ideología orgánica de las multinacionales, así de simple, que pretende que en Bangkok y en Barcelona, en Helsinki y Johannesburgo, exista una misma cultura. Si las burguesías nacionales se apoyaron en el Estado nacional y el nacionalismo para crear los mercados nacionales, en la actualidad, en el mundo de la economía planetaria, el cosmopolitismo es la ideología que sustenta el proyecto de dar forma definitiva al mercado mundial.
El cosmopolitismo no es la antítesis del nacionalismo, sino su continuación lógica. De la misma manera que los nacionalismos laminaron las diferencias regionales en cada Estado, para crear el marco del mercado nacional, hoy las diferencias culturales entre los Estados nacionales tienden a ser abolidas en bien del mercado mundial. Se trata, simplemente, de un peldaño superior, pero en la misma escalera. La antítesis del nacionalismo no es el cosmopolitismo, sino el universalismo de la diferencia.
Para quienes crean que la economía es el destino del hombre, nada habrá de negativo en el cosmopolitismo, desde luego. Si el progreso económico (con sus apoyaturas científico-técnicas) ya parece argumento lo suficientemente sólido para devastar el planeta, precipitándolo al borde del caos ecológico, con mucha más facilidad se admitirá que en nombre de ese progreso se destruya las identidades nacionales, presentadas como fetiches folclóricos de dudoso valor. La occidentalización queda así justificada, aunque en realidad sean muchos los que se niegan a aceptar las bonanzas de lo que denominan con el nombre de occidentoxicación (un concepto difundido por el imán Jomeini).

¿Existe una alternativa?

Hay que reaccionar, entiendo, contra la aberración que supone el cosmopolitismo, pero ¿es el nacionalismo la forma de hacerlo?
Si las denuncias de que la actual cultura es ecocida son ya admitidas por una parte importante de la opinión pública, también es cierto que, cada vez más, se subraya el componente etnocida de esa misma cultura occidental [6], en forma de una creciente sensibilización por la triste suerte que les espera a los pocos pueblos primitivos que aún subsisten.
No es extraño que ante el avance imparable de la mundialización de la cultura occidental haya muchos que piensen que el nacionalismo es, en definitiva, una forma viable de erigir barricadas contra ese proceso. Estudiemos este tema con algo más de detenimiento.
En primer lugar, espero haber demostrado, o al menos provocado la reflexión al respecto, que el nacionalismo es una ideología absoluta y genuinamente moderna, hija de la Ilustración y de la Revolución burguesa, compañera inseparable de los procesos de modernización. Cada uno es muy libre de pensar lo que desee sobre la Ilustración, la Revolución francesa o la modernización, pero para mí son tres fenómenos negativos. ¿Añoro el que la aristocracia haya perdido sus privilegios o que la Iglesia sea el grupo sociológico más influyente en una sociedad? En absoluto. ¿Me encantaría volver al Antiguo Régimen? Nada más lejos de la realidad. Simplemente se trata de que me hubiera gustado que la humanidad hubiera evolucionado en un sentido distinto, lejano de los valores individualistas y economicistas. No quiero que se les devuelvan sus privilegios a la Casa de Alba ni al arzobispo de Toledo, pero preferiría que mi mundo no fuera dirigido por brokers ni por la tecnoestructura de las empresas transnacionales de la que nos ha hablado Galbraith. No deseo la vuelta a las sociedades teocráticas, pero las actuales, basadas en el individualismo posesivo (en el yo y mis cosas por encima de todo) me produce entre náuseas y escalofríos.
Si es cierto que el nacionalismo es una ideología característica de la modernidad, ¿resulta lógico enfrentarse con ella a la modernidad?
Cuando denunciamos el funcionamiento nivelador del cosmopolitismo olvidamos que ese mismo papel ha sido desempeñado, en un escalón algo más bajo y en una fase histórica anterior, por el nacionalismo. Fueron los Estados nacionales los que empezaron a ejecutar la política de destrucción de la diversidad cultural en el marco de sus fronteras. La Francia jacobina es el ejemplo más evocador, pero el mismo modelo ha sido utilizado en otros muchos casos.
Pero, a mi modo de ver, el principal peligro que hoy encierra el nacionalismo es el de continuar con su dinámica propia de enfrentar a una nación contra otra, en vez de tomar en consideración que hoy el gran problema no son los agravios históricos contra la nación vecina, sino la necesidad de combatir todas las naciones juntas contra el avance del cosmopolitismo. Hay tantos ejemplos que poner que podría llegar a aburrir. Los nacionalistas vascos consideran que su gran problema es el imperialismo español, como si una Euskadi totalmente independiente fuera a ser la mejor garantía de supervivencia de su cultura nacional. Más lejos de aquí, el espectáculo que nos han ofrecido las recientes guerras balcánicas no deja de ser desalentador. Los nacionalistas serbios se han empeñado en aniquilar a los nacionalistas eslovenos o croatas con una furia increíble. A un lado y a otro de la línea de frente se encontraban combatientes que tenían las mismas ideas [7]: deseaban defender su patria, mantener su cultura a salvo, etc. Incluso es fácil que uno y otros desearan para su país el que éste fuera más bien una Gemeinschaft que una simple Gesselschaft, por utilizar la terminología de Tönnies. Pero mientras ellos se destrozaban entre sí, el mundialismo avanzaba imparable (y utilizaba sus sangrientas disputas para deslegitimar no ya el nacionalismo, sino el puro y simple patriotismo y aún cualquier intento de defender el enraizamiento de los pueblos).
Si hay algo cierto con respecto al nacionalismo, es que todo nacionalismo genera otro nacionalismo de signo contrario. Vascos y catalanes estuvieron perfectamente integrados en la monarquía hispana hasta que surgió el nacionalismo español y, en respuesta a éste, el nacionalismo independentista vasco y catalán. Pero el nacionalismo catalán, por ejemplo, ha generado como réplica el nacionalismo valenciano, que curiosamente se define más como anticatalán (los catalanes pasan a ser los polacos) que como anticastellano [8]. Pero la espiral no se detiene ahí: el nacionalismo valencianista ya ha alumbrado por reacción un pintoresco nacionalismo alicantino, el alicantinismo, defensor de algo tan surrealista como la alicantinidad. Si sólo se tratara de estas anécdotas no pasaría nada grave. España es hoy en día el solar donde pueden registrarse tantos fenómenos ideológicos estrambóticos que nada de especial habría en éste. Pero el problema es planetario. En la segunda nación más poblada del planeta, la Unión India, el nacionalismo indio, que cada vez adquiere más fuerza, conforme el país se moderniza, utiliza como una de sus señas de identidad las creencias hinduístas de la mayoría de la población; lógicamente esto supone enfrentarse con la minoría india musulmana (minoría en términos muy relativos, ya que aunque sólo suponga un 10% de la población, este porcentaje implica que son unos 100 millones de seres), con la minoría sij o con otras minorías, lo que, obviamente, ha dado lugar a la aparición de sus propios movimientos nacionalistas, exigiendo la independencia de los territorios en que éstas habitan (Cachemira, el Punjab, etc.). Si el nacionalismo ha demostrado tener tanta fuerza como para atomizar la antigua URSS, podemos preguntarnos si no lo tendrá también para hacer estallar a la Unión India. Luego lo que en España puede resultar anecdótico, en realidad es un fenómeno de la mayor transcendencia a nivel planetario.
Todo nacionalismo genera, repito, un nacionalismo en sentido contrario, provocando una espiral infernal. Se abren permanentemente nuevos frentes de lucha, mientras se ignora el frente de lucha que debía ser el primordial: combatir el cosmopolitismo del american way of life.
Si he insistido hasta la saciedad en que el nacionalismo es un fruto de la modernidad, es porque creo que en el mundo pre-moderno existía una noción, la de Imperio, que constituye un modelo político alternativo del mayor interés. Por desgracia, las limitaciones del lenguaje le han jugado una mala pasada a este concepto, y hablar elogiosamente del concepto de Imperio sugiere inmediatamente que se pretende defender el imperialismo. Cuando hablo de Imperio no me refiero, desde luego, al imperialismo que conocemos, en el que una potencia conquista, domina, explota y si puede aniquila culturalmente a otras. Me refiero, por ejemplo, al modelo existente bajo Carlos V, quien ostentaba la soberanía sobre territorios de la mayor diversidad cultural, y en el que era compatible la existencia de un proyecto histórico común con el respeto escrupuloso a las peculiaridades y leyes propias de los territorios integrados en el conjunto [9].
El nacionalismo ha supuesto consecuencias inesperadas (y catastróficas) para muchos que en él se han apoyado como palanca fundamental. Repasemos algunos casos. Durante la segunda guerra mundial, por ejemplo, Hitler desarrolló una política exterior absolutamente nacionalista. Cuando, por poner sólo un ejemplo entre otros muchos posibles, en enero de 1941 tuvo que elegir a quien apoyar en Rumanía, pudiendo optar entre la Guardia de Hierro o el mariscal Antonescu, se decantó por este último, ya que al no tener tras de sí ningún partido político que le apoyara, podría ser un títere en manos alemanas, y al no pensar el Mariscal en ningún proyecto revolucionario para su país, sería más fácil para los alemanes el controlar la economía rumana (cuyo petróleo era vital para la maquina de guerra hitleriana). Si Hitler no hubiera sido un nacionalista, sino coherente con el universalismo de su ideología, lo lógico hubiera sido apoyar a la Guardia de Hierro, más afín a su cosmovisión que la ideología (o carencia de ella) de Antonescu. Sin embargo, en 1944, cuando el Ejército rojo se hallaba en las puertas de Rumanía, un golpe de Estado de opereta bastó para defenestrar a Antonescu (que no tenía tras de sí ningún apoyo de las masas) y el cambio de régimen fue acompañado por la irrupción en tromba del Ejército rojo en los Balcanes, provocando que Rumanía y también Bulgaria pasaran, de ser naciones integradas en el Eje, a enemigas de Alemania, mientras que la Wehrmacht se veía obligada a retirarse a toda prisa de Grecia y todo el sur de Yugoslavia, y el avance soviético permitía que estallara una rebelión antialemana en Eslovaquia, a la vez que en Hungría se volvía a poner en marcha una conspiración para sacar a ese país del Eje. En 1941 Hitler actuó como un nacionalista (puso los intereses de Alemania por encima de todo al decidir cómo actuar en la crisis rumana). A la larga, esa política resultó funesta para él, para Alemania y para otras muchas naciones.
Otro buen ejemplo nos lo daría el conflicto árabe-israelita. Dejando de lado otras consideraciones, sorprende que todo el mundo árabe sea incapaz de unirse frente a un Estado de dimensiones casi liliputienses. Hay muchas otras razones que explican la situación, desde luego, y conozco muchas de ellas, pero debe llamarse la atención sobre el hecho de que los sirios, por ejemplo, no sólo detestan a Israel, sino que consideran que los nacionalistas palestinos son unos traidores, ya que Palestina no debe ser un Estado independiente, sino lo que históricamente ha sido, es decir, una provincia de Siria. Por las mismas, odian también a los nacionalistas libaneses (Líbano es también parte histórica de Siria) o a los nacionalistas jordanos (Jordania no es sino el hinterland de Palestina y, por tanto, también forma parte histórica de Siria). Obviamente, muchos nacionalistas palestinos detestan a Siria o a Jordania, a las que acusan de tratar de absorberles, de la misma manera que los que se autotitulan como nacionalistas libaneses (sin poder renegar de su cultura árabe, aunque en muchos casos sean cristianos) incluso se muestran partidarios de apoyarse en Israel contra los sirios. Sirios contra palestinos, libaneses y jordanos, sin olvidar a los iraquíes [10]. Y viceversa. El resultado está a la vista: todos detestan a Israel, y a los Estados Unidos, pero de hecho se enfrentan entre sí con tanto empeño que Israel sigue manteniéndose en el lugar que ocupa y los EE.UU. siguen siendo la potencia hegemónica en la región.
Estos serían dos ejemplos, entre otros muchos, de los sinsentidos a que puede conducir basar una estrategia política en el nacionalismo. Y estas son algunas de las razones por las que la formulación de una alternativa política para el siglo entrante, en mi opinión, debe empezar por defenestrar de su discurso el recurso al nacionalismo.

Notas

[1] Los ejemplos serían casi infinitos. Stalin no habría galvanizado al pueblo ruso en la lucha contra Alemania de no haber recurrido a todo el arsenal nacionalista ruso. Los partidos comunistas que han llegado a ser fuertes en Europa occidental (el de Italia y el de Francia), pudieron serlo porque se implantaron entre las masas gracias a encarnar, durante la segunda guerra mundial, la lucha nacional contra el invasor alemán. El comunismo se instaló en Vietnam gracias a que encabezó la lucha contra los invasores franceses y después contra los intervencionistas norteamericanos. Así hasta llegar a ETA, único grupo “político” que en España aún usa una fraseología marxista, pero cuyo apoyo real proviene de pasiones nacionalistas.
[2] La historiografía nacionalista española tiene a gala repetir que España fue el primer Estado Nacional moderno. Pero eso es exactamente lo mismo que dice la historiografía nacionalista británica respecto de la corona inglesa y la historiografía nacionalista francesa respecto del Reino de Francia…
[3] La mayoría de los españoles no compartían los ideales de las Cortes de Cádiz. No luchaban contra los franceses por ser franceses, sino como encarnación de ideales revolucionarios, anticristianos. Durante la ocupación napoleónica de España no cabe la menor duda de que la inmensa mayoría del pueblo estuvo contra Napoleón y de una manera u otra apoyó a las guerrillas. Sin embargo, cuando reinstalada la monarquía en la persona de Fernando VII, y habiendo sido depuesto éste por los liberales, un Ejército francés invadió España para reponerlo en el trono, no sólo no hubo guerrillas en contra suya, sino que recibió un apoyo popular masivo. Se da la circunstancia de que muchos de los soldados (especialmente los oficiales profesionales) que venían a restaurar a Fernando VII eran veteranos del Ejército napoleónico en España. Entraron en el país con el mayor temor, temiendo que se repitiera el fenómeno de las guerrillas. En vez de eso vieron cómo sus tropas eran bautizadas como “los Cien Mil Hijos de San Luis” por el pueblo español.
[4] Toffler llamó la atención sobre el hecho de que fenómenos como la guerra civil norteamericana o las colectivizaciones agrarias stalinistas, sólo son históricamente comprensibles en el contexto de las tensiones entre el mundo premoderno rural que se niega a desaparecer y el mundo moderno industrial que puja por nacer. La guerra civil norteamericana tiene poco que ver con el afán de liberar a los esclavos, sino que es la lucha entre un Norte industrial y un Sur agrario. En cuanto a la espantosa colectivización de las tierras por Stalin, sólo mediante una brutal acción contra el campesinado podían liberarse los recursos demográficos, económicos, etc., necesarios para la ambiciosa industrialización que deseaba el sucesor de Lenin.
[5] La idea de autodeterminación también tiene su origen en la Revolución francesa. Cuando resultó obvio que la población germanófona de Alsacia y Lorena difícilmente podía ser considerada como parte de la nacionalidad francesa, los revolucionarios argumentaron que los germanófonos de Alsacia y Lorena se habían “autodeterminado” a convertirse en franceses completos, esto es, deseaban abdicar de su condición de alemanes. No deja de ser una ironía de la historia el que una idea como la de la autodeterminación, creada con un propósito abiertamente centralista, se convierta hoy en la idea básica de todo movimiento separatista.
[6] Se ha tratado de bautizarla con muchos nombres, desde el de “Coca-Colacultura”, hasta la “Cultura del McDonald’s”; pero en realidad el nombre más apropiado, aunque a muchos occidentales nos pese, es el de cultura occidental.
[7] Por supuesto excluyo aquí a los asesinos y criminales que bajo la excusa nacionalista han dado salida a sus más bajos instintos.
[8] Por mucho que el nacionalismo de Unión Valenciana sea presentado como esperpéntico, el hecho es que es el único que ha obtenido cierto apoyo electoral, mientras que los nacionalistas valencianos pancatalanistas constituyen un fenómeno político irrelevante en cuanto a eco entre los electores.
[9] Una de las singularidades más chocantes de los que en España se han considerado nacionalistas españoles, por ejemplo, los franquistas, es la de considerar que, con los Austrias, España alcanzó su apogeo, para, a continuación, ignorar el modelo en que se basó ese apogeo. Así, de manera insistente se hablaba en tiempos del franquismo de las glorias de Carlos I de España y V de Alemania (ignorando el hecho de que un titulo de Emperador, obviamente, es de más rango que el de Rey, de manera que lo lógico es llamarlo Carlos V de Alemania y I de España…), de Felipe II y aun de los restantes Austrias, pero no se quiso entender que en esa época los monarcas Habsburgos españoles respetaban escrupulosamente la existencia de peculiaridades legales que diferenciaban entre sí a sus reinos hispánicos. Esos mismos nacionalistas españoles del modelo franquista, que presentan a los Borbones como una dinastía extranjera que trajo la decadencia a España, ignoran que fueron esos Borbones los que acabaron con esas peculiaridades estatutarias de los reinos hispánicos (algo que heredaba el franquismo) y mientras se les llenaba la boca con el “España una” ignoraban que hasta las Cortes de Cádiz (las denostadas Cortes de Cádiz) ni un sólo documento oficial de la Corte de la Monarquía católica habló jamás de España, sino que siempre se empleó la formula de “las Españas…”.
[10] La guerra del Golfo fue, al respecto, de una extraordinaria elocuencia. Aunque en Siria e Iraq están en el poder los panarabistas socializantes del partido Baas, obviamente los sirios consideran que en el proyecto panárabe el lugar central corresponde a Siria, mientras que los iraquíes lo atribuyen al Iraq. Moraleja: los sirios no dudaron en aliarse con los norteamericanos contra los iraquíes, incluso enviando tropas a combatir codo con codo con los soldados norteamericanos…

(Publicado con autorización de la dirección de la revista Hespérides, 14, verano de 1997)

Santiago CalatravaComo apostatarJody WilliansShirin EbadiRihannaPamela AndersonPolicia BenicassimMero PanchoBofeton a tiempoKim Dae JungJohn HumeGrandes pintoresOrhan PamukMartin EvansMartires del siglo XXCatedral de LeonFernando AlonsoCatedral de OviedoCueva de Altamira

Posted by isisdiosa99 at 21:20:23 | Permalink | No Comments »

Las cloacas del nacionalismo catalán

20070115carodconterrorista.jpgTras los conocidos casos de los exterroristas Xavier Vendrell, Jaume Oliveras o Marcel.lí Canet (todos ellos con sueldos a cargo del erario público en la actualidad), las cloacas del nacionalismo catalán parece que se quedaron abiertas.

El artículo que traducimos a continuación ha sido publicado hoy en e-noticies.com:

DOS CANDIDATOS MUNICIPALES DE ERC PASARON POR “TERRA LLIURE”

El cabeza de lista de ERC a las próximas elecciones municipales por Sant Boi de Llobregat, Josep M. Cervelló, fue detenido y encarcelado a los años 90 por su participación en las actividades de Terra Lliure. Cervelló ingresó en ERC en 1995 y actualmente es concejal en oposición en el Ayuntamiento de Sant Boi. Del mismo modo, el concejal y número 2, Enric Garcia Gallego, fue miembro también de los grupos de apoyo y de la misma banda armada a finales de los 80 y principios de los 90. En 1999 entró en ERC y en 2003 resultó elegido concejal del Ayuntamiento de Sant Boi, donde ERC cuenta con dos escaños.

El libro De las armas a las urnas (cosas que quería saber sobre ERC y no se atrevía a preguntar), escrito por Oriol Malló -Premio Nacional de Periodismo el 1992- y editado por L´Esfera dels Llibres, dedica un capítulo entero a Cervelló, a quien presenta “como un joven enfadado” que “adquiere un protagonismo histórico y se convierte en uno de los principales líderes del independentismo combativo de los años ochenta; en el campo antirepresivo, participa, en primera persona, del final de la violencia política”. Del mismo modo se destaca que “ningún viejo militante de Terra Lliure o de los Comités le ha echado nunca por la cara su replanteamiento político y él tampoco ha renunciado a ejercer de portavoz sentimental de aquella generación del 79 que considera suya y que cree que ha sabido enganchar y completar dentro de un partido que es un alud de todo el marco referencial del independentismo y el nacionalismo de izquierdas que llevaba ya muchos años en plena travesía del desierto”.

Con respecto a Enric García Gallego, el libro de Malló afirma que “es un viejo conocido del independentismo combativo”. “Vehemente, brioso y resolutivo, con la autoridad que le daba ser el mayor del grupo, García era un hombre dotado para el análisis y la oratoria”, explica Malló, además de explicar que “volvió a su Sant Boi natal igual que Cervelló” y de sentenciar que “sin renunciar tampoco a su pasado, García es ahora un hombre de Esquerra dedicado a su municipio”. El contenido íntegro de esta información ha sido enviado al gabinete de prensa de Esquerra, que no ha hecho ningún comentario.

Aixó no es rés nou sota el sol. Uis, el Oriol Malló,al final semblarà que pateixo de snobisme, peró hi va èsser a tantes files com també va èsser de Tolerància i el conec bastant. Va presentar també un llibre sobre el nacional-catolicisme montserratí que es deia “Tierra de Fariseos” a on llavors ja no l´hi feia tanta gràsia al “Start System”. No vui opinar de coses personals de Malló, però sí que afegiré que devant l¡article de “falangistes taxidermistes” publicat al Avui sobre Ciutadans, vaig tindre un contacte telefènic i va dir textualment: “D´alguna manera tinc que cridar l’atenció” rés més a afegir, donçs lo personal, personal es queda.

::1:: Publicado por: Irene a las Enero 15, 2007 04:16 PM

ERC es, toda ella, una cloaca.

P.D.:

Enric García Gallego.

Pues eso.

::2:: Publicado por: passenger a las Enero 15, 2007 04:18 PM

Lo bueno de tu artículo es que:
1- la historia es conocida y publicada
2- personas que seguían la vía armada, ahora están en vías políticas, lo que es una excelente noticia.

No sé que quieres demostrar con esto.
Jon Juaristi llegó a director de la Biblioteca Nacional en el periodo de Aznar, y antes fue miembro de Eta.
Pío Moa fue terrorista del Grapo y ahora es un celebrado historiador revisionista.
Y podríamos continuar con Begin o Shamir que de conocidos terroristas sionistas pasaron a ser presidentes de su país. También Michael Collins en Irlanda, Tito en la extinta Yugoslavia y muchos otros.

Lo importante es que estas personas hayan abandonado las armas para seguir una vía política. Y en eso Esquerra fue muy importante ya que ayudó a que Terra Lliure desapareciera para siempre.

::3:: Publicado por: aleppo a las Enero 15, 2007 05:15 PM

Aleppo:

No voy a decir que tu comentario no sea acertado. Llevas mucha razón, cierto. Pero, ay, ay, ay, mucho me temo que el caso de ERC o Carod no pueda ser comparable a los que has mencionado, puesto que ninguno de esos señores ha negociado una mezquina tregua parcial para una parte del territorio que excluye al resto de la población. Además, ERC sigue elaborando políticas excluyentes, racistas y sectárias, sin matar con balas, pero discriminando a muchos ciudadanos tan catalanes como ellos…

¿Ves la diferencia, o te la repito en Perpignán?

::4:: Publicado por: Camarón No Traga a las Enero 15, 2007 05:23 PM

aleppo.

¡¡De acuerdo contigo!!pero entonces se me plantea unas dudas: ¿A qué viene los revisionismos históricos convenientes de: de dónde proviene esta democracia, con todas las dudas “a la carta” que nos pueda plantear, pero sometiéndola a la mayor crisis de su historia? ¿Acaso es una desviación de acciones anti-democráticas actuales como son asesinatos de gente viandante? ¿Los intransigentes provinientes de la antigua ex-URSS, andan en un acecho constante con cómo se accedió a la Perestroika? ¿Los habitantes rumanos actuales andan en terrorismos en pos del rencor histórico hacia Ciaucesku?………etc. Creo que podemos mejorar la democracia, pero personalmente veo muchas vías de intenciones más allá de un carpetazo de aprendizaje histórico, sino una revisión para otros fines que no traspasan más allá del recurrente franquismo. Yo también y de manera individual me podría cargar de armas y explosivos en pos de rencores por la muerte de mi abuelo al ser “ateo”, como otros podrían contar otros “rencores”, pero mi “memoria” no me justifica atentar contra la libertad individual en pos de mis fustraciones.

::5:: Publicado por: Irene a las Enero 15, 2007 05:35 PM

Lo siento Irene pero no entiendo lo que quieres decir, creo que hablas de cosas que yo no he mencionado.

Y Camarón, Esquerra no practica políticas sectarias, racistas y demás.

O mejor decir que no es mas sectario, mas racista o mas excluyente que los demás partidos que han aprobado leyes com las distintas de extranjería, la imposibilidad de usar las distintas lenguas oficiales en el parlamento, la negación a usar un distintivo autonómico en las matrículas (excepción en toda la Unión Europea), la incapacidad de descentralizar los aeropuertos (toda Europa los ha descentralizado) …

Esquerra tiene 75 años y siempre ha sido un partido democrático, imperfecto, pero democrático al que incluso le fusilaron a varios de sus miembros durante y después de la Guerra Civil.

Curiosamente en esta memoria recuperada parcialmente todos recuerdan la legalización del PCE pero todos olvidan que a ERC no la legalizaron hasta después de las primeras elecciones.

Lo siento, pero creo que se es muy injusto con ERC, y su labor de terminar con Terra Lliure fue muy importante.

Y hablando de Perpinyà (que no hay que olvidar que es una ciudad de la Catalunya Nord), no está demostrado que Carod-Rovira se reuniera ahí para evitar los atentados en Cataluña porque aunque lo diga Federico, no ha aportado ni una sola prueba.

::6:: Publicado por: aleppo a las Enero 15, 2007 06:32 PM

Aleppo:

En primer lugar, gracias por interveneir educadamente y sin insultar. No todos los que hablan en nombre de ERC aquí, hacen gala de un buen talante como el tuyo. Por tanto, mi más cordial saludo.

Dicho esto, paso a mencionar que lo de Perpinyà todo el mundo lo sabe. ¿Sino por qué tuvo que dejar Carod de ser conseller en cap del govern tripartit? ¿Por lo de la corona de espinas no será? En fin, me extraña muchísimo este comentario tuyo sobre lo de Perpiñán. Oye, que no somos niños de teta ni nos chupamos el dedo. Hasta el govern tripartit català lo reconoció, ¿por qué no lo reconoces tú? Quizá seas el único en todo el país que no se ha enterado de la noticia. Pero en fin, reconozco que debe ser duro para algunos reconocer una verdad tan atroz.

Si ERC no es racista, ¿por qué no dijo un NO rotundo a la estrafalaria y xenófoba idea del carnet por puntos de Mas? ERC se limitó a decir, que yo sepa, que con matizaciones, no descartaba esa idea. Ambas formaciones, CIU y ERC cojean de lo que yo me sé…compare de mi arma.

No estoy de acuerdo con el fusilamiento de nadie, así que no veo a qué viene apelar a que teneis miembros fusilados. Pero ahora sólo fusila la banda terrorista. Esa es una verdad actual.

Por otra parte, dices que los demás partidos también han sido racistas y excluyentes. No lo dirás por Ciutadans, que acaba de llegar y, pobres, no le han hecho nada bárbaro a nadie ni lo preconizan en su discurso. El resto de partidos, a mí plim, pikolín.

Lo de las matrículas de los coches: ¿es un problema social grave? ¿es para hacer un mundo de eso? ¿No te parece normal que lleven el distintivo del estado que pertenece a la UE, es decir, España? Alemania es federal y sus coches siempre han llevado la D de Deutchsland. Así que no tengo ni por dónde coger tu comentario sobre matriculitas.

En fin, con toda educación, veo tu comentario centrado en nimiedades absurdas.

¿Por qué no hablas del precio de la vivienda, de los sintecho, de la precariedad laboral, del maltrato de género, del terrorismo de unos bárbaros que matan, de la pobreza, del deterioro medioambiental, de la segregación social en cataluña causada por políticas excluyentes de vuestros sucesivos governs, etc, etc, etc?

Pero todo esto deben ser sólo problemillas sin importancia para la gente de ERC, por no tener mucho que ver con la cuestión identitaria catalana (grave problema para la Humanidad, según se desprende de vuestras palabras).

¿No, Aleppo?

::7:: Publicado por: Camarón a las Enero 15, 2007 07:19 PM

Una gran parte de los votantes de ERC soncastellanoparlantes…

Consideras que somos de diferentes razas? yo no, ERC tampoco. Por lo tanto la parte racista 0. Discriminatória: No, no lo somos, aunque te guste decir que somos muy malos, no lo somos lo siento.

“segregación social en cataluña causada por políticas excluyentes de vuestros sucesivos governs”

Un hecho: La gente votó.
Un hecho: La immersión linguísitica evita la segregación social ya que si hubiera dos línias de aprendizage los niños irían por separado a todos sitios.
Un hecho: en todos los sitios donde se separa la población ya sea por lengua, religión por lo que sea, acaban a tiros. Irlanda por ejemplo. Quieres una guerra civil?

“¿Por qué no hablas del precio de la vivienda, de los sintecho, de la precariedad laboral, del maltrato de género, del terrorismo de unos bárbaros que matan, de la pobreza, del deterioro medioambiental” Lo único de lo que ha hablado C’s es de la política lingüística e identitaria, los otros temas no los ha tocado. Las JERC estamos promoviendo políticas para los jóvenes des de los ayuntamientos, hacemos campañas para el habitaje digno etc… No mientas, no manipules…

Supongo que son problemillas sin importancia para C’s ya que no están relacionados con la cruzada anticatalana de Losantos…

::8:: Publicado por: LIBERTY a las Enero 15, 2007 08:06 PM

Camarón, creo que te sales por la tangente porque no hablo de estos temas porque sencillamente estamos hablando de otros, pero si quieres para mi ningún problema.

Y matizo,
- lo del carné por puntos fue un poco estrafalario pero la mayoría de países europeos tienen controles para la inmigración que allí quiere acceder, y estos controles son exámenes de lengua, sobre la sociedad de acogida, sobre la tolerancia, y son muchos quien los practican. Incluso la democracia mas importante del mundo, la estadounidense tiene controles estrictos para la aceptación de los inmigrantes. Creo que lo de Mas iba en esta linea y a mi no me parece tan descabellado.

- Carod-Rovira fue cesado porque se entrevistó con Eta mientras él era presidente de la Generalitat en funciones mientras Maragall estaba en el extranjero, no por pactar nada. Yo también lo habría cesado por la temeridad de una entrevista de este callibre siendo quien era entonces, presidente de la Generalitat. No tergiverses la realidad.

- Ciutadans es un partido joven e inmaculado, pero su presidente ya se sabe que ha mentido públicamente (negó su afiliación al PP), y fatal lo hizo a la hora de justificarse. Tampoco es que sea un partido moderado porque los ataques de racismo y otras lindezas contra el nacionalismo catalán han sido de aúpa. Veremos cuando tengan poder como se comportan. Yo soy partidario de Ciutadans porque creo que es una voz más, y en el parlamento de Cataluña hay representados actualmente seis partidos, un ejemplo de la pluralidad catalana.

- Todos los vehículos en Alemanía o Italia llevan el distintivo estatal, pero en Alemania además llevan el escudo del länder y en Italia una franja azul en la derecha con el distintivo de la ciudad. Tan problemático es hacer esto en España? Para mi es un síntoma mas de la cerrazón. Es una cosa menor, pero es otra cosa menor que suma.

- Lo de los aeropuertos no es una nimiedad porque como aeropuerto el de Barcelona (y el de Sevilla, y el de Palma, y el de Galicia …) compiten con inferioridad de condiciones con sus competidores europeos, que son independientes y pueden hacer unas políticas ligadas a su territorio. Por ejemplo Barcelona tiene muchos problemas para tener vuelos intercontinentales porque Aena los concentra en Madrid. En Italia Milán y Roma son aeropuertos de caracaterísticas similares.

Y respeto los otros temas, Esquerra tiene las consejerías de Educación, Cultura, Gobernación e Administración Pública y la de Innovación, Universidades y Empresa además de una vicepresidencia.

Si esto no es comprometerse, no se que significado tiene para ti la palabra compromiso.

::9:: Publicado por: aleppo a las Enero 15, 2007 08:24 PM

LIBERTY(CIDA)
Un hecho: La inmersión linguística evita la segregación social ya que si hubiera dos líneas de aprendizaje los niños irían por separado a todos sitios.
¿Prohibimos los liceos franceses, los colegios alemanes,los colegios italianos, los colegios en ingles… que hay en Cataluña, y en el resto de España? ¿O más bien lo que dices es una chorrada? hay muchísimos paises en que hay comunidades no sólo bilingues, sino trilingues, tetralingues y pentalingues conviviendo en un mismo territorio y sin problemas. Mira Luxemburgo, y países multietnicos como Rusia, India, Israel… Aplicado tu argumento al revés se podría defender la enseñanza en toda España únicamente en español para no discriminar a nadie. Hay que pensar lo que se dice, y no sólo repetir consignas.

Un hecho: en todos los sitios donde se separa la población ya sea por lengua, religión por lo que sea, acaban a tiros. Irlanda por ejemplo. Quieres una guerra civil?
En Irlanda no practican la inmersión obligatoria en gaélico, sino que la gente elige, y por cierto la mayoría lo que maneja es el inglés. Para que no haya guerras lo mejor según tú sería imponer la misma lengua y la misma religión a todo el mundo en un mismo territorio. Quizá esa forma de pensar si puede ser origen de guerras. Para acabar a tiros no hace falta sólo tener distinta lengua o religión, hace falta más cosas como discriminar a parte de la población, sembrar el odio como por políticos irresponsables…

::10:: Publicado por: Tronz a las Enero 15, 2007 09:14 PM

Tronz, la immersión lingüística nace para proteger la lengua que fue prohibida en Catalunya, su lengua própia, la de antes de las históricas imposiciones.
La immersión lingüística, hace que no hayan dos lineas de estudio y por lo tanto, dos Catalunyas, la catalanoparlante y la castellanoparlante. Si estas sos lineas existieran habría un enfrentamiento social, en Irlanda no es el idioma el factor de comflicto sino la religión, la mayoría de Ingleses son protestantes y la mayoría de irlandeses católicos. Los lugares tienen diferentes lenguas, y no se tiene que imponer una lengua en ningún sitio, de hecho, imponer el catalán en Catalunya es algo vastante raro ya que el catalán es el idioma de Catalunya. Lo de imponer su lengua aplicalo a España, todas las colonias de américa que idioma hablan? porqué? les pareció “guai” hablar castellano?

Por otra parte, “¿Prohibimos los liceos franceses, los colegios alemanes,los colegios italianos, los colegios en ingles… que hay en Cataluña, y en el resto de España?” porqué? supongo que las escuelas en estos idiomas son privadas por lo tanto pueden hacer lo que quieran siempre que sea legal.

::11:: Publicado por: LIBERTY a las Enero 15, 2007 10:05 PM

Camarón dijo:

“En primer lugar, gracias por interveneir educadamente y sin insultar.”

No quisiera pasar por alto el sospechoso comportamiento de este autodenominado “votante de Ciutadans”.

El pasado sábado por la noche escribí en este blog por vez primera con un comentario centrado en la amenaza terrorista mora y vasca y la necesidad de expulsarlos de nuestras calles y que no estaba dirigido a ninguna persona en concreto.

El “votante de Ciutadans” que firma con el alias de Camarón saltó como una centella contra mí al creer que yo era votante del PP y me dirigió insultos como estos: “pepero rancio arribista”, “fascista”, “nazi”, “facha recalcitrante”, etc.

Y ahora descubro que se presenta a alguien a quién define como un nacionalista simpatizante de ERC, partido que Camarón tacha de racista, sectario, que elabora “políticas excluyentes” y discrimina “a muchos ciudadanos tan catalanes como ellos…”, partido del que todos saben cuenta en sus filas con terroristas de la extinta Terra Lliure y que hizo negocios con ETA en Pergpiñán de los que un día, cuando pase esta vergonzosa legislatura de ZP, sabremos toda la verdad y le trata con una amabilidad exquisita.

Ataca a los votantes del PP por “fachas” y con los de ERC se derrite. Pero claro, ¿de qué me voy a asombrar si este tipo me atacó por meterme con los terroristas?

Pero ¿tú de qué vas? Ya te dije que saltaba a la vista con quién simpatizabas y te aseguré que jamás encontraría un comentario tuyo diciendo de los terroristas y los enemigos de España lo que decías de mí por ser “pepero”, algo que por cierto jamás dije que era.

::12:: Publicado por: Enrique D.D. a las Enero 15, 2007 10:23 PM

A ver Enrique, el que quieras echar a los moros es racista. Porqué que asimiles moro con terrorista también lo es.

Lo que no puedes insinuar es que Camarón, simpatiza con ERC, no!! por diós! Tu eres un racista derechón y Camarón no simpatiza con ERC, de hecho, nos llama racistas sin sentido, pobrecito que se ha peleado con Magda…

Además de derechón eres un maldito españolista que con un gran ariete, ciutadans, está atacando Catalunya y a su pueblo… Yo soy un “enemigo de España” dentro de tu “criterio”…

Y estoy de acuerdo, no eres pepero, eres de ciudadanos…

::13:: Publicado por: LIBERTY a las Enero 15, 2007 10:41 PM

¡Coño!, qué pronto ha resucitado “Camarón” con otro nick. Es sorprendente. Me esperaba que esperases una hora o dos para disimular, pero me he quedado patidifuso.

Qué cachondeo me estoy dando a tu costa.

::14:: Publicado por: Enrique D.D. a las Enero 15, 2007 10:43 PM

Enrique D. D.

Si, yo también me he dado cuenta que es un poco curioso el personaje este del Camarón. Yo tampoco me trago el juego que se trae (se lo traga alguien?) entre manos, discrepante pero correctísimo con los nazionalsozialistas e implacable con los peperos…se le ve el plumero un poco, a el y a la tal Irene esta…

::15:: Publicado por: critic a las Enero 15, 2007 10:45 PM

Un error no se soluciona con otro error, sino que tenemos dos errores. Si en algún momento se expulso del ámbito publico un idioma de Cataluña, no lo solucionaremos ahora expulsando del ámbito público el otro idioma de Cataluña.
En Cataluña ya hay dos realidades lingüísticas en la calle y en la vida de la gente y eso no debe de suponer ninguna discriminación ni que la sociedad esté por eso rota o dividida (aunque posiblemente eso les debe de parecer a los nacionalistas que sueñan con Arcadias monolingües).
En Irlanda hay dos lenguas pero no hay conflicto lingüístico porque los irlandeses no han usado la lengua para discriminar ni para enfrentar a la gente como sucede en Cataluña. Si se hubiesen seguido los parámetros del pensamiento de los nacionalistas catalanes se habría hecho una inmersión obligatoria de toda la población en gaélico que sería lo que vosotros llamáis “lengua propia” y se habría excluido el inglés de los ámbitos oficiales. Afortunadamente ellos no han hecho las tonterías que se hacen en Cataluña.
Sobre lo de que España ha impuesto su idioma a sus colonias es otra sandéz sacada de manual de consignas de partido nacionalista. Si España hubiese impuesto su idioma hoy no existirían ni el catalán ni el vasco ni el gallego ni el bables ni el aranés ni el árabe en Ceuta y Melilla. En las colonias España tampoco impuso ningún idioma. Si no como explicas que en Filipinas después de cuatro siglos nadie hable español, o que en sudamerica hablen muchos millones de personas el maya, el quechua y el guaraní entre otros idiomas nativos. La expansión del español en Sudamérica se realizó fundamentalmente después de la independencia, y esto son datos históricos y demostrables, no dogmas nacionalistas inventados. La evangelización en Sudamérica y filipinas se realizó fundamentalmente en las lenguas nativas, y ahí están los catecismos en lenguas nativas para probarlo. Por cierto los “últimos de Filipinas” si no lo sabías eran catalanes.
Sobre colonias más próximas vete al Sahara o a Guinea ecuatorial y comprueba por ti mismo si se han perdido las lenguas nativas o si hay una parte importante de la población que hable español.

::16:: Publicado por: Tronz a las Enero 15, 2007 10:47 PM

Critic dijo:

“Si, yo también me he dado cuenta que es un poco curioso el personaje este del Camarón. Yo tampoco me trago el juego que se trae (se lo traga alguien?) entre manos, discrepante pero correctísimo con los nazionalsozialistas e implacable con los peperos…se le ve el plumero un poco, a el y a la tal Irene esta…”

Esa impresión es la que me ha dado a mí en estos días. Es que canta demasiado. Con los “peperos” usa un lenguaje similar al de los etarras (nazis, fascistas) y, sin embargo, los terroristas son una banda que fusila gente. Joder, como si fueran las FF.AA. de una nación estas ratas asesinas. Qué respeto, qué mojigatería para con las ratas encapuchadas.

::17:: Publicado por: Enrique D.D. a las Enero 15, 2007 10:52 PM

Una Enrique espero que no digas que yo soy camarón, porfavor sin bobadas, te contesto lo que yo creo.

Ya te he dicho que en Irlanda(yo hablaba de la del norte) el factor es la religión.

Tienes razón ahora hay dos lenguas en la calle y la población habla y aprende las dos pero el idioma sigue siendo el catalán de Catalunya y el castellano para todo el estado, yo lo entiendo así.

Se impuso el castellano te guste o no. Catalunya no es una colonia española pero si que se le ha impuesto el castellano, hemos obrevivido a pesar de las imposiciones, por voluntad popular.
Si hay castellanoen américa es porqué los colonos lo llebaron con ellos ellos conquistaron e hicieron sus estados que despues se independizarían. Pero se hablaba castellano.

No me niegues que el castellano ha sido impuesto, no mientas porqué lo sabes…

Enrique por si te quedan dudas:

Visca Catalunya independent i socialista //*//

::18:: Publicado por: LIBERTY a las Enero 15, 2007 11:03 PM

A mí no me vengas con historias y rollos macabeos, Camarón Libertirado. No voy a ponerme a hablar con un nacionalista que, como todos ellos, está peor que el “loco carioco” pero además lo demuestra sin tapujos.

Propongo que la gente inicie un debate para decidir qué nacionalista gusta más para este blog: el típico anarco chupóptero social y terrorista larvado de Liberty o el tedioso y verborréico Camarón que esconde su ideología.

A mí me gusta más la gente que va de cara y me quedo contigo, pero dejemos que el pueblo decida por mayoría, ¿no “demócrata”?

::19:: Publicado por: Enrique D.D. a las Enero 15, 2007 11:08 PM

Enrique ve a las cruzadas contra los moros y no toques me toques los huevos, eres un facista españolista, de ciutadans, pero bueno, está bién tenia razón acerca ciutadans, tengo que darte las gracias por darme la razón.

Venga por el papa, acuérdate de rezar antes de ir a dormir eh!! y no olvides de besar la foto de Franco…

::20:: Publicado por: LIBERTY a las Enero 15, 2007 11:13 PM

Llevar un idioma consigo no es imponerlo. Si nó admite que el catalán (al menos el idioma del que se originó) lo impusieron en Cataluña los romanos cuando colonizaron Cataluña. Y admite también que el catalán lo impusieron los catalanes en las Baleares y en Valencia cunado las “colonizaron”. Y admite que el catalán lo impusieron los habitantes de los condados catalanes del norte cuando arrebataron Barcelona, Tortosa, Lérida o Tarragona a los moros.
Por lo demás veo que tus creencias no se resienten ni con los argumentos ni con los hechos. La fe no necesita pruebas.

::21:: Publicado por: Tronz a las Enero 15, 2007 11:15 PM

Es verdad, los romanos impusieron el latín aquí.
Valencia y Baleares no fue coloniciada, fue conquistada a los moros, aún no existían las colonias. El catalán fue impuesto en sicília, conquistada por la corona de Aragón, por eso en el Alguer se habla catalán.

Algo mas?

::22:: Publicado por: LIBERTY a las Enero 15, 2007 11:18 PM

Pues sí, Camarón, me voy a dormir. Ya ha sido suficiente por hoy. Reirse es saludable pero tampoco conviene abusar. Además, mañana tengo que madrugar para ir al trabajo, porque yo soy de los que trabajan ¿sabes? Por eso voto derecha. Yo soy el que te paga el paro para que puedas tirarte todo el día jugando a los multinicks en este foro. No es que me alegre la situación, pero sé que cambiará. Entonces ya ajustaremos cuentas. Así que aprovecha lo que te quede.

Así que no estés triste, no te creas que he dejado de “tocarte los huevos” porque te los toco y te los seguiré tocando cuando me salga de las narices, y si no te gusta, pues te jodes y te aguantas. Que más me jode a mí tener que aguantar a unos payasos nacionalistas como tú que quieren destruir España para construir un estadito sobre sus ruinas y demuestran una y otra vez (a tu ejemplo me remito) que son incapaces de montar un circo de payasos porque se les viene abajo la carpa.

Las gracias te las doy a tí, payaso. Y la foto de Franco la guardo a un buen recaudo, para cuando me encuentro con un héroe como tú, que se la enseño, le digo “¡que viene!” y no para de correr hasta que cruza los Pirinieos.

::23:: Publicado por: Enrique D.D. a las Enero 15, 2007 11:21 PM

Sobre Irlanda se ve que conoces poco. Cuando Irlanda se independiza la religión no era ningún problema, pues ya hace mucho que había libertad religiosa, el motivo principal de la causa independentista era la discriminación económica y social de la población autóctona. Los de Irlanda del norte son fundamentalmente calvinistas, y no anglicanos como los de Inglaterra, así que tampoco veo la afinidad religiosa, por lo que según tus ideal deberían de independizarse. Por otra parte en Inglaterra una parte significativa de la población es católica, y por lo general se llevan bien con los anglicanos. si nó mira a Carlos y Camila.

::24:: Publicado por: Tronz a las Enero 15, 2007 11:26 PM

Alger está en Córcega criatura, no en Sicilia. Lo de colonizar lo he puesto entre comillas porque para tí la explicación de que un idioma se difunda sólo puede ser por la fuerza o imponiendolo, pero hay muchas otras formas en que un idioma se puede difundir.

::25:: Publicado por: Tronz a las Enero 15, 2007 11:30 PM

Perdón donde dije Córcega, quise decir Cerdeña.

::26:: Publicado por: Tronz a las Enero 15, 2007 11:31 PM

Y las colonias existen por lo menos desde la época de los fenicios.

::27:: Publicado por: Tronz a las Enero 15, 2007 11:35 PM

Tu en cambi te quedarías aquí para saludarle con el brazo al aire. La derecha trabaja!! por fin!!! los obreros de izquierdas no pero la derecha si, los empresarios trabajan un huevo pero los obreros no, viven del paro que les pagan las derechas, anda ya!
No soy camarón, sino hubiera sido muy aburrido mantener largos monólogos de unos 100 comentarios en algunos posts, mirálo si quieres…

Veo que tenía razón, guardas la foto de Franco, y la llebas encima, ya… Lloraste mucho cuando murió? que pena que yo no lo viera, nací unos años despues pero bueno, me hubiera gustado celebrar la muerte de aquel facista (que por cierto era de derechas.

Tu problema no es que quieras montar un circo de payasos, sino que lo eres y no te das cuenta.

Buenas noches Enriquito que duermas bién, venga te ayudo a rezar…
Losantitos de mi vida…

Y si, cada día que pasa, cada día que leo a fachas como tú, cada día que oigo a los PPros o a los de la COPE o LB me dan mas ganas de romper España.
Es lo que tiene…

NO PLORIS PER UNA TERRA QUE LLUITA, LLUITA PER UNA TERRA QUE PLORA //*//

::28:: Publicado por: LIBERTY a las Enero 15, 2007 11:38 PM

Es cierto me he equivocado y lo de las colonias exitían, pero no de la misma manera, por ejemplo empúrias era una colonia griega, pero no entraron y conquistaron un território que después seguía órdenes de la metrópoli. No es lo mismo.

Tienes razón hay otras formas pero estas no fueron usadas almenos antiguamente por el reino de Castilla.

Hablaba de Irlanda del norte… actualemnte hay “guetos” en los que nose hablan los de un lado y otro. Cierto es que hay otros factores de conflicto pero este es uno de importante…

::29:: Publicado por: LIBERTY a las Enero 15, 2007 11:44 PM

Soy Camarón y abandono la bitácora. Razones: en el blog “Criterio, Iñaki de Juana Chaos”.

::30:: Publicado por: Camarón Abandona la Bitácora a las Enero 15, 2007 11:54 PM

¡¡Pero ésto qué es!!! Ayer no pude entrar y ahora me veo a un personaje llamado Enrique D. D., dando una visión que le va perfectamente a Liberty, para que cada uno: desde su ancestral nacionalismo hagan figuras estereotipadas de lo que conviene. Menos mal,que por medio estaba Tronz dando un poco de historia.Lo malo de ésto es que se acuden a las historias sesgadas que conviene seleccionar, para un único fin: discriminar a una parte de la población a la que no se le dió ninguna advertencia de extranjerización a la gente interrelacionada y mezclada para beneficios utilizando lenguas comerciales ( véase el caso de Cuba o incluso Galicia donde fueron muchos catalanes comerciantes extendiendo el que se llamaba “español”). Claro que Enrique D. D. , le va muy bien a Liberty. Liberty no se mirará al espejo de su rancio nacionalismo, ni Enrique D. D. tampoco. Lo curioso de ésto es lo rápido que se ha enganchado Liberty a hablar del estereotipo de Ciutadans sin tener la más remota idea del sistema de enseñanza que plantea Ciutadans, ni de las cuestiones sociales que propone. Le conviene más pararse a leer a un D. D. que oír mil discursos de Ciutadans. A los sedientos de fáciles soflamas es lo que tiene. Yo me fijo en las actitudes no en las siglas y ERC es tan de ESquerras y tan republicana como el partido de Bossi, es decir, nadaaaaaaaaa. Es étnico-excluyente, como si de un KKK se tratara y que yo sepa los blancos eran muy simpáticos entre éllos, menospreciando o casi “sin ver” a los negros,más que para trabajar.

Es muy triste, como habeís acusado a Camarón, tanto el uno como el otro ¿Por qué será? Quizás es que los extremos se tocan y el que no cuadra en ninguno de los dos extremismos, es atacado por ambos flancos, éso no es de extrañar.

Un saludo a Camarón, que con sus expresiones, muchas veces certeras y otras ofuscadas,habeís sabido jugar con su nick a la ruleta rusa. ¡¡Enhorabuena!!!

::31:: Publicado por: Irene a las Enero 16, 2007 11:14 AM

Es decir Irene, me defiendo diciendo que no soy Camarón y me acusas de nose que? a ver que te guste Camarón no es culpa mía, estaba dando mi opinión y viene Enriquito a decirme que soy Camarón con otro nick.

Irene, que no te guste ERC lo entiendo, son independentistas y a muchos no les gusta que haya gente que no se sienta español, pero, que digas que no somos de izquierdas y étnico-excluyentes ya es el colmo (supongo que te lo habrá contagiado algun amiguito tuyo de por aquí…
Por cierto sabes que una gran parte de votantes de ERC son castellanoparlantes?

Además me estás diciendo que los castellanoparlantes están discriminados por el gobierno?? sii sobretodo el muy honorable presindent. ERC le ha dado el gobierno a un castellanoparlante?? no eran etnicistas y racistas excluyentes?? ese castellanoparlante es del PSC? del Partido SOCIALISTA de Catalunya?? de izquierdas?? y ERC le ha dado el gobierno?? con ICV?? que raro Irene… no?
Además de que castellanoparlantes hablas? de los del real club de polo de Barcelona?? pobrecitos esos si que están oprimidos por los burgueses catalanes… o eran los del círculo ecuestre?

“Ayer no pude entrar y ahora me veo a un personaje llamado Enrique D. D., dando una visión que le va perfectamente a Liberty.”
Soy independentista y socialista… Que visión me va bién la de un anticatalanista? la de un Lerrouxista? anda ya!

Me acusas injustamente de algo que no he hecho…

::32:: Publicado por: LIBERTY a las Enero 16, 2007 04:57 PM

Liberty:

Yo no he dicho que fueras ningún otro forero, que el que tu nick indica, sino que te van muy bien los estereotipos de Enrique D. D. Y te has saltado todo lo demás.

Que ERC sea un partido de izquierdas y no excluyente no me lo creo ni en broma.Claro que tiene castellanoparlantes, son muchos años de culpar de lenguas a la gente.

A mi no me vengas con siglas, venme con hechos.Volveré a recurrir al KKK, éste siempre hablaba de DEMOCRACIA, pero para los anglosajones.

No estoy haciendo ninguna soflama insultante,me limito a clasificar hechos: multas de la administración hacia esa otra lengua estigmatizada, control qüasi de comisario gestapal en las escuelas hasta estudiando los idiomas del patio,todos los folletos de lugares oficiales en monolingüe, pretensión de independentismo bajo el lema “Espanya ens roba”, palabras tan “magistrales” como un Carod en pre-campaña que ante ataques de otros partidos, no fuera del KKK, adujo: “NO tinc res a dir aixó sembla més Espanya que Catalunya, amb aquests mètodes tan baixos”. Grandes palabras para un hombre de “izquierdas” que funciona a nivel superior étnico.

Yo respetería tu independentismo, aunque no lo comparto por ser una verdadera derecha dura e insolidaria como es lo que está considerado en toda Europa toda zona interrelacionada de comercio-consumo y transhumancia de sus habitantes,que para nada puede tener el apelativo de “colonia” y para éso hay que saber que el lenguaje con propiedad.

Repito yo , dentro de que no ando de acuerdo con el independentismo por las razones aducidas, no os veo defender un independentismo a lo Alex Saldmon,incluso a lo Seen Fein con un respeto de la pluralidad de sus territorios y no entro en el campo económico cuyo PIB nos ibaís a dejar por los suelos.

Tan fácil es entender que gente que luchó por una de mis dos lenguas, el catalán,no pienso llamarla con el fácil insulto de facha, por el simple sentimiento de pellejo ajeno y que la gente que anda mezclada es normal que tenga sentimientos más allá de las demarcaciones sentimentales que les quiera marcar un fustrado partido,con intención expansionista donde invadió y con intención de victimismo hacia todo aquel que defienda la pluralidad. No me la cuelas Liberty. Ni Esquerra, ni Republicana en todo caso unas siglas a lo NSADP le pegarían:Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Catalano-hablantes.

::33:: Publicado por: Irene a las Enero 16, 2007 08:10 PM

“Yo respetería tu independentismo, aunque no lo comparto por ser una verdadera derecha dura e insolidaria como es lo que está considerado en toda Europa toda zona interrelacionada de comercio-consumo y transhumancia de sus habitantes,que para nada puede tener el apelativo de “colonia” y para éso hay que saber que el lenguaje con propiedad.” Pero de que hablas no tienes ni idea de lo que somos los independentistas, no puedes respetar una posición que no sabes lo que significa…

Inslolidária con quién?? con España? anda ya! no me hagas reír…
Lo de colonia ya dije que no lo eramos…
Derecha dura?? ejem…porqué exactamente, mira como muchos de aquí, unos difamando otros por ignorancia hablan del indpendentismo como un método facista tralari tralara… Que hay independentistas de derechas? pues si, claro, pero que la mayor parte del movimiento independentista catalán se basa en la izquierda también…

Quieres hechos? pues mira unos cuantos de que C’s es de derechas y nacionalista español…
Prensa básicamente libertad digital (y otros entornos Losantos) y el mundo, sectores facistas…
Mentida de Rivera a lo grande y mal defendida, estuvo afiliado al PP y sin pagar!
“Como decía nuestro Ivan Tubau, de Ciutadans, esa mierda de lengua no va a sobrevivir más de 20 o 30 años, y nosotros estaremos aquí para acelerar el proceso”

Además nos llamabas insolidários no? pues mira porqué lo somos (si lo somos):

A ver, si soy solidario, quiero igualdad al resto. Si somos todos españoles, para lo bueno y para lo malo, y las mismas ventajas e inconvenientes y condiciones de vida que el resto.

QUIERO: Que mi IPC. (último) del 4,4 sea el de la media de toda España, o sea, el 3,8. (cada año es superior y me aleja del resto de los españoles).

QUIERO: Que las autopistas de Catalunya sean igual de baratas o de caras que las de Madrid que tiene 9 (2 de pago muy baratas y 7 gratis).
En Catalunya hay 9 también pero al revés (7 de peaje, cariísimas, y 2 gratis).

Además en CataluNYa están los dos tramos de autopista más caros por Km. de toda Europa, (los túneles del Garraf y el túnel del Cadí).
Lo decia muy clarito el iluminado, Alvarez Cascos (PP) “ni un Euro para autopistas a Cataluña”.

QUIERO: Que una vivienda en Barcelona, valga lo mismo que otra en cualquier punto de Extremadura. El costo de una en Barcelona me permitiría comprar cuatro o cinco. El alquiler, también está por las nubes, alquilar 1 piso en Barcelona se va de 950 a 1200 € como poco.

QUIERO: Que el agua que en una urbanización próxima a Valencia o Marina d’or ciudad de vacaciones, el agua cuesta 0′25 m3. Valga igual que la que yo pago: 2.15 m3.

QUIERO: Que el metro de Barcelona sea como el de Madrid donde la T-10 (10 viales bus-metro-renfe) vale 3 Euros menos y la red de líneas cubre toda la ciudad, incluso puedes ir al aeropuerto en metro y facturar las maletas en la misma estación.

El metro de Barcelona solo cubre la mitad de la ciudad y si quieres ir al aeropuerto, tienes que buscarte la vida, en Renfe o Taxi

QUIERO: Que el billete ordinario del Bus de Zaragoza con costo de 0,80 Euros, sea lo que me cuesta a mi que ahora pago 1,20 Euros.

QUIERO: Que Barcelona tenga las mismas carreteras de circunvalación que tiene Madrid, que tiene 5 (M-30, M-40…… y otras más) que hemos pagado entre todos los españoles.

En Barcelona solo tenemos una (La Ronda) y que estamos pagando SOLO los ciudadanos de Barcelona y su area metropolitana mediante un impuesto especial que pagamos junto al IBI Se llama “Recargo de la Entidad Metropolitana”). Esta ronda se construyó para la Olimpiadas de
Barcelona pero el Gobierno Central no quiso pagarlas.

QUIERO: Que la ITV, que en Melilla cuesta 19 Euros sea la que yo pague, en vez de los 49,65 Euros que yo desembolso.

QUIERO: Que Catalunya tenga el mismo trato fiscal que la media española. Catalunya aporta cada año 2,9 Billones de las antiguas pesetas al Tesoro Público español y solo recibe un Billón en
inversiones.

QUIERO para Barcelona las mismas inversiones que recibe Madrid, por ejemplo en aeropuertos, Barajas recibe 11 veces más inversiones (del dinero de todos) así cualquiera va generando terminales, El aeropuerto del Prat está regido desde Madrid, y restringuido para cada vez ganar más el de Barajas y perder competitividad el de Barcelona. El trasposo de poderes y gestión por la Generalitat, conseguria realzar el turismo aereo (pero no interesa tener competencia para Madrid) Tan Europeos que somos, y no existe ningún aeropuerto en toda la comunidad europea que sea gestionado por unos mandatarios que están a más de 600 kms del lugar. Cada Aeropuerto está gestinado por el govierno local en toda Europa.

QUIERO: Las mismas líneas del AVE que tiene Madrid, 6 contando las que están en construcción y que hemos pagado entre todos los españoles.

En Catalunya solo tenemos una, la de Lleida que no alcanza los 200 Km/h, y encima es más cara que la de Madrid-Sevilla. Además, cuando llegue a Barcelona, aprox. en el 2008, el trayecto para el aeropuerto lo tenemos que pagar nosotros, los que vivimos en Catalunya. Otro impuesto especial más (Ya no viene de uno más)

QUIERO: Que la gasolina que me gasto para llenar mi deposito en el coche sea igual de cara que la de Teneife, y que no me cargén en ella otro impuesto especial para la sanidad pública catalana.

QUIERO: Que el mismo concierto de rock, me cueste lo mismo si voy al Palau Sant Jordi, que si voy al Rockodromo, porque allí lo subvenciona el Ajuntamiento de Madrid (porqué también recibe más dinero que el de Barcelona) y aquí lo agrabian con otros impuestos indirectos más.

QUIERO: En definitiva ser igual. Como pensionista tengo unos ingresos idénticos que cualquier otro semejante a mi en, p.ej: pongo el dedo en el mapa y Cuenca, pero donde seguro la vida es mucho más barata que en Barcelona.

POR ESO, cuando yo sea igual que todos los españoles, con todo lo que me sobre, gustosamente ¡¡¡SERÉ SOLIDARIO!!!

(copiado de un comentario de este blog)

ERC de derechas? que ERC la que defendió la república del franquismo en el gobierno de la generalitat? no se supongo que hablamos de esa…

A no, nos quedamos y vivís bién a costa de Catalunya, de puta madre…

::34:: Publicado por: LIBERTY a las Enero 16, 2007 11:38 PM

Liberty:

Los nacionalistas como buenos alumnos, llamaís a toda crítica “nacionalismo español”. ¡¡Que me libre quien sea de ser una nacionalista española en el mismo sentido agujil, que vuestro nacionalismo qüasi religioso, éso ya lo vivió mi padre con el franquismo.

El que yo me considere catalana y española, no me hace ni catalanista ni españolista en el sentido rancio de cualquiera de los dos términos. Es más en estos tiempos casi quedas estigmatizado como en la era Macarty con su “caza de brujas” el sentirte ambas cosas.

Los llamados independentistas de “izquierdas” siempre hablan de solidaridades internas ( en Cataluña y para los catalanes,discurso rancio). Vuestra izquierda, está tan a la izquierda que solo apelaís a ser europeos, faltaría más separarse para tenderle la mano a Africa. Hablaís de solidaridades, pero inter-étnicas,considerando étnicas a lo que habeís hecho el único motivo diferencial que encontrabaís “la lengua”.

Todo ésto sin el conocimiento de bases económicas, ya no te pido que seas humano entendiendo a la gente que es producto de diferentes lugares de este país y entiendas también los sentimientos ajenos. En economía y en Europa ¿te crees que entrarías por alguna puerta grande y con alfombra roja en la CE? Jaaaaa, inocente, seríamos un crupúsculo más en donde los más favorecidos son los que no caen en nuestras disputas medievalescas, es decir, el eje franco-alemán junto con Italia.

No se puede pensar solo con vísceras egoístas, sino con raciocinio y respeto a los demás, porque aquí se fabrican neveras pero los principales consumidores en un 75% sigue siendo éso que tan despectivamente se está usando como “espanyols”.

Todas esas mejoras que pides,pídeselas a la Generalitat ¿desconoces también las transferencias íntegras a la Generalitat?. Diles que cada X tiempo presenten cuentas transparentes de gasto y que no guarden en sus sótanos libros comprados para dar la imagen estadística de que hay un mayor mercado del que hay en libros en catalán que se llenan de polvo.

Así, que tu mismo sigue pensando que España es la que te produce déficits, pero pregúntales a grandes industrias el por qué de sus traslados, no seré yo quien te responda puesto que pensarías que manipulo.

Hace muchíiiiiiiisimo tiempo que C’s se reunía casi en los más puro estado de subversión, cual si de la etapa franquista se tratara y ni conocíamos a un LoSantos ( al que no escucho),ni vamos por la línea que os interesa.

Son 30 años de propaganda aprendida de los mejores déspotas “sagaces”. Hitler dijo: “Dejadme los medios,dejadme la enseñanza y no necesitaré ejércitos oficiales, tendré montones de ejércitos civiles a mis expensas. Negar y atacar cualquier crítica a mi régimen como “traidoras” al pueblo alemán o mentiras extranjeras”.

¿No sé a que me recuerda todo ésto?

::35:: Publicado por: Irene a las Enero 17, 2007 11:19 AM

Pra Liberty, sobre los orígenes fascistas de ERC, para que antes de insultar a nadie mire en su casa:
ERC es un partido con una historia tortuosa y complicada. Desde la primera militancia burguesa y filofascista proveniente del partido Estat Català, hasta las últimas incorporaciones de los grupúsculos marxistas-leninistas de corte separatista, pasando por un elenco de dirigentes masones. Este dossier es de vital importancia para entender desarrollo de este partido.

Desde sus orígenes Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) ha sido un partido, en sus estrategias y pro-hombres, profundamente contradictorio. Por ello, no es de extrañar sus constantes oscilaciones que podrían resumirse en un querer y no poder: medio revolucionario, medio burgués; separatista, pero sumiso a la izquierda española. El actual éxito electoral de ERC ha sorprendido a los propios militantes de un partido que ahora deben enfrentarse a sus propios miedos. En este dossier queremos esbozar la historia de este partido que, de forma sorprendente, ha revolucionado la política española.

LOS ORÍGENES Y EL PECULIAR FUNDADOR

El fundador de ERC fue Francesc Macià Lusà. Era un coronel del Ejército español de convicciones monárquico-liberales. Imbuido del incipiente nacionalismo participó del movimiento Solidaritat Catalana junto a la derecha catalanista, neo-carlistas y republicanos federales. Incluso, brevemente, militó en la LLiga regionalista (Antecedente del socio menor de CIU). Poco a poco fue radicalizando su nacionalismo y funda un curioso partido: Estat Català.

La historiografía nunca ha sabido como clasificar a este partido que bien podría definirse como una especie de fascismo a lo catalán. Indudablemente la base del partido era burguesa y se caracterizó por sus milicias armadas, los escamots (Pelotones), que eran conocidas como El fascio de Macià. De hecho el Estat Català mantuvo cierta vinculación con el fascismo italiano.

Macià, exiliado durante la dictadura de Primo de Rivera, llegó a viajar a la URSS a solicitar ayuda a la III internacional para conseguir la independencia de Cataluña. En 1926 provocó una ridícula intentona de invadir Cataluña desde Francia con un grupo de anarquistas que, evidentemente, fracasó.

En 1931 el Estat Català se unirá al Partido Republicano Catalanista, junto con unos periodistas de L’Opinió, para fundar ERC, que presidirá Macià. Las elecciones municipales del 14 de abril, en las que ERC arrasa en Cataluña, sirven de excusa para una consumación de facto de la independencia de Cataluña.Macià y unos cuantos seguidores, acuden al Ayuntamiento de Barcelona, donde destituyen el consejo provisional. De ahí se acercan al Palacio de la Generalitat y, desde su balcón, proclaman la república catalana. Tres días más tarde Macià se pliega a las izquierdas españolas y renegocia la República catalana por una Autonomía. Una exultante propuesta de Estatuto de autonomía, por parte del gobierno Catalán, fue recortada por las Cortes de la República española que en 1932 aprobaron por fin un disminuido Estatuto. En las elecciones celebradas posteriormente ERC volvió a triunfar y en 1933 fallecía Macià. Al morir pidió los sacramentos y su familia quiso celebrar un funeral católico, pero la Generalitat impuso un entierro laico y pomposo.

ERC DURANTE LA GUERRA

A la muerte de Macià le sucedió Lluis Companys i Jover. Pertenecía Companys al ala más izquierdista del Partido Republicano Catalanista (que era el otro partido que se integro en ERC). En aquél momento ERC contaba con unos 60.000 afiliados y el 4de los votos en el panorama político catalán. El partido había cuajado entre una parte de la burguesía catalana, pequeños comerciantes y payeses.

En 1934 se convertía Companys en presidente de la Generalitat. Aprovechando la revolución de Asturias de 1934 proclamó el Estado Catalán dentro de la República Federal Española. Sin embargo el ejército puso las cosas en su sitio y Companys fue encarcelado. La victoria del Frente Popular en 1936 le devolvió a la calle y a la presidencia de la Generalitat. Tras el Alzamiento militar de julio de 1936, la Generalitat y los de ERC se aliaron a los anarquistas de la CNT y a los comunistas del POUM, llegando a integrarles en el gobierno de l Generalitat. El ambiente revolucionario en Cataluña desata una cruenta persecución religiosa y política, en la que colaboran los “escamots” de ERC con patrullas anarquistas. Bajo la responsabilidad de Companys se cometen miles asesinatos indiscriminados de los cuales hoy no se suele hablar. Sin embargo, en mayo de 1937, se producirán los famosos sucesos de mayo en Barcelona en los que se enfrentan los comunistas estalinistas del PSUC contra los anarquistas de la CNT y los comunistas del POUM. ERC abandonará a los anarquistas y se aliará estratégicamente con los comunistas estalinistas y con los socialistas del PSOE. Companys requerirá a Caballero y al gobierno republicano de Madrid que intervengan en Cataluña. Así, pudo el gobierno republicano de Madrid recuperar buena parte de las competencias otorgadas por el Estatuto a Cataluña (entre ellas el orden público). Así moría a petición de ERC (antes de acabar la guerra y de la liberación de Cataluña por las fuerzas nacionales) el proyecto autonomista catalán.

Tras la guerra civil, los dirigentes de ERC se exilian a Francia. Companys será detenido por la GESTAPO entregado a Franco y fusilado en Barcelona en 1940. Gracias a De Gaulle los restos de ERC pudieron mantener la “ficción” de un gobierno de la generalitat en el exilio. A Companys le sucedió en la fantasmagórica Generalitat Josep Irla y a éste, en 1954, Josep Taradellas. Según la historiografía oficial de ERC una parte de la militancia permanecería en Cataluña en la clandestinidad. El militante más destacado de aquella época fue Heribert Barrera. Pero la clandestinidad quedó reducida a mantener una mínima infraestructura en Cataluña y a colocarse poco a poco en la pujante burguesía catalana. Ese catalanismo resistente al franquismo supo cobijarse bajo el manto de una cada vez más progresista iglesia catalana y de la alta burguesía. De ahí que el franquismo “tolerara” esa disidencia. Los conspiradores de salón tuvieron que esperar a que muriera Franco para ponerse las medallas oportunas.

LA TRANSICIÓN

La historia de la transición democrática no será muy ejemplar para los viejos militantes de ERC. En su IX congreso, en 1977, Heribert Barrera es escogido Secretario General. También se produce la famosa llegada de Tarradellas y se restaura la Generalitat. Sin embargo los militantes de ERC tendrán que ver cómo ERC, en 1980, apoya -junto al centro derecha de la UCD- el gobierno del centro-derecha catalanista de CiU. Además se tiene que tragar la concesión, por parte del Borbón Juan Carlos, del Marquesado de Tarradellas al susodicho republicano.

La clandestinidad ha aburguesado a la militancia de ERC devolviéndole a sus orígenes pequeñoburgueses de Macià. Con el tiempo, otro de sus notables dirigentes, Joan Hortalá, acabará presidiendo la bolsa de Barcelona. Lejos quedan los gobiernos revolucionarios de 1937. No hemos de olvidar que ERC, desde la época de Companys es uno de los partidos que más miembros ha aportado a la masonería, incluyendo al padre de Luis Salat, que fue militante de ERC. Por eso no de extrañar ERC apoyara el Decreto de la Generalitat en 2001, a petición del PSC, de restaurar el buen nombre de la masonería. En plena transición, ni la masonería ni ERC están para nuevas revoluciones, más bien para instalarse en el naciente régimen.

ERC, en sucesivos comicios, irá perdiendo fuerza quedando a la sombra de CiU. Los analistas políticos le presagian una lenta muerte. De hecho, buena parte de sus cuadros dirigentes están envejecidos y sólo aspiran a las migajas que caen de la mesa de CiU. En 1984, en las elecciones autonómicas, ERC sólo obtiene cinco diputados de los 14 que había obtenido antes. Y en 1986 pierde la representación en las Cortes de Madrid. Sin embargo la lenta pero constante labor de la moderada y centro-derechista de CiU dará frutos. El sistema educativo, esencialmente nacionalista, impuesto por CiU, las magníficas subvenciones al entorno cultural nacionalista y la labor de TV3 llevan al nacionalismo catalanista vaya cobrando fuerza. Se producen entonces la entrada en ERC del joven Ángel Colom y el grupo de La Crida que surgió de las subvenciones de la Generalitat. Jóvenes que arrastra Colom dinamizan el partido y en las elecciones autonómicas de 1988 consiguen 6 diputados.

Pronto Colom alcanzará la Secretaría General del partido. Ello se produce en un Congreso en el que se produce un golpe de estado donde Colom consigue que los recuentos de votos sean convenientemente manipulados. En 1991 se producirá una cuestión clave para el futuro de ERC. Colom, junto a otros dirigentes de ERC (entre ellos un desconocido Carod-Rovira), consigue pactar con el grupo terrorista Terra Lliure una pacificación definitiva. Buena parte de Terra Lliure (unos 20 militantes) se incorporan a ERC. Esta es la última incorporación de una serie de adhesiones provenientes de los grupúsculos separatistas de la ultra izquierda que se habían ido incorporando al partido. Carod-Rovira y su actual equipo proviene de estas incorporaciones que van desplazando a la vieja militancia burguesa. Los viejos líderes ya sólo aparecen en los medios cuando lanzan exabruptos; como las famosas declaraciones de Heribert Barrera afirmando que la inmigración norteafricana está acabando con Cataluña y que se tiene que frenar radicalmente. En las elecciones de 1995, ERC obtiene 305.000 votos. Es el mejor resultado de la reciente historia democrática hasta las autonómicas del 2003 en las que alcanza 500.000 votos.

LA NUEVA ERC Y LA CONSTELACIÓN ULTRAIZQUIERDISTA

La nueva ERC, empero, surgirá de la caída de Ángel Colom. Este joven dirigente, homosexual reconocido, hijo de una familia franquista y ex seminarista, abandona el partido con Pilar Rahola Martínez, fundando el Partit per la Independencia (PI). Colom deja ERC en la bancarrota, con una deuda de 700 millones de pesetas. El fracaso electoral del PI lleva a que Colom remanse en las aguas de CiU que lo integra y le manda a una oficina de la Generalitat en Marruecos. En ese momento Carod-Rovira se hace dueño del partido. Éste cuenta con 5.000 militantes y unos 500 cargos públicos, principalmente concejales de Ayuntamientos. La estructura dirigente que impone Carod-Rovira proviene en buena parte de grupúsculos ultra-radicales que habían fracasado en todos sus intentos de realizar una revolución marxista en plena transición. Ya con la llegada de Angel Colom, la masonería burguesa abandona ERC. Estamos, por tanto, ante un nuevo partido.

Carod Rovira (hijo de una familia franquista y ex seminarista como Colom) proviene políticamente del Partit Socialista d’Alliberament Nacional (PSAN), en el que militó entre 1970 y 1977. Este partido había sido fundado en 1968 a raíz de una escisión en el Front Nacional de Catalunya (FNC). Sus juventudes decidieronintegrar en el independentismo catalán la teoría marxista y la praxis comunista (tan de moda en aquellos años). El PSAN se proclama en 1976 marxista-leninista. En 1977 se produce una escisión que da lugar a Nacionalistas d’ Esquerra (NE). Entre los escindidos está Carod-Rovira, y propugnan la integración en el proceso democrático. El sector más radical y marxista lugar, junto con otras confluencias al grupo terrorista Terra Lliure que se disolverá en 1996, por obra y arte de Colom y Carod-Rovira. Así la nueva ERC recogerá los restos del ensayo revolucionario marxista-leninista-independentista. El soporte político de Terra Lliure, el Moviment de Defensa de la Terra (MDT) fruto de la otra escisión del PSAN (PSAN-provisional), también se acabará incorporando en ERC.

En 1998, se integrará en ERC la Coordinadora Obrera Sindical (COS) un pequeño sindicato ligado al PSAN y la intersindical Alternativa de Cataluña con presencia en el profesorado de la escuela pública (USTEC) y la administración de Generalitat (CATAVAC). Sindicatos, por cierto, que mantienen relaciones estrechas con LAB (El sindicato nacionalista próximo a HB). Así, poco a poco, la nueva ERC ha atraído a todo tipo de grupos y grupúsculos que por sí mismos nada podían.

CONCLUSIÓN: PRESENTE Y FUTURO

El más que notable respaldo electoral que ha obtenido ERC en los últimos comicios puede explicarse como el resultado de la política cultural de CiU. ERC ha recogido los votos de muchísimos jóvenes educados bajo las directrices de los inspectores de educación y los programas impuestos por CiU. La propia ERC se ha visto sorprendida por el éxito viendo cómo a duplicado sus concejales (actualmente cuenta con más de 1.000) y el número de militantes que ya ha alcanzado 9.000.

Sin embargo el temor ante este desborde de la militancia ha llevado a reaccionar a los nuevos dirigentes. Entre la afluencia de la nueva militancia se encuentra todo tipo de elementos contra-culturales y anarquistas que parecen poner en peligro la estabilidad del partido. De hecho, los estatutos de ERC proponen un congreso asambleario en el que pueden participar todos los militantes, pero actualmente la cúpula directiva ya se propone renovar los estatutos para evitar Congresos asamblearios. ERC tendrá que enfrentarse a su propia historia. Tiene que decidir si su futuro, y el de Cataluña, pasa por integrarse en el Estado Burgués y aliarse con la izquierda moderada (tal y como hizo Macià) o apuntarse a un proceso de alianza con los sectores más revolucionarios (como hizo Companys) o volver tras la estela de CiU (como hizo Barrera).

Sin embargo, todo indica que ERC se encaminará a desarrollar el viejo proyecto revolucionario en el que fueron formados sus actuales dirigentes. Desde la llegada de Carod-Rovira a la Secretaría del Partido, proclamó que su proyecto era equidistante al PSC y a CiU. Sus pactos con el PSC e IC (comunistas) sólo puede ser entendido como táctico, pues la estrategia de ERC está clara: una independencia para Cataluña (que ni el PSOE ni IU podrían aceptar) y un proceso de marxistización una vez conseguida la independencia. Un partido de 9.000 afiliados puede poner en jaque a una población de casi 40 millones. Paradojas de la democracia.
El único componente común de ERC a lo largo de su historia ha sido la lucha contra lo castellano o español, llamado por ambos nombres, que para ellos es lo mismo. Eso sólo les une.

::36:: Publicado por: URL a las Enero 17, 2007 03:38 PM

Más sobre los origenes fascistas de ERC:
Como veo que va ser necesario repetirlo, ahí va de nuevo, los orígenes de ERC y de todo el pensamiento separatista catalán, “La higiene racial”:

“ERC tiene su origen en ESTAT català, antes de denominarse ERC. Siendo Estat català, fundada por Francesc Macià un partido militar nacional-socialista. Con su correspondiente doctrina de la raza catalana, con sus camisas negras desfilando y su xenofobia a los “no catalanes”. Que decir que se considera Estat català el único partido nazi que ha existido en España en el siglo XX.
Si os interesa el tema podéis leer:
Los orígenes del pensamiento racial catalán arrancan de la década de 1880, en plena Renaixença, con la aparición de los primeros estudios etnográficos y raciológicos de Sampere i Miquel, J. M. Batista i Roca y especialmente Pompeu Gener. Para el historiador, Joan- Lluís Marfany, uno de los mejores conocedores de este periodo, el catalanismo no se aparta de la pauta marcada por el resto de nacionalismo de finales del XIX, «el racismo los impregna a todos, como impregna toda la cultura de la época». (1)
Ya en la obra de Valentí Almirall Lo catalanisme (1886) se elabora una distinción de las diferencias entre el «carácter» castellano y catalán que se aproxima mucho a la «teoría racial de la nación catalana» que Pompeu Gener sería el primero en enunciar en su influyente libro Herejías (1887). Existe una raza catalana, de origen ario-gótico, superior al resto de pueblos peninsulares, de raíces semíticas. Mientras los catalanes reconquistaron pronto sus territorios y entraron bajo la benéfica influencia aria de los francos, Castilla pasó largos siglos dominada por los semitas «árabes y bereberes» lo que explica la radical diferencia y la incompatibilidad de ambos pueblos. Joaquim Casas-Carbó en 1891 en sus Estudis d´etnografia catalana utilizará argumentos filológicos para demostrar el irrefutable origen ario de los catalanes. (2)
Unas ideas que pasan a formar parte del corpus doctrinal del naciente catalanismo. En marzo de 1899 se produce un gran escándalo que recuerda vivamente al que un siglo después ha protagonizado Barrera; además, ambos se suceden en el mismo escenario del Ateneo Barcelonés. El doctor en medicina Bartomeu Robert, recientemente nombrado alcalde de Barcelona por designación real, a instancias del político catalanista Durán i Bas y del primer ministro conservador Francisco Silvela, pronunció el día 13 en la citada institución la primera de una serie de conferencias tituladas La rassa catalana. En una sala abarrotada, el doctor Robert disertó sobre la heterogeneidad racial de la Península motivada por las invasiones germánicas y semitas. Utilizando los métodos de la frenología sobre las medidas del cráneo tan de moda en la época, distinguió tres áreas raciales: braquicéfalos de cabeza redonda de las regiones del Atlántico, dolicocéfalos o cráneo alargado de las regiones mediterráneas y mesicéfalos, mezcla de ambos en la España central. Se desencadenó una fuerte polémica en la prensa madrileña y catalana sobre el tema, que los medios catalanistas atribuyeron a una interpretación maliciosa del discurso del doctor Robert, cuyas palabras no habían querido ofender, ni mucho menos enfrentar, a Castilla y Cataluña por la cuestión del cráneo. Una polémica, además, decían que atizada interesadamente por la oligarquía centralista y corrupta de Madrid para desacreditar el catalanismo. Finalmente, la segunda conferencia del médico-político, aunque estaba anunciada en los diarios, fue suspendida. (3)
Lo cierto es que en las publicaciones nacionalistas de la época como Tralla, Cut-cut, La Esquella de la Torratxa, La Nació Catalana… abundan artículos y cartas titulados «Moros mal qu´els pesi», «Sí, hi ha rasses», «Contra´ls els semites» o firmados «Un que li repugnen els castellans»; la lista es inacabable. Los castellanos son calificados de «bereberes de la Península», cuyo temperamento muestra su «afinidad con todos los pueblos semitas», y que resulta incompatible con las características «europeas» de la raza catalana, una dominación que estrangula las posibilidades de desarrollo económico de la patria. Otro prócter del catalanismo, Joan Bardina, dedicó una larga serie de conferencias divulgativas sobre el tema donde se va conformando la imagen de una España «africana» agrícola, burocrática y semita, frente a una Cataluña «europea», industrial y aria; para Domingo Martí i Juliá resulta una cuestión «de higiene social» impedir la entrada de «elementos personales, intelectuales, morales y políticos degenerados y producto de razas inferiores y además decadentes».
Marfany cree que la principal función del racismo catalanista, como en todos, es denunciar la presencia de miembros de otra «raza», causante de todos los males de la sociedad. El catalanismo «se inventa un problema castellano y divulga la teoría de una inmigración castellana» que viene a Cataluña para vivir a expensas de una riqueza que no han contribuido a crear y, lo que es más grave, a causar unos problemas sociales que de otro modo no existirían. Sobre este humus ideológico, Enric Prat de la Riba, el arquitecto del catalanismo político, reformulará estas ideas, puliendo sus aristas más biológicas y racistas; así, los catalanes no son una «raça antropológica», sino una «raça histórica». Las naciones son distintas porque la raza, pero sobre todo la historia, las han hecho diferentes. La «castellanización» de Cataluña sólo es «una costra sobrepuesta, una costra que se cuartea y salta, dejando salir intacta, inmaculada, la piedra indestructible de la raza».
En el análisis de Marfany, la categoría tierra es la que da sentido a todo, «un auténtico fundamento sólido e inmutable» y donde nacen o van a parar «todas las teorizaciones de la nación catalana (…) Es la tierra, en definitiva, la que hace la nación». Bonaventura Riera en 1899 desarrollará este tema en el artículo L´anima del catalanisme. La tierra es como una esponja que recoge las razas, asimila a los hombres y les informa de una misma fisonomía, una tierra que hace hablar a los hombres la misma lengua y tener las mismas costumbres. Así, siguiendo esta lógica, «si fuera posible hoy exterminar a todos los catalanes poblar nuestra tierra de gente de otros países, dentro de un plazo más o menos remoto volvería a existir el pueblo catalán» tal y como lo conocemos ahora».(4)
Demografía e inmigración
Paralelamente, a finales del XIX, una serie de tratadistas y médicos de orientación higienista y natalista, católicos y antimaltusianos como Escudé Bartolí, García Faria, Joan Viura, Josep Blanc, A. Planelles… alertan sobre los peligros del descenso de la natalidad y fecundidad catalana. Según Josep Termes estos tratadistas consideran la baja natalidad un síntoma de decadencia moral y la inmigración como algo inevitable, pero sin «connotaciones étnicas y lingüísticas». La obra de P. Nubiola (1906) marca la transición, un cambio que se verifica con R. Boquet (1916), que defiende «la regeneración de la raza y de la estirpe catalana» y se completa con la obra de otro médico, el doctor E. Puig i Sais, El problema de la natalitat a Catalunya. Un perill gravíssim per a la nostra pátria (1915), que apunta los riesgos de que la inmigración pueda descatalanizar el país y defiende la necesidad de aumentar el número de «catalanes de raza pura» (5).
La oleada inmigratoria de los años 20 y 30 procedente de Murcia y Almería suscitó un intenso debate político, social y sindical. Un tema recurrente en los diarios de sesiones del Ayuntamiento de Barcelona, en el Parlament de Catalunya, en la prensa y en todo tipo de publicaciones y que, generalmente, plantean un diagnóstico negativo sobre el impacto de la iinmigración sobre la lengua y cultura catalana. Un ejemplo extremo de ello es el radical Daniel Cardona; en el artículo La ocupació castellana concibe la inmigración como arma de una guerra contra Cataluña y por ello cada patriota debía llevar «una browning en cada bolsillo para hacer respetar nuestro derecho y nuestra dignidad de catalanes ofendidos por una sumisión vergonzosa». (6)
Otra muestra notable de este clima es el manifiesto Per la preservació de la raça catalana (1934) firmado por prohombres del catalanismo como Alcobé, Batista i Roca, Pompeu Fabra, Jaume Pi i Sunyer, Nubiola, Puig i Sais o Vandellós, entre otros y que alerta de los peligros de la inmigración, cuyas graves consecuencias «nos pueden hacer pensar en la transformación o retroceso de la capacidad genética». Una inmigración incontrolable, y como no se puede impedir «la mezcla de razas» -en el sentido político de la palabra-, se propone sentar las bases de una política catalana de población a través de la Societat Catalunya d´Eugénica que estudie las características de la «mezcla» y los mecanismos de «defensa de la nostra raça».(7)
En la obra de Pere Mártir Rosell i Vilar se hallan las posiciones más racistas y xenófobas. Veterinario de profesión, director de los Servicios de Ganadería de la Mancomunitat y posteriormente diputado al Parlament como representante del ala radical de ERC, publicó en 1917 el folleto Diferéncies entre catalans i castellans. Les mentalitats específiques donde se deduce de las grandes diferencias entre ambos pueblos que la mezcla conduce a la degeneración biológica. La exposición sistemática de su pensamiento se halla en su obre cumbre, Raça (1930); la raza constituye la única fuente de cultura y debe mantenerse pura evitando el mestizaje que propicia la inmigración. Rosell i Vilar intenta construir una teoría política del hecho nacional catalán donde la raza es el factor fundamental de cohesión colectiva y donde cualquier alteración racial constituye un peligro, y acaba exponiendo su plan de mejora de la raza catalana, como subrayan Malló y Martí, tomado directamente de sus experiencias sobre la mejora genética del ganado.
El economista Josep Antonio Vandellós i Solá es el autor más destacado del nacionalismo catalán sobre la inmigración. Primero en su serie de artículos en La Publicitat entre 1927 y 1933 y después en sus libros Catalunya, poble decadent y La inmigració a Catalunya, ambos de 1935, realiza una interpretación global e ideológicamente sesgada de los dos grandes hechos fundamentales de la demografía catalana: la baja natalidad y la fuerte corriente migratoria procedente del resto de España. Las estadísticas muestran que si siguen estas tendencias se llegará a la esterilización de la «raza» catalana. Ciertamente, la inmigración es imprescindible para el desarrollo industrial; sin embargo, a nivel cultural y racial ésta amenaza con diluir el patrimonio espiritual de Catalunya. Vandellós distingue entre la población de Valencia, Baleares y Aragón, fácil de asimilar por sus afinidades culturales y lingüísticas de la procedente de Murcia y Andalucía, que suponen un peligro de «descatalanización de la patria». Ante esta situación, el autor plantea una propuesta que recuerda vivamente a la que ahora ha formulado ERC: el gobierno autónomo, que lamentablemente no tiene competencias en el tema, debe seleccionar y regular los contingentes de mano de obra inmigrada.
Tampoco la izquierda catalana de estos años se libra del discurso xenófobo y racista. Antoni Rovira i Virgili, considerado uno de los pioneros del catalanismo de izquierdas, en sus artículos en La Publicitat de los años 20 y 30 y en su libro La nacionalització de Catalunya (1914) plantea que la relación entre Cataluña y Castilla (por España) está marcada por «una irreductible oposición espiritual», con dos visiones del mundo antagónicas. La inmigración resulta un factor objetivo de «descatalanización» y propone una decidida política de defensa de la lengua y la asimilación lingüística de los inmigrantes para esquivar este peligro. Otro nacionalista de izquierdas como Aymá i Baudina distingue «entre los obreros auténticos que pasan hambre en silencio» y «los vagos forasteros que hablan siempre en castellano», contra los que propone «vigilancia a la entrada de la ciudad y energía por parte de las autoridades». [8]
Gabriel Alomar, fundador de la Unió Socialista de Catalunya (USC), escribe en 1932, refiriéndose a estos inmigrantes: «Son los que fuerzan una igualdad hacia abajo, los que por falta de necesidades superiores se contentan con cualquier salario y llenan el trágico vacío interior con truculencias negroides. Son la base del lerrouxismo y para la labor paciente y constructora no son útiles». Comunistas heterodoxos como Jordi Arquer o Joaquim Maurín, que fundarán el Bloc Obrer i Camperol (BOC), también alertan sobre los peligros del proletario inmigrante analfabeto poco formado políticamente, proclive al anarquismo y alejado del hecho nacional catalán. Así Arquer escribe en 1932: «Todos esos jabalíes -ninguno catalán- sólo especulan sobre la masa española que vive en Cataluña (…) gentes no educadas políticamente y cargadas de prejuicios sobre la cuestión catalana y que aún no han tenido tiempo de ser asimilados. Pero esas masas no son un peso específico ni es posible con ellas formar una organización sólida». Un punto de vista semejante al de Maurín, en 1928: «El ascenso del anarcosindicalismo a partir de 1917 es debido principalmente a la afluencia de peonaje a Barcelona atraído por la prosperidad industrial. Los fenómenos morbosos que posteriormente se producirán son producto de esta circunstancia. El proletariado catalán, que no tiene nada de anarquista, fue incapaz, ante el alud, de asimilar toda la gran masa. Fue impotente para dominar la invasión. El número se impuso a la calidad (…) No es casualidad que los «ases» del anarquismo en Barcelona, los Pestaña, Buenacasa, Picos, Rico, etc., no sean catalanes» (9).
Son raras las excepciones que escapan a esta profunda corriente. Desde la izquierda, puede rastrearse en la obra de Rafael Campalans, de la USC, que, en 1923, publicó El socialisme i el problema de Catalunya, un alegato a favor de la integración cultural de la inmigración. La nación catalana es «el grupo de hombres que viven en Cataluña y tienen una voluntad colectiva de convivencia y progreso, vengan de las tierras que vengan (…) a los que son hijos de Cataluña y los que han nacido sometidos aún a la esclavitud del caciquismo». Desde la derecha el canónigo tradicionalista Carles Cardó escribía en 1934: «Destruido el mito de la nacionalidad como un hecho de orden racial fundado en la unidad de la sangre y establecido que la nacionalidad es un fenómeno cultural que puede unir perfectamente individuos de las razas más distintas (…) es preciso reforzar nuestra potencia asimilatoria. Entonces veríamos que no sólo no perderíamos nada, sino al contrario, ganaríamos mucho (…) el cruce de razas y culturas diversas da resultados magníficos» (10).

*****
1. Marfany, Joan-Lluís. La cultura del catalanisme. El nacionalisme catalá en els seus inicis, Ed. Empúries, Barcelona, 1995.
2. Marfany, op.cit. pp.196-97.
3. Jardí, Enric. El doctor Robert i el seu temps. Ed. Aedos, Barcelona, 1969. pp 73-75.
4. Marfany, op. cit. pp195-200.
5. Termes, Josep. La inmigració a Catalunya: Política i cultura, del libro Reflexions critiques sobre la cultura catalana. Departament de Cultura de la Generalitat, Barcelona, 1983.
6. Antoni Simón i Tarrés. Inmigración y nacionalismo catalán, Enciclopedia del nacionalismo. Ed. Tecnos, Madrid 1997. p.246-47.
7. Diari de Sabadell, 17 de mayo de 1934.
8. Citado por Izquierdo Escribano, Antonio, Prensa y opinión pública. Un modelo de análisis sociológico: la experiencia catalana, Ed. Mitre, Barcelona, 1985, p.96.
9. Citado por Termes, op. cit. p.224.
10. Citado por Termes, op. cit. p.229.”

Sabino Arana bebió en estas fuentes en sus años de estudios en Barcelona, aún más matizadas por su ultracatolicismo tradicional vascuence y su odio al liberalismo y la mescolanza de sangre “castellana” judía y mora. ¡Ahí es nada!
¿Queda claro?

Santiago CalatravaComo apostatarJody WilliansShirin EbadiRihannaPamela AndersonPolicia BenicassimMero PanchoBofeton a tiempoKim Dae JungJohn HumeGrandes pintoresOrhan PamukMartin EvansMartires del siglo XXCatedral de LeonFernando AlonsoCatedral de OviedoCueva de Altamira

Posted by isisdiosa99 at 21:17:42 | Permalink | No Comments »

Los nuevos horizontes del nacionalismo catalán

Vicenç Villatoro

Cuando hace poco más de cien años España perdió la guerra con los Estados Unidos, la guerra de Cuba en el lenguaje popular, la cuestión catalana se convirtió en el tema más importante de la política española. Durante un siglo, guerra civil incluida, la historia de España no se entiende sin tener presente el llamado problema catalán. Ciertamente, el problema catalán no lo explica todo. Pero las dos largas dictaduras de este siglo y los pronunciamientos militares que han llevado a ellas -en un caso, prolongado por tres años de guerra- han sido al menos parcialmente reacciones ante la cuestión catalana. También la expresión de otros problemas sociales, ideológicos e incluso religiosos. Pero en una parte importante intentos de imponer la unidad nacional de España cuando algunos sectores la han considerado amenazada.

En un cierto sentido, el nacionalismo catalán es un hijo directo de la guerra de Cuba, de la derrota militar española ante los Estados Unidos. Para entenderlo hacen falta un par de precisiones. La primera, sobre el origen histórico del nacionalismo catalán. Catalunya mantiene una estructura política propia en el conjunto peninsular hasta comienzos del siglo XVIII. Son, por tanto, setecientos años de vida política independiente, en el marco en todo caso de una monarquía prácticamente confederal. Este pósito histórico se reaviva en el siglo XIX con la revolución romántica y fermenta en un catalanismo literario y cultural, conocido como “Renaixença”. Pero este sentimiento catalanista no tiene prácticamente una expresión política importante hasta inmediatamente después de la guerra de Cuba. Anteriormente, estamos ante un movimiento elitista, poético. Es la derrota en la guerra de Cuba lo que le convierte en un movimiento popular que atraviesa el conjunto de la sociedad catalana de arriba abajo, en todas sus clases sociales y en aleación con prácticamente todos los movimientos ideológicos del siglo. Hay derecha, izquierda y extrema izquierda catalanista.

¿Por qué precisamente la guerra de Cuba populariza políticamente el sentimiento catalanista? Porque la derrota española en la guerra es algo más que una derrota militar: es un puro desastre político, de un impacto moral tremendo sobre el conjunto de la sociedad española. En el año 1898, cuando empieza la guerra, la prensa española presenta un conflicto entre la brava nación de héroes que es España, un león dormido, y el imperio del dinero de una nación de mercaderes que son los Estados Unidos. La prensa está convencida que la guerra será un paseo militar para el viejo imperio español y los soldados son despedidos en los puertos con himnos de victoria. La guerra es militarmente una catástrofe. Mal armados, mal preparados, tecnológicamente inferiores, los españoles son barridos en las batallas navales. La vuelta al puerto de los soldados que habían sido despedidos con himnos de alborozo es una absoluta depresión. España pierde el pulso. No es el ejército, tan sólo, lo que ha sido derrotado. Es la autoestima, un Estado que no sirve para nada, que ha engañado al pueblo, que es ineficiente y anticuado. La derrota del 98 crea un sentimiento de vacío y de desesperación general en España. Tiene un gran impacto literario, pero políticamente es una invitación a la desesperación.

En Catalunya, el catalanismo, el nacionalismo catalán, viene a llenar una parte de este vacío. En parte porque antes de la guerra y durante la guerra fue una voz crítica que nadie escuchaba. En parte porque respondía a lo que podríamos llamar un grado de desarrollo económico desigual: Catalunya representaba la punta de lanza de la industrialización en la península y los valores de la sociedad catalana  -el trabajo, el comercio, la riqueza- se parecen más a los de la sociedad norteamericana que a los valores que se autoproclama la sociedad española; el honor, la valentía, la austeridad. Y en parte también porque la ineficiencia del Estado, su fracaso organizativo y político en el conflicto militar, generaron una demanda de regeneración, que el catalanismo hizo suya.

Este sería, por tanto, el paisaje del nacimiento del catalanismo político, del nacionalismo catalán, como opción popular y de gobierno. De hecho, durante un siglo, cada vez que los catalanes han podido escoger libremente su gobierno, han vencido electoralmente fuerzas políticas explícitamente nacionalistas. Tenemos una Catalunya mucho más industrializada que el conjunto del Estado, con unos valores y un esquema social propio de los países industriales y por tanto también distinto, con una lengua propia, con una historia distinta y con conciencia política de su diferencia. A partir de todo esto, el catalanismo lanza un proyecto político que, en origen no es solamente para la Catalunya estricta, sino que quiere transformar España.


 

Un manifiesto catalanista


El año 1898, inmediatamente después de la guerra, uno de los grandes poetas catalanes, Joan Maragall, escribió una “Oda a Espanya” que se ha convertido por muy diversas razones en uno de los poemas más citados de la literatura catalana. Un poema que comienza con una declaración explícita de españolidad: “Escucha España la voz de un hijo que te habla en lengua no castellana. Te hablo en la lengua que me ha dado mi tierra áspera. En esta lengua te han hablado muy pocos. En la otra, demasiado”. (Traducido del catalán). Pero un poema que acaba con una frase contundente, más contundente tal vez que su propia intención: “Adiós, España”. Este poema es todo un símbolo y todo un manifiesto. Es un programa político poetizado. Es el programa político con el que nace el nacionalismo catalán y con el que atraviesa todo un siglo, hasta nuestros días.

¿Qué es lo que propone a España, Maragall, en su poema? En el lenguaje actual, diríamos que dos cosas. La primera, cuando le dice que le va a hablar en su propia lengua, simplemente que le entienda en esta lengua. En una España uniformizada, en la que oficialmente sólo ha existido una lengua española, en la que -en expresión del siglo XVII, de Olivares- se ha querido reducirlo todo a los usos y costumbres y leyes de Castilla, pedir a España que entienda a alguien que le habla en catalán es pedir una España fundamentalmente distinta, refundada, convertida en un Estado capaz de acoger todas las culturas. Un Estado a la suiza, plural, abierto. Maragall le pide a España que reconozca la lengua y la cultura catalanas, es decir, que reconozca su propia pluralidad y sus propia diferencias internas. Que no imponga a todos una lengua única y una cultura castellana.

Pero Maragall hace en paralelo otra petición: “Pensabas demasiado en tu honor y demasiado poco en tu vida” o “Dentro de las venas, la sangre es vida, vida para los de ahora y para los que vengan; derramada, está muerta”. En otras palabras, un cambio de valores. Dejar atrás los valores preindustriales, predemocráticos, preburgueses, del honor y el valor y adoptar los valores de la Europa contemporánea, de la Europa mercantil e industrial, la vida, el trabajo, la transformación del mundo por las propias manos, la creación de riqueza. Maragall está pidiendo, con palabra poética, que España deje de ser diferente, que se convierta en un país europeo como los otros, que se modernice y se regenere, que deje de vivir de glorias pasadas y se adapte al presente.

Este ha sido durante cien años el proyecto político del catalanismo para España. En primer lugar, refundar España para pasar de un Estado uniformista a un Estado plural, para aceptar el derecho a la existencia normal de la lengua y de la cultura catalanas, como también de la vasca y de la gallega. En segundo lugar, modernizar el Estado para hacerlo eficiente, para que garantice el bienestar de los ciudadanos, para que se adapte al modelo democrático y mercantil que es hegemónico en toda Europa. Y contra este modelo pluralista y regeneracionista se han levantado los generales a lo largo de este siglo. Se levantó Primo y se levantó Franco. Contra este concepto nuevo y distinto de España se alzó la teorización fascista de la Falange y de los vencedores de la guerra civil. Muchas páginas de literatura filofascista sirven para probarlo. Y la reacción de Catalunya ante este rechazo está también en el propio poema de Maragall: si España no escucha esta petición, si España no se transforma bajo este impulso que le viene de Catalunya, el catalanismo responde con un “Adiós, España”. El catalanismo nace como un regeneracionismo de España. Es en la medida en que España lo rechaza, es en la medida en que su proyecto se convierte en imposible, que se radicaliza hacia el independentismo. Cabríamos en una España democrática, industrial y plural, en la que se pueda ser ciudadano del Estado sin dejar de ser culturalmente, lingüísticamente, catalán. No cabríamos en un Estado uniforme en el que lo catalán estuviese reducido a la categoría de una identidad folclórica y que no fuese capaz de dar a sus ciudadanos la libertad y el bienestar que necesitan.


 

Un siglo después


A lo largo de un siglo, las dos reivindicaciones del catalanismo no han sido atendidas. Lo fueron parcialmente durante la Segunda República, pero éste fue un paréntesis en una vida española marcada por las dictaduras y el totalitarismo. Al margen de la guerra, la república dura sólo cinco años y de ellos dos son el bienio negro, con el autogobierno catalán suspendido. Evidentemente, el franquismo es la negación de este proyecto y de hecho una de las obsesiones del franquismo fue la eliminación del catalanismo. Pero la transición democrática tras la muerte de Franco ha dado una nueva oportunidad a España para llevar a cabo las transformaciones que el catalanismo proponía hace un siglo. Con una ventaja: la transformación económica de los años sesenta crea las condiciones sociales para el arraigo de la democracia y para la regeneración del estado. En la España de la Segunda República, socialmente muy tensa, sin capas medias, sin mesocracia fuera de Catalunya, el enfrentamiento social era muy profundo. La España de los años setenta se ha transformado ya socialmente y económicamente, fenómenos como el turismo -pero también la difusión de la industrialización- han cambiado el espectro social y ha amortiguado las diferencias sociales respecto a Catalunya, aunque ésta siga siendo la zona de mayor dinamismo económico. De los setenta al final de siglo, los sucesivos gobiernos democráticos, tanto socialistas como conservadores, han conseguido una modernización efectiva de España y de su Estado. Lo español ya no es percibido como algo antiguo y obsoleto, sino que tiene un prestigio contemporáneo. En este sentido, la mitad del programa catalanista, del programa de Maragall cuando pedía transformar los valores y la estructura económica del Estado, ya se puede dar por cumplido.

¿Se ha cumplido también con la otra parte del programa del catalanismo, con el reconocimiento de la lengua y la cultura catalana, con la pluralización del Estado? Personalmente, yo creo que muchísimo menos. Pero, en cualquier caso, el contraste entre la uniformización obligatoria del franquismo, su opción por el centralismo en el poder, la persecución física de la lengua catalana, y la situación actual es tan grande que puede muy fácilmente crear una ilusión de normalidad plenamente conseguida. El catalán ha podido salir de las catacumbas, es una lengua usada en todos los ámbitos de la vida pública y privada, y goza de un estatuto de libertad. Asimismo, el modelo del Estado de las autonomías ha descentralizado el poder político y Catalunya tiene en estos momentos un grado de autogobierno muy considerable, dentro del contexto europeo.

Si en el programa del catalanismo de comienzos de siglo se pudiese dibujar una horquilla entre el mínimo y el máximo, podríamos decir que en estos momentos se ha cumplido ya al menos en sus grados mínimos. El catalanismo ha triunfado en sus objetivos mínimos. Ha conseguido transformar el Estado, modernizarlo, hacerlo más eficiente. Y ha conseguido también un grado de reconocimiento lingüístico y cultural notable. Esta transformación la ha impulsado directamente el catalanismo, a través de sus fuerzas políticas mayoritarias, que han tenido actitudes intervencionistas en la política española. Buena parte de estas transformaciones se realizan por presión política de los catalanistas, sea por la vía de su peso político en Catalunya, sea por la vía de su influencia en la política española. La participación de los nacionalistas catalanes, indistintamente como aliados de socialistas o de conservadores, en las mayorías de gobierno de España les ha dado la oportunidad de empujar estas transformaciones. Y la prueba de su éxito ha sido que, tras la reciente victoria electoral de José María Aznar y la mayoría absoluta del Partido Popular, no ha habido una involución en estas transformaciones, no se consideran reversibles, son cambios que ya han quedado introducidos de una forma clara en la estructura del Estado.


 

Nuevos objetivos catalanistas


El nacionalismo democrático sólo puede ser reivindicativo. Un nacionalismo que no pretenda, por la vía democrática, transformar las cosas y, por tanto, reparar injusticias y desigualdades, se convierte en un puro chovinismo, en una autoexaltación patriótica gratuita. El nacionalismo democrático es el que considera que hay una realidad cultural, identitaria, pero también económica y social, que exige una transformación y que, por tanto, pretende cambiar las coas. Un nacionalismo que quisiese dejarlo todo como está será pura explotación sentimental del patriotismo. El nacionalismo catalán ha sido siempre dos cosas, imprescindiblemente: democrático y reivindicativo. Democrático, porque al otro lado de la trinchera política ha tenido siempre una concepción de España uniformista y totalitaria muy poco compatible con la democracia. El franquismo sería su más clara expresión. Reivindicativo, porque siempre ha considerado que la realidad no era aceptable tal como estaba expresada, sino que hacía falta más poder político, más reconocimiento simbólico, más posibilidades económicas, para garantizar la supervivencia de una identidad nacional, cultural y lingüística amenazada.

Por primera vez en la historia reciente de Catalunya, una parte muy importante del pueblo de Catalunya puede entender que ya no hay nada que reivindicar. Que todo aquello que reivindicaba ya se ha conseguido. Si esto sucede y, sobre todo, si esto sucede en el interior de los propios partidos nacionalistas, estos partidos tendrán que desaparecer como tales. Serán partidos de derecha, de izquierda o de centro, socialistas o demócrata-cristianos, de ámbito catalán si se quiere, de sensibilidad catalana, pero no nacionalistas. El nacionalismo es por naturaleza reivindicativo. Si la sociedad y los partidos catalanes creen que ya se ha llegado a la meta, que los objetivos ya han sido alcanzados, entramos en un horizonte post-nacionalista. Hasta ahora, para entender la vida política catalana hacía falta un mapa bidimensional, con dos ejes perpendiculares: el eje derecha-izquierda y el eje catalanismo-españolismo. Si este segundo eje desaparece, entraremos en un horizonte postnacionalista en el que las fuerzas políticas se situarán solamente un eje derecha-izquierda y competirán en todo caso por su capacidad de gestión.

Pero una parte importante -mayoritaria o no- del nacionalismo catalán no cree que los objetivos fundacionales del catalanismo se hayan conseguido. Incluso una parte cree que estos objetivos no se van a conseguir nunca en el ámbito del Estado español, que el Estado español no puede aceptar los niveles de refundación y de pluralismo interior que exigiría el pleno cumplimiento del programa catalanista. Esta amplia facción del catalanismo se resiste a entrar en el horizonte postnacionalista, porque en su concepción de lo que se trataría no sería de un Estado que acepta su pluralidad lingüística, aunque consagre un estatuto de desigualdad entre las lenguas -una, oficial en todo el Estado; las otras, cooficiales solamente en una parte del territorio-, sino de un Estado que reconozca su pluralidad nacional. Es decir, de un Estado en el que la españolidad sea una adscripción administrativa, una forma de  ciudadanía, y sea posible definirse nacionalmente como cosas distintas a español.

Para estos sectores del catalanismo, el objetivo de transformación económica y social del Estado, de regeneración del Estado, ya se habrían cumplido, tal vez. El Estado español ya sería eficiente y moderno, prestigioso incluso. Pero el objetivo de reconocimiento de la pluralidad interna se habría conseguido de una forma muy insuficiente.  Otros estados de nuestro entorno tienen niveles mucho más altos de reconocimiento simbólico de su pluralidad. Por ejemplo, el Reino Unido mantiene grados de reconocimiento de las identidades y los símbolos de Escocia o de Gales superiores a las que dibuja el Estado español de las autonomías, que en el ámbito simbólico y sentimental es muy uniformista. Frente al nacionalismo catalán existe un fuerte nacionalismo español, que afecta a la derecha y a la izquierda españolas y que a menudo se convierte en su rasgo ideológico más acusado. El nacionalismo catalán quiere construir un poder político catalán, a partir de la existencia de una nación cultural e histórica catalana. El nacionalismo español quiere construir una nación cultural, histórica y sentimental española a partir de la existencia de un Estado, quiere utilizar los fortísimos mecanismos del Estado para crear una conciencia nacional española generalizada allá donde históricamente no ha existido hasta ahora.

Para este catalanismo todavía nacionalista -es decir, todavía reivindicativo-, Catalunya no ha alcanzado todavía los niveles de poder político, de poder económico y de reconocimiento institucional y simbólico que necesita para sobrevivir como identidad nacional y cultural. El programa catalanista de hace un siglo se ha cumplido en los mínimos que permiten respirar, pero no en los niveles que permiten afrontar el futuro con la tranquilidad -también relativa- con el que lo afrontan otras identidades nacionales y culturales, la danesa, la húngara, la portuguesa, que tienen la estructura política que necesitan. Este nacionalismo catalán continua existiendo. No sabemos si en estos momentos es o no es mayoritario, si la mayoría considera que ya se ha llegado al final del camino, que no hace falta reivindicar nada más. Pero lo que parece obvio es que existe. Y su lema sería, por encima de todo, la plurinacionalidad. No el plurilingüismo y la pluriculturalidad, solamente. Si no la construcción de un Estado en el que pudiesen convivir lealtades y sentimientos nacionales diversos.

 

¿Qué quieren los catalanistas?


En el debate político español, se ha convertido en casi un tópico preguntar qué quieren realmente los catalanistas. Nunca están contentos. Nunca se dan por satisfechos. Están instalados en la reivindicación permanente. Siempre quieren más. ¿No será que, en definitiva, sólo quedarán satisfechos con la independencia, colgando su bandera de un mástil en las Naciones Unidas? La pregunta no es fácil de responder. Porque toda respuesta es relativa y cada uno habla por sí mismo, no en nombre de los otros. Personalmente, yo creo que la respuesta ya se dio hace cien años. El catalanismo era un proyecto, en el poema de Maragall que comentábamos antes, de regeneración del Estado y de refundación nacional del Estado. Si este proyecto se acepta, perfecto. Y para una parte del catalanismo, este proyecto ya ha sido aceptado, ya se ha conseguido. Para otra parte del catalanismo, aún es imprescindible el esfuerzo de política democrática, de convencimiento, de debate, de pedagogía, para que se adopte este proyecto, que se considera más abierto, más democrático, más plural, más respetuoso con la realidad que el que está actualmente en funcionamiento. Maragall, en su poema se dirigía a España. Le decía unas cuántas cosas que le parecían imprescindibles. Sólo al final del poema, en el último verso, ante la posibilidad de que estas peticiones no fuesen escuchadas, daba su respuesta: “Adiós, España”.


Vicenç Villatoro. 

Escritor y diputado por CiU en el Parlamento de Catalunya.



Santiago CalatravaComo apostatarJody WilliansShirin EbadiRihannaPamela AndersonPolicia BenicassimMero PanchoBofeton a tiempoKim Dae JungJohn HumeGrandes pintoresOrhan PamukMartin EvansMartires del siglo XXCatedral de LeonFernando AlonsoCatedral de OviedoCueva de Altamira

Posted by isisdiosa99 at 21:12:32 | Permalink | No Comments »

Thursday, March 29, 2007

Mentiras Fundamentales del Nacionalismo Vasco

Últimas actualizaciones:
8/4/2007 Nuevo comunicado de ETA.
6/4/2007 Actualización de los derechos humanos en el País Vasco.
2/4/2007 ETA sigue adiestrando terroristas.
30/3/2007 Desarticulado el Comando Donosti.
29/3/2007 Detenidos dos etarras en Francia.
13/3/2007 Más conversiones Camino de Damasco: datos sobre Ignacio de Juana Chaos.
19/1/2007 El Tribunal Supremo sentencia que Haika, Segi y Jarrai son organizaciones terroristas y no asociaciones ilícitas.
9/1/2007 ETA se responsabiliza del atentado de la T4, no así de las víctimas. Detenidos dos presuntos terroristas en Francia relacionados con el zulo de Amorebieta, otros dos logran huir.
8/1/2007 Sobre el artículo de Santiago Alba Rico.

Los comunicados terroristas, sus escritos ideológicos, sus discursos de odio y su propaganda en Internet no deberían dejarse pasar sin respuesta, pero ésta tendría que consistir en argumentaciones bien razonadas.

Jerrold Post. «Causas del Terrorismo: Psicología». Foreign Policy España. Marzo/Abril 2005.

Un libro de ensayo es básicamente un trabajo en el que un autor recoge unos hechos y datos, forma argumentos y de ellos deriva una conclusión. Si el lector no está de acuerdo con el libro tiene varias maneras de refutarlo: puede cuestionar la validez de los hechos y datos empleados; si los hechos son intachables, puede preguntarse si los argumentos son consecuentes o exagerados; si los argumentos están bien formados, puede cuestionar la conclusión derivada de ellos según las reglas de la lógica.

Santiago CalatravaComo apostatarJody WilliansShirin EbadiRihannaPamela AndersonPolicia BenicassimMero PanchoBofeton a tiempoKim Dae JungJohn HumeGrandes pintoresOrhan PamukMartin EvansMartires del siglo XXCatedral de LeonFernando AlonsoCatedral de OviedoCueva de Altamira

Posted by isisdiosa99 at 16:02:29 | Permalink | No Comments »

Sunday, December 17, 2006

El precio de las naciones

por Félix Ovejero Lucas
El País, domingo, 26 de junio de 2005

Según parece, el futuro Estatut proclamará que Cataluña es una nación. Se me escapa cuál es la idea de nación de los redactores. Incluso desde una perspectiva nacionalista, Cataluña no es una nación. En lo esencial, los nacionalistas se debaten entre dos ideas de nación: “objetiva”, como un conjunto de individuos que comparten una identidad; “subjetiva”, como voluntad, como un conjunto de individuos que creen que son una nación. Ninguna de las dos ideas resiste el análisis, pero son las que defienden los nacionalistas. Pues bien, en ninguna de las dos acepciones Cataluña es una nación.

Veamos la primera. ¿Comparten los catalanes una identidad distintiva? Las identidades colectivas son difícilmente precisables. La lengua no es un terreno firme. Negaría la identidad catalana a la mitad de los catalanes. La demografía es menos equívoca: el 65% de los catalanes tenemos raíces fuera de Cataluña. Los apellidos resultan muy reveladores. En la medida en que nos proporcionan una pista acerca de una identidad originaria compartida, tan española es Barcelona como Madrid o Cataluña como Castilla. Un dato: García es el apellido más común en todas las comarcas catalanas.

Esto no es ignorado por los nacionalistas. Nadie puede ignorar uno de los mayores movimientos migratorios del siglo XX, que recompuso la población catalana de modo irreversible. Por eso, porque no hay nación objetiva, han puesto acento en el otro pie, en la voluntad de ser. Pero tampoco aquí la realidad les cuadra. Apenas un veintitantos por ciento de los catalanes cree que Cataluña es una nación. Y eso, en román paladino nacionalista, quiere decir que Cataluña no es una nación.

Y sin embargo, la clase política catalana reclama un nuevo marco institucional para que “Cataluña se sienta cómoda”. Yo no sé muy bien cómo se siente Cataluña, pero, por lo que sabemos, los catalanes se sienten estupendamente en España. Según una investigación de hace un par de años, los catalanes estábamos entre los españoles más satisfechos con nuestra autonomía. Antes de la victoria de Maragall, sólo el 4% consideraba la reforma del Estatut como un asunto prioritario, y aún hoy, después de dos años de debate político, según una encuesta de La Vanguardia, a los catalanes el Estatut les preocupa bastante poco.

Estos datos confirman la ficción en la que está instalada la política catalana. Una vez más los nacionalistas se inventan la nación. No hay una realidad negada por España. Mejor dicho: la realidad negada, en nombre de Cataluña, son los catalanes. La pregunta importante es cómo es posible que la Cataluña real se parezca tan poco a la que reclama reconocimiento.

Una pregunta que debería hacerse Zapatero. Hasta ahora no se la ha hecho. Su estrategia parece consistir en aceptar la Cataluña recreada por su clase política, y, en todo caso, discutir sobre dinero. Quizá piensa que las palabras importan poco.

Pero las cosas no son tan sencillas. No lo son, para los propios catalanes, porque la identidad no sale gratis. Ahí están los 233.000 euros de la celebración del 11 septiembre o los 5,06 millones de euros en subvenciones discrecionales durante el primer semestre de este año a “asociaciones patrióticas”, entre ellas, 12.000 euros a la Asociación Catalana pro Senyera más Grande del Mundo. Gastos que, como siempre, exigen establecer prioridades: mientras el próximo curso miles de niños catalanes estudiarán en barracones, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona gastarán 1,5 millones de euros en un barrio de Gaza. Aunque el precio más importante es el envilecimiento de la sociedad civil y el deterioro de los derechos, como está sucediendo con las oficinas de denuncia lingüística que animan a delatar a aquellos conciudadanos cuyos negocios flaquean en identidad lingüística. Pero ya se sabe, para el nacionalismo no hay problemas más fundamentales que los de la identidad o la política exterior y, por supuesto, Cataluña importa más que los catalanes.

Pero los símbolos también tienen un precio para todos. El debate sobre las balanzas fiscales tiene muchos matices y, fuera de sus perfiles técnicos, en donde las diferencias están claras, proliferan las confusiones y las deshonestidades, como relacionar las balanzas fiscales con el debate sobre la financiación autonómica o el obsceno recordatorio de que los niños extremeños -a falta de política exterior o identidad- tienen un ordenador a mano. Pero hay algo previo que sin los símbolos no tendría sentido: concebir los pueblos como sujetos de valoración. Se ha repetido mil veces, así que no vendrá de una más: no paga Cataluña, pagan los catalanes, y no en tanto que catalanes, sino según sus ingresos. Como los andaluces, como cualquier ciudadano. Por supuesto, ésa no es toda la realidad, pero es la realidad fundamental, la que se escamotea cuando se sostiene que “Cataluña está expoliada” o que “Cataluña debe poner límites a la solidaridad”.

Estas expresiones sólo son posibles cuando la justicia entre ciudadanos se sustituye por la negociación entre pueblos. ¿Por qué nadie se pregunta por la balanza fiscal entre Gerona y el resto de Cataluña? Simplemente, se considera que Gerona forma parte de los nuestros y entre nosotros sí valen las consideraciones de justicia. Conjetura que no se ve debilitada cuando el Gobierno catalán proclama el deseo de poner límites a la “solidaridad”. ¿Se imaginan que un grupo de ciudadanos estableciera un límite a lo que están dispuestos a pagar? El problema no está en “los límites”, sino en la unilateralidad. Es posible que, después de un debate democrático, atendiendo a las razones de todos, lleguemos a la conclusión de que cierto sistema impositivo es injusto. Está ahí contenido el núcleo más noble de la democracia: el debate, la exposición de razones, la justicia de las decisiones entre ciudadanos. Nada que tenga que ver con él “yo sólo estoy dispuesto a dar esto, negociemos”.

La mayor renuncia intelectual de nuestra izquierda ha sido sustituir el lenguaje de los derechos, la justicia y la ciudadanía por la frágil mitología de las identidades. Si únicamente se tratara de palabras, poco importaría. Pero hemos aprendido, de mala manera, que no es así.

Posted by isisdiosa99 at 11:21:21 | Permalink | No Comments »

Batasuna y la economía del terrorismo
Por Milkel Buesa (Papeles de Ermua Nº7)
El despliegue de iniciativas que, tras el éxito electoral de sus testaferros en los últimos comicios vascos, ha venido realizando Batasuna, reclamando su legalización e imponiendo de hecho su presencia pública sin por ello rebajar sus objetivos independentistas ni renunciar a la violencia terrorista para alcanzarlos, hay que valorarlo en el marco del cambio que, con respecto a la política antiterrorista, ha establecido el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

Al renunciar éste a la derrota de ETA y formular explícitamente su pretensión de negociar con ella, Batasuna -cuya subordinación a esa organización armada no conviene olvidar- ha encontrado la oportunidad para tratar de recuperar terreno perdido desde que, hace tres años, fuera excluida del sistema de partidos políticos. Y lo está haciendo mediante el aprovechamiento, por una parte, de la precaria posición parlamentaria del ejecutivo vasco, y, por otra, de las contradicciones en las que, de forma continuada, está cayendo el partido socialista.

Conviene recordar que la ilegalización de Batasuna culminó el proceso de suspensión judicial de un amplio conjunto de organizaciones alegales, sociedades mercantiles y entidades asociativas a través de las cuales ETA había venido desarrollando sus actividades de reclutamiento y formación de militantes, propaganda, asistencia social a las familias de presos, control y cohesión de sus simpatizantes, así como las de naturaleza estrictamente política y las de carácter terrorista. Ello supuso una importante merma de capacidad operativa -pues, a la clausura de sedes, el despido de trabajadores, el embargo de inmuebles y el cierre de medios de comunicación, se añadió la pérdida de la representación política municipal que ejercían 49 alcaldes y 890 concejales-, a la vez que un quebranto económico indudable. El primero de esos efectos se ha traducido en una reducción de la movilización política en torno a la banda terrorista, de manera que, según el Euskobarómetro, en el último quinquenio el apoyo a ETA ha caído desde un 7 hasta un 2 por ciento de la población, a la vez que la imagen de sus militantes sólo adquiere una connotación positiva entre la cuarta parte de los vascos, cuando hace cinco años esa proporción era justamente el doble. Y el segundo hay que ponerlo en relación con el desgaste de la capacidad de ETA para cometer atentados, pues los éxitos policiales en la detención de comandos se han visto reforzados por la disminución de los recursos con los que financiarlos.

Para entender bien esta última afirmación, es preciso establecer el balance global de la economía depredadora sobre la que se fundamenta el terrorismo nacionalista. ETA-Batasuna ha basado el sostenimiento del esfuerzo armado terrorista y de sus actividades políticas sobre las siguientes fuentes de recursos: la extorsión a los empresarios, exigiéndoles pagos bajo amenazas o mediante el secuestro; la obtención de subvenciones públicas al amparo de programas presupuestarios destinados a la financiación de partidos políticos, actividades culturales, apoyo al euskera y ayudas a medios de comunicación; el rendimiento de actividades mercantiles realizadas por diferentes empresas y, en particular, por las herriko tabernas; el saqueo de depósitos de explosivos; y la realización, al parecer esporádica, de tráficos ilícitos de armamento, drogas y servicios de asistencia técnica a otras organizaciones terroristas. Aunque no todas estas fuentes están debidamente cuantificadas, sobre todo las dos últimas, a partir de los datos de que se dispone y que han sido publicados por diferentes medios a lo largo de los últimos años, se puede establecer que, durante la década que media entre 1993 y 2002, el conjunto de las organizaciones y entidades vinculadas a ETA-Batasuna ha dispuesto de un mínimo de 23,9 millones de euros anuales. De esta cantidad, casi la cuarta parte ha procedido de la extorsión a los empresarios, totalizando 5,9 millones por año; otro 12,5 por 100 -unos tres millones en cada ejercicio- lo proporcionan las ganancias empresariales; el 7,1 por 100 es de origen desconocido, dando lugar a la entrada de 1,7 millones; las rifas -con 0,3 millones- y el principal e intereses no reintegrados por créditos concedidos por la Caja Laboral Popular -valorados en 0,2 millones- suman otro 2 por 100; y la partida más importante -que recoge 12,8 millones anuales, equivalentes al 53,5 por 100 del total- es la que reúne al conjunto de las subvenciones públicas.

El terrorismo nacionalista vasco ha sido, por tanto, subvencionado generosamente por unas administraciones públicas que, hasta el momento de la ilegalización de Batasuna, seguramente de forma interesada ni quisieron admitir en su discurso la interconexión entre los diferentes elementos de la organización terrorista, ni impulsaron los instrumentos jurídicos para hacerles frente. Entre esas administraciones, la principal ha sido el Gobierno Vasco, pues ha sido ella la que ha proporcionado la cifra más elevada, hasta alcanzar dos tercios de la cuantía total de subvenciones antes mencionada. Y si se añaden las corporaciones locales, el Parlamento y las empresas públicas, la cantidad aportada por las instituciones regionales se eleva hasta casi el 83 por ciento. Ello ha sido posible gracias a un singular sistema de financiación de partidos políticos que, ajeno a la ley correspondiente, sólo existe en el País Vasco; a la presencia presupuestaria de amplios programas de ayudas de naturaleza cultural y social cuyos fines se formulan las más de las veces de una manera difusa; y al escaso rigor con el que, como en más de una ocasión ha destacado el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas, se gestionan las subvenciones en esta región. Por lo demás, a la Unión Europea le corresponde un no despreciable 17 por ciento, y a las Cortes Generales un exiguo 0,3 por ciento del total de las subvenciones.

El análisis de las cifras precedentes permite concluir que, para la economía del terrorismo etarra, ha sido crucial el papel desempeñado por Batasuna en las instituciones vascas. La presencia de este partido en la cámara legislativa vasca, en los ayuntamientos y en las Juntas Generales de las Diputaciones, le permitió garantizarse un acceso directo a la obtención de recursos públicos y, lo que es más importante, una capacidad de decisión e influencia política suficientes para canalizar esos mismos recursos hacia las organizaciones integradas en el entramado terrorista. Por ello, se entiende perfectamente que, después de haber perdido casi todo su poder real con la ilegalización, ETA-Batasuna trate por todos los medios de recuperar ese poder, pues en él estriban sus posibilidades de continuidad -e incluso de supervivencia-, a la vez que su aspiración a ejercer el liderazgo en un futuro estado vasco independiente. Y se entiende también que, entre sus planteamientos, como han evidenciado con nitidez meridiana los papeles de Antza, no entre el del abandono del terrorismo.

En estas circunstancias, la política antiterrorista más sensata se tendría que haber basado en la profundización de los principios y acciones englobados en el Pacto por las Libertades que suscribieron en su día el PP y el PSOE. Ello habría conducido al Gobierno a no dar cuartel a Batasuna, a haber tratado de impedir su participación parlamentaria camuflada en el PCTV y a haber reprimido sus manifestaciones públicas. Sin embargo, no ha sido así. El presidente Zapatero se ha centrado en un ilusivo proceso de negociación con ETA, a la vez que mantiene con toda su intensidad el combate a los comandos terroristas y que, más en los hechos que en el discurso, se muestra condescendiente con las expresiones políticas del terrorismo. Los alambicados arcanos que inspiran esta nueva política tal vez nos sean desvelados el día en el que, más allá de la confianza ciega en su máximo dirigente, el Gobierno explique el significado exitoso de lo que, para nosotros, es hoy una inescrutable trama de acontecimientos. Pero si, como todo apunta, fracasa, entonces habrá que recordarle, con Sófocles, que «a los hombres que cargan con males voluntarios, no es justo que nadie les tenga clemencia ni compasión».

Por Milkel Buesa (Papeles de Ermua Nº7)

Nuevo Look LetiziaMomentos de Diana de GalesIcono Diana de GalesDestape de NadalPrincipes de InglaterraCatedral ToledoPinturas Catedral ToledoBarcelona huele malLas recogepelotasCaprichos tecnologicosBerlin iluminadaMar de CelebesVengadoras de cineCatedral de SevillaPascual MaragallMisterios Olmecas

Posted by isisdiosa99 at 11:16:39 | Permalink | Comments (1) »

Nacionalismo hitleriano

Una funcionaria despedida por no financiar a ERC acude al defensor del pueblo en Cataluña

Marta Cid, consejera de Educación de la Generalida
Maria Teresa Ciuró, ex secretaria de la consejera de Educación de la Generalidad, Marta Cid, ha decidido acudir al Síndic de Greuges (defensor del pueblo en Cataluña) para “preservar su honor y el de su familia”. Ciuró fue destituida por negarse a pagar a ERC tras recibir una de las cartas de los republicanos a funcionarios afines en las que les exigía una contribución para el partido. El responsable de finanzas de ERC, Xavier Vendrell, atribuyó la denuncia de Maria Teresa Ciuró a presiones de supuestos familiares vinculados a CiU. Por su parte, Joan Carretero (ERC) ha destituido al encargado de investigar los despidos.


Posted by isisdiosa99 at 11:05:49 | Permalink | No Comments »